martes, 30 de abril de 2019

Aquerreta (28/4/2019) Pinar Pinus sylvestris

Las últimas lluvias están haciendo mover muy tímidamente algunas especies de hongos primaverales en los pinares del valle de Esteríbar, la mayor parte en los caminos y bordes de bosque donde más se ha notado la humedad.
 Los hongos más frecuentes y más característicos de la primavera son los Ascomicetos y entre ellos la Sarcosphaera coronaria, una gran peziza de carne muy gruesa e himenio lila que desarrolla semienterrada entre la hierba.
 Aunque muy pequeñas su llamativo color rojo las hace bastante visibles a la Scutellinia trechispora con el borde de la seta provisto de pelos como pestañas y esporas esféricas.
 El Cordyceps militaris también llama la atención con su colorido, desarrolla sobre crisálidas de mariposas y en especial de procesionaria por lo que hace una gran labor y es un gran colaborado de la lucha biológica sobre esta plaga.
 Las criadillas de tierra son también hongos frecuentes en primavera y en ocasiones tomados por trufas ya que desarrollan semienterrados, en este caso una especie más bien rara, Rhizopogon rocabrunae con superficie anaranjada y completamente escamosa.
 Entre los pocos Basidiomicetos o más propiamente "setas" popularmente que hemos encontrado uno muy tóxico y otro gran comestible. El Inocybe fuscidula tiene un sombrero cónico o mamelonado y unas láminas blancas que pasan a café con leche en la madurez, muy tóxico.
Y el contrapunto el preciado perretxiko, seta de primavera o seta de San Jorge entre los muchos nombres populares que recibe, Calocybe gambosa, su fuerte y peculiar olor es la mejor tarjeta de presentación.

miércoles, 27 de febrero de 2019

Orkin(Ulzama) (24/2/2019) Hayedo. LMGB

En invierno y con unas condiciones meteorológicas tan adversas para los hongos, cálidas y sobre todo muy secas, toda mirar a las ramas, tocones y troncos en descomposición, especialmente para reconocer estromas de Ascomicetos y carpóforos de Afiloforales, la mayor parte relictos del pasado año.

 Entre los estromas uno de los más característicos es la Biscogniausia nummularia, en forma de cortezas más o menos redondeadas y confluyentes.
 La Kretzschmaria deusta (=Ustulina deusta), forma costras bastante gruesas con la superficie marcada por pequeñas verrugas puntiagudas que son las aperturas u ostiolos de los peritecios.
 Algunas ramas de haya aparecen tapizadas de verrugas negras semiesféricas o algo cónicas, se trata de los estromas del Hypoxylon fuscum.
 Muchos más gruesos y redondeados y con la superficie verrugosa por los peritecios que desarrollan baso su superficie uno de los más comunes el Hypoxylon fragiforme.
 Más raro y en este caso inmaduro, Diatrypella favaceae, con pequeños peritecios agrupados que irrumpen en la corteza de las ramas muertas de haya rasgándola.
 Y por último el más común y característico de todos estos hongos estromáticos observados es sin duda la Xylaria hypoxylon con forma de cuernos de ciervo, ahora en fase de reproducción asexual produciendo conidios blancos que luego se pasarán a negros cuando se desarrollen los peritecios con sus esporas negras..

El otro grupo de hongos más numerosos que podemos observar ahora en invierno es el de los "yesqueros" o mejor dicho el de los Afiloforales y entre ellos es interesante la Fuscoporia ferruginosa (=Phellinus ferruginosus), que recubre como una costra porosa grandes superficies de ramas y troncos muertos de haya.
 Y por supuestas las conchas de Stereum insignitum, delgadas y de bonitos colores ocráceos, con  himenio liso por debajo.
Y por supuesto el yesquero que rara vez falta en ningún bosque, Trametes versicolor.
Solo una especie carnosa tuvimos la suerte de observar en el recorrido, la Psathyrella murcida, una especie típica de hayedos de esporada grisácea.

viernes, 22 de febrero de 2019

Oronoz-Mugaire (17/2/2019) Soto fluvial

Siempre se encuentra algo interesante cuando se da un paseo observando la naturaleza,

 Lo más interesante es esta Sarcoscypha jurana que se diferencia de la clásica S. coccinea por la forma truncada de sus esporas y las vacuolas que contiene en su interior.
 Esporas con los bordes truncados y con gruesas vacuolas en su interior, aunque hasta ahora aparece citada exclusivamente en tilos aquí se ha recogida sobre ramas de avellano y sobre otros restos no identificados.

 Los estromas, ya bastante deteriorados de Daldinia concentrica  con bandas internas en su estroma.
 Sobre restos de madera cortada la Tubaria romagnesiana con numerosos cistidios capitados en la arista y esporas muy pequeñas y poco alargadas.

 Con sus peculiares poros desgarrados en láminas circulares la Lenzites betulina.

 Por último de este breve reportaje una alga que más parece un hongo por sus colorido y desarrolla sobre estacas cortadas de haya, aunque también aparece sobre cortezas y troncos de muy diversas especies, Trentepholia aurea.
 La observación al microscopio nos muestra filamentos con gruesas paredes y tabiques.
 En el interior de las células los cloroplastos aparecen amarillos ya que la clorofila aparece enmascarada por otros pigmentos y de ahí el sorprendente color amarillo o anaranjada de esta alga.
Estructuras reproductoras asexuales del alga

lunes, 21 de enero de 2019

Orisoain (20/1/2019) Carrascal

Lo que sobrevive a las heladas nocturnas en los carrascales, las gamuzas.
El Hyndum rufescens con largo pie y aguijones escotados junto al pie.
En general de mucho mayor tamaño, pie más corto y coloración general blanca, Hydnum albidum.
 Aunque la foto no corresponde a esta salida también hemos observado el más típico Hydnum repandum, de porte similar al anterior pero de coloración más amarillenta y de pero valor gastronómico, sabor más amargo.
Y por supuestos algunas otras curiosidades como las cerillas de la madera, Xylaria hypoxylon, en su fase asexual, toda la parte blanca es un polvillo formado por las esporas producidas por conidios y no por basidios.

