lunes, 21 de enero de 2019

Orisoain (20/1/2019) Carrascal

Lo que sobrevive a las heladas nocturnas en los carrascales, las gamuzas.
El Hyndum rufescens con largo pie y aguijones escotados junto al pie.
En general de mucho mayor tamaño, pie más corto y coloración general blanca, Hydnum albidum.
 Aunque la foto no corresponde a esta salida también hemos observado el más típico Hydnum repandum, de porte similar al anterior pero de coloración más amarillenta y de pero valor gastronómico, sabor más amargo.
Y por supuestos algunas otras curiosidades como las cerillas de la madera, Xylaria hypoxylon, en su fase asexual, toda la parte blanca es un polvillo formado por las esporas producidas por conidios y no por basidios.

Relación de especies observadas

Cortinarius bulbosus, Hydnum albidum, Hydnum rufescens, Hygrophorus arbustivus, Hygrophorus discoideus, Lactarius pyrogalus, Sarcoscypha coccinea, Stereum hirsutum, Xylaria hypoxylon

viernes, 18 de enero de 2019

Piedramillera (13/1/2019) Carrascal

Aunque las heladas ya han hecho estragos entre las fructificaciones de hongos que ha hecho que la mayor parte entre en estado de letargo hasta mejores momentos todavía podemos encontrar algunas especies interesantes para entretenernos.

 Entre ellas el Leccinellum lepidum u hongo de encina, no solo es una especie interesante micológicamente hablando sino también es un buen "hongo" para esta época del año.
 Igualmente comestibles, aunque no tan apreciados por su sombrero viscoso son las llenegas, Hygrophorus dicoideus, característico por su sombrero muy claro con el centro muy contrastado y láminas decurrentes blancas o un poco rosadas.
 Muy afectadas por las heladas pero también hemos encontrado algunos grupos interesantes de negrillas, Tricholoma scalpturatum, más claras que las de pino pero de similar valor culinario.
 Y otras especies de más interés micológico que gastronómico como el Cortinarius bulbosus, de pie engrosado en la base como indica su nombre.
 El falso robellón o falso nízcalo de leche blanca que amarillea al oxidarse con el aire y de carne picante, Lactarius chrysorrheus
Una oreja de asno característica por su forma de oreja sujeta al suelo por un lado y de un grupo de colores marrones más o menos oscuros no muy bien definido, Otidea bufonia.
Y terminamos este breve reportaje con una seta que nunca falta en invierno y fácil de reconocer por su forma de copa con pie y su colorido, Sarcoscypha coccinea.

Relación de las especies observadas

Cortinarius bulbosus, Cortinarius callochrous, Cortinarius infractus f_subhygrophanus, Hydnum repandum, Hygrophorus discoideus, Lactarius chrysorrheus, Leccinellum lepidum, Otidea bufonia, Sarcoscypha coccinea, Tricholoma scalpturatum, 

jueves, 3 de enero de 2019

Anoz (30/12/2018) Carrascal

Un paseo muy entretenido desde el punto de vista micológico sobre todo teniendo en cuenta las fechas en que estamos, eso sí la mayor parte de los carpóforos con claros signos de haber sufrido heladas.
 Como es típico los carrascales mediterráneos son dominio de las especiers de Cortinarius, algunas de las más interesantes observadas son el Cortinarius bulliardii, muy característico por la mancha bermellón que presenta en la base del pie y que no destaca bien en la foto.
También interesante el Cortinarius orichalceus de bonito sombrero marrón rojizo o aleonado, láminas amarillas o amarillo verdosas, como la carne al menos bajo la superficie y unas reacciones típicas a la potasa, verde en la cutícula y roja en la carne.
 El Cortinarius hinnuleus es igualmente típico por su sombrero cónico higrófano, pero sobre todo por el fuerte olor a moho o insecticida que desprende.
 Más familiares par ala mayoría de la gente son las tricolomas y en particular las negrillas como el Tricholoma orirubens con su típica mancha verdosa en la base del pie.
 Con escaso interés gastronómico el Tricholoma ustale termina poniéndose marrón rojizo en general con la edad y las heladas.
 Y con apariencia de negrilla, pero con sombrero liso que se mancha de rosado, el Tricholoma sudum, de sabor desagradable y por tanto incomible.
 La especie más interesante gastronómicamente hablando y todo un clásico de los carrascales y encinares mediterráneos es el Hygrophorus russula o "escarlet", aunque de carne un poco amarga si se sabe cocinar adecuadamente es interesante y muy apreciado en algunas regiones catalanas.
 Y por supuesto entre los hongos la mayor parte no son ni comestibles ni tóxicos, simplemente especies micológicas que hacen su labor en la naturaleza, es el caso del Hydnellum concrescens, con himenio en aguijones. 
 Y otras especies sobre ramitas a las que descomponen, Radulomyces molaris.
O el Dichomitus campestris.

