martes, 30 de julio de 2019

Sorogain (28/7/2019) Hayedo

Algunas fructificaciones muy dispersas y la mayor parte con deformaciones u otras alteraciones debidas al calor.
 El hongo reticulado u hongo de verano, Boletus reticulatus, de poros al principio blancos y un marcado retículo sobre el pie.
 Juntos encontramos el hongo amargo con el que fácilmente podemos confundirlo, Caloboletus calopus, también con poros amarillo, pero pie rojizo y una carne azuleante y amarga. El sombrero cuarteado por el calor.
 Junto a las Boletáceas son las Russuláceas otro de los grupos que fructifican más temprano, es el caso de la Russula aurora = Russula rosea, de sombrero rojizo pero pie blanco o un poco rosado, láminas blancas en la madurez y sabor no picante y por tanto un buen comestible.
 Pocas veces falta y en esta ocasión también la Russula nigricans, que pese a su nombre al principio es blanca y luego se pone negra, con láminas muy gruesas y espaciadas.
Bastante común también y reconocible por su fuerte y desagradable sabor y olor la Russula foetens, también muy afectada por los calores.
Sus parientes cercanos los lactarios, quizás por su contenido en leche aparecen menos afectados por los calores, es el caso y ardientes Lactarius piperatus, de láminas muy finas y apretadas que desprenden abundante leche blanca.
 Tímidamente empiezan algunos grupos de Cantharellus pallens, rebozuelos o zizaori, de sombrero típicamente amarillo y como recubierto de una pruína blanca, generalmente confundido con el Cantharellus cibarius, muy raro.
 Sin duda la especie más abundante y encontrada prácticamente por todo el hayedo, por desgracia carece de interés gastronómico, pero si micológico, el Gymnopus aquosus, de base del pie engrosada y provista de rizoides.
 Y como en casi todos los casos donde falta agua son los hongos lignícolas los que dominan ya que la madera retiene más largo tiempo la humedad, ahí encontramos los ramilletes de Marasmius rotula con las láminas unidas en un collar alrededor del pie.
 Este curioso hongo que desarrollaba sobre una rama de haya tras su estudio microscópico resultó ser el Trametes versicolor, posiblemente deformado por efectos del calor, aunque el día de la recogida había llovido.
 Sobre los grandes troncos en descomposición de haya algunos bellos ejemplares de Polyporus tuberaster.
 Y por supuesto de las típicas setas de ostra o setas de tocones, Pleurotus pulmonarius, con coloraciones claras y otras más oscuras sobre el mismo tronco.
Y terminamos este reportaje con este curioso sembrado que desarrollaba sobre una rama muy descompuesta de haya y cubierta de musgo y que no era otra cosa que una multitud de Cyathus striatus completamente vacíos, posiblemente fructificaciones del año pasado.

RELACIÓN DE ESPECIES OBSERVADAS

Amanita vaginata, Boletus erythropus, Boletus reticulatus, Butyriboletus appendiculatus, Caloboletus calopus, Cantharellus pallens, Cyathus striatus, Gymnopus aquosus, Gymnopus dryophilus, Hymenopellis radicata, Lactarius piperatus, Leccinum pseudoscabrum, Marasmius rotula, Pleurotus pulmonarius, Polyporus tuberaster, Russula aurora, Russula cyanoxantha, Russula foetens, Russula nigricans, Trametes versicolor

miércoles, 24 de julio de 2019

Larraun (21/7/2019) Hayedo

En algunos lugares parece que empieza a mover los hongos y observamos diversas fructificaciones especialmente de Russuláceas, Boletáceas y Amanitáceas.
Variedad de gibelurdiñ dulce, y por tanto comestible, la Russula romellii presenta un porte y aspecto similar al de una R. olivacea o a una Russula cyanoxantha, pero con sombrero de coloración purpúrea, más o menos decolorada en parte en el centro y láminas amarillentas en la madurez por las esporas
 La preciosa Russula amoena de sombrero y pie lila o púrpura y como afelpado y un suave olor como de pescado.
 También bonita Russula rubra, de un llamativo color rojo, láminas blancas en la madurez y de sabor un poco picante.
 Una de las lecheras de más calidad gastronómica después de los robellones podríamos decir que es el Lactarius volemus, aunque presenta un fuerte olor pescado.
 Todo lo contrario de lo que le pasa al Lactarius piperatus de láminas muy finas y apretadas, gran cantidad de látex blanca y un inaguantable sabor picante.
 Junto a algunos "hongos de primavera", Boletus reticulatus, encontramos bastante ejemplares de hongos ennegrecientes, tanto Leccinellum crocipodium de poros amarillos como éste que ilustramos, Leccinum pseudoscabrum cuya carne ennegrece rápidamente al partir y no agusana.
 La falta de humedad hace que este Leccinum sea fácilmente atacado por el Hypomyces chrysospermus que lo deforma y lo hace abortar.
 Un magnífico grupo de Butyriboletus appendiculatus, un exquisito hongo de carne muy dura amarilla, lo mismo que el pie que presenta retícula en lo alto y los poros.
 Con las Boletáceas son inseparables algunas especies de Amanita como la A. rubescens y la que fotografiamos Amanita excelsa.
 Una especie interesante y bastante rara, Conocybe apala, evidentemente sin interés gastronómico pero de gran interés micológico.
 Más comunes y a su vez más peligrosos, el Inocybe rimosa, muy típico por su sombrero muy mamelonado o cónico con fibrillas radiales, rimoso.