Relación de especies observadas

Cortinarius bulbosus, Hydnum albidum, Hydnum rufescens, Hygrophorus arbustivus, Hygrophorus discoideus, Lactarius pyrogalus, Sarcoscypha coccinea, Stereum hirsutum, Xylaria hypoxylon

viernes, 18 de enero de 2019

Piedramillera (13/1/2019) Carrascal

Aunque las heladas ya han hecho estragos entre las fructificaciones de hongos que ha hecho que la mayor parte entre en estado de letargo hasta mejores momentos todavía podemos encontrar algunas especies interesantes para entretenernos.

 Entre ellas el Leccinellum lepidum u hongo de encina, no solo es una especie interesante micológicamente hablando sino también es un buen "hongo" para esta época del año.
 Igualmente comestibles, aunque no tan apreciados por su sombrero viscoso son las llenegas, Hygrophorus dicoideus, característico por su sombrero muy claro con el centro muy contrastado y láminas decurrentes blancas o un poco rosadas.
 Muy afectadas por las heladas pero también hemos encontrado algunos grupos interesantes de negrillas, Tricholoma scalpturatum, más claras que las de pino pero de similar valor culinario.
 Y otras especies de más interés micológico que gastronómico como el Cortinarius bulbosus, de pie engrosado en la base como indica su nombre.
 El falso robellón o falso nízcalo de leche blanca que amarillea al oxidarse con el aire y de carne picante, Lactarius chrysorrheus
Una oreja de asno característica por su forma de oreja sujeta al suelo por un lado y de un grupo de colores marrones más o menos oscuros no muy bien definido, Otidea bufonia.
Y terminamos este breve reportaje con una seta que nunca falta en invierno y fácil de reconocer por su forma de copa con pie y su colorido, Sarcoscypha coccinea.

Relación de las especies observadas

Cortinarius bulbosus, Cortinarius callochrous, Cortinarius infractus f_subhygrophanus, Hydnum repandum, Hygrophorus discoideus, Lactarius chrysorrheus, Leccinellum lepidum, Otidea bufonia, Sarcoscypha coccinea, Tricholoma scalpturatum, 

jueves, 3 de enero de 2019

Anoz (30/12/2018) Carrascal

Un paseo muy entretenido desde el punto de vista micológico sobre todo teniendo en cuenta las fechas en que estamos, eso sí la mayor parte de los carpóforos con claros signos de haber sufrido heladas.
 Como es típico los carrascales mediterráneos son dominio de las especiers de Cortinarius, algunas de las más interesantes observadas son el Cortinarius bulliardii, muy característico por la mancha bermellón que presenta en la base del pie y que no destaca bien en la foto.
También interesante el Cortinarius orichalceus de bonito sombrero marrón rojizo o aleonado, láminas amarillas o amarillo verdosas, como la carne al menos bajo la superficie y unas reacciones típicas a la potasa, verde en la cutícula y roja en la carne.
 El Cortinarius hinnuleus es igualmente típico por su sombrero cónico higrófano, pero sobre todo por el fuerte olor a moho o insecticida que desprende.
 Más familiares par ala mayoría de la gente son las tricolomas y en particular las negrillas como el Tricholoma orirubens con su típica mancha verdosa en la base del pie.
 Con escaso interés gastronómico el Tricholoma ustale termina poniéndose marrón rojizo en general con la edad y las heladas.
 Y con apariencia de negrilla, pero con sombrero liso que se mancha de rosado, el Tricholoma sudum, de sabor desagradable y por tanto incomible.
 La especie más interesante gastronómicamente hablando y todo un clásico de los carrascales y encinares mediterráneos es el Hygrophorus russula o "escarlet", aunque de carne un poco amarga si se sabe cocinar adecuadamente es interesante y muy apreciado en algunas regiones catalanas.
 Y por supuesto entre los hongos la mayor parte no son ni comestibles ni tóxicos, simplemente especies micológicas que hacen su labor en la naturaleza, es el caso del Hydnellum concrescens, con himenio en aguijones. 
 Y otras especies sobre ramitas a las que descomponen, Radulomyces molaris.
O el Dichomitus campestris.

Relación de especies observadas

Armillaria mellea, Cortinarius bulliardii, Cortinarius cotoneus, Cortinarius elegantior var_quercus-ilicis, Cortinarius hinnuleus, Cortinarius orichalceus, Cortinarius talus, Cortinarius trivialis, Dichomitus campestris, Entoloma rhodopolium, Fuscoporia torulosa, Ganoderma lucidum, Hebeloma crustuliniforme, Hebeloma longicaudum, Hydnellum concrescens, Hydnum repandum, Hygrophorus arbustivus, Hygrophorus cossus, Hygrophorus penarius, Hygrophorus persoonii, Hygrophorus russula, Inocybe fuscidula, Laccaria laccata, Lactarius chrysorrheus, Leccinellum lepidum, Lepista nuda, Lycoperdon pyriforme, Radulomyces molaris, Sarcoscypha coccinea, Tricholoma acerbum, Tricholoma atrosquamosum var_squarrulosum, Tricholoma lascivum, Tricholoma orirubens, Tricholoma sudum, Tricholoma sulphureum, Tricholoma ustale, Xylaria hypoxylon.