Relación de especies observadas

Armillaria mellea, Cortinarius bulliardii, Cortinarius cotoneus, Cortinarius elegantior var_quercus-ilicis, Cortinarius hinnuleus, Cortinarius orichalceus, Cortinarius talus, Cortinarius trivialis, Dichomitus campestris, Entoloma rhodopolium, Fuscoporia torulosa, Ganoderma lucidum, Hebeloma crustuliniforme, Hebeloma longicaudum, Hydnellum concrescens, Hydnum repandum, Hygrophorus arbustivus, Hygrophorus cossus, Hygrophorus penarius, Hygrophorus persoonii, Hygrophorus russula, Inocybe fuscidula, Laccaria laccata, Lactarius chrysorrheus, Leccinellum lepidum, Lepista nuda, Lycoperdon pyriforme, Radulomyces molaris, Sarcoscypha coccinea, Tricholoma acerbum, Tricholoma atrosquamosum var_squarrulosum, Tricholoma lascivum, Tricholoma orirubens, Tricholoma sudum, Tricholoma sulphureum, Tricholoma ustale, Xylaria hypoxylon.

jueves, 27 de diciembre de 2018

Lerín (23/12/2018) Pinares mediterráneos

Un paseo entretenido en lo micológico, con muchas especies ya pasadas y algunas saliendo, entre lo más destacado, 
 Muchos "hongos de vaca", Suillus collinitus con el micelio de la base del pie rosa, comestible como el resto de los Suillus.
 De mejor calidad gastronómica el rebozuelo anranjado, Hygrophorpsis aurantiaca, parecido al rebozuelo pero con verdaderas láminas.
 Dos especies con ciertos parecidos pero de diferente calidad gastronómica, Atractosporocybe inornata, de láminas parduscas y sabor amargo.
 Y la corona de Álava, Clitocybe alexandri, de láminas un poco ocráceas y buen comestible.

 En mucho menor tamaño, pero también de gran interés micológico la Rickenella fibula con carpóforos más o menos tintados, pero siempre rosado o anaranjados.
 Y también entre los musgos la Galerina vittiformis, que es necesario el microscopio para diferenciarla de otros congéneres.
 Entre las numerosas negrillas, Tricholoma terreum, casi nos pasa desapercibida por su color la Melanoleuca graminicola.
E igualmente el Lyophyllum semitale de fuerte olor y sabor de harina y cuyas láminas se vuelve grisáceas al frotarlas.
 Algunas otras curiosidades micológicas como las estrellas de tierra, Geastrum fimbriatum.
 Y la Postia caesia, que sorprende su blancura , pero al manipularla toma colores azulados, sin embargo lo más sorprendente son sus esporas también gris azuladas.
 Esporada gris azulada de la Postia caesia sobre una lámina de vidrio.
 Sin embargo la mayor sorpresa de todo el paseo nos la dimos al encontrarnos con un corro de champiñones blancos anisados, pero con las láminas blancas.
 Con una esporada blanca pensamos que tendría que ser un Leucoagaricus leucothites o afín, sin embargo el porte, el amarilleamiento del sombrero y sobre todo el claro olor anisado nos lleva al Agaricus silvicola, de los que también encontramos normales en el mismo setal.
 Un estudio microscópico nos ha confirmado que se trata de un anomorfo del Agaricus silvicola, es decir, una forma estéril que se reproduce asexualmente y cuyas láminas carecen de basidios por lo que no produce las esporas que dan color a las láminas maduras.
En el mismo setal formas normales y fértiles del Agaricus silvicola con esporas que tiñen las láminas maduras.

Relación de especies observadas

Agaricus sylvicola, Arrhenia spathulata, Atractosporocybe inornata, Clitocybe alexandri, Clitocybe dicolor, Clitocybe phyllophila, Clitocybe subspadicea, Crinipellis scabella, Galerina marginata, Galerina vittiformis, Geastrum fimbriatum, Hebeloma laterinum, Hemimycena lactea, Hygrophoropsis aurantiaca, Inocybe flocculosa, Lactarius sanguifluus, Leocarpus fragilis, Lepista amara, Lepista sordida, Lyophyllum semitale, Melanoleuca graminicola, Paralepista flaccida, Postia caesia, Rickenella fibula, Suillus collinitus, Tricholoma fracticum, Tricholoma lascivum, Tricholoma terreum.