 En la base de troncos y tocones racimos de Gymnopus fusipes.
Por supuesto sobre troncos y ramas en descomposición encontramos diversas especies de Afiloforales entre las cuales destacamos esta curiosa "patita de rata" con extremidades en candelabro, Artomyces pyxidatus.
 El Hapalopilus rutilans es otro peculiar yesquero de carne blanda y rojiza que recuerda mucho al hígado de buey, Fistulina hepatica, pero no sangra y con potasa da un llamativo color violeta.
También sobre los troncos hemos observado el típico pleuroto o seta de tocones, Pleurotus pulmonarius, pero más interesante es el Panus conchatus, micológicamente hablando, aunque no gastronómicamente ya que es más coriáceo.
 Por último terminaremos el reportaje con dos hongos muy malolientes, pero muy espectaculares, el Clathrus archeri que se abre como un estrella
 
Y el Phallus impudicus enormemente característico por su morfología y aroma.

RELACIÓN DE ESPECIES OBSERVADAS

Amanita excelsa, Amanita rubescens, Artomyces pyxidatus, Butyriboletus appendiculatus, Cantharellus pallens, Clathrus archeri, Conocybe apala, Gymnopus fusipes, Hapalopilus nidulans, Hypomyces chrysospermus, Hypoxylon fragiforme, Inocybe rimosa, Lactarius piperatus, Lactarius volemus, Leccinellum crocipodium, Leccinum pseudoscabrum, Lenzites betulina, Panus conchatus, Phallus impudicus, Pleurotus pulmonarius, Russula amoena, Russula nigricans, Russula nobilis, Russula romellii, Russula rubra, Scutellinia trechispora, Trametes gibbosa, Xerocomellus chrysenteron

jueves, 20 de junio de 2019

Sorogain (16/6/2019) Hayedo.

Algunas hongos observados en bordes de camino y bordes de bosque donde encontramos algo de la humedad del rocío, lo demás muy seco y solo yesqueros del año pasado.
La Amanita porphyria, recuerda mucho por su aspecto a la temible Amanita phalloides, pero ésta huele a patata cruda y carece de volva membranosa en la base.

 El Gymnopus ocior, de láminas amarillentas, pie bastante consistente que recuerda a las senderuelas pero con un color mucho más fuerte e intenso.
 Los ejemplares más desarrollados y desecados cambian mucho, el sombrero higrófano aparece mucho más decolorado pero las láminas siguen siendo amarillentas.
 Especie próxima a la anterior y muy parecida el Gymnopus aquosus presenta un sombrero mucho más claro, pie igualmente más claro y frágil y que termina en labase en un ensanchamiento del que salen unos rizoides blancos o rosados.
 Aunque solo dos ejemplares muy poco desarrollados encontramos esta "negrilla" de bosque comestible el Tricholoma orirubens, de carne consistente, sombrero afelpado pero algo escamosillo y un agradable olor y sabor harinosos.
El Lentinus brumalis como muestra de otros muchos Afiloforales, "yesqueros", que desarrollan sobre madera, la mayor parte carpóforos relictos del año pasado.

martes, 11 de junio de 2019

Saigots (9/6/2019) Rrobledal

Algunas especies observadas en robledales de barranco húmedo.
Una variedad de inocibe de buen porte, con una carne que enrojece inmediatamente al partir y con un olor característico un poco dulzón como de mermelada de pera, el Inocybe bongardii.
En los bordes de camino forestal el común Coprinellus micaceus con diminutas escamillas restos de velo general sobre el sombrero.
Aunque lo más frecuente es ver al Bolbitius titubans sobre excrementos aquí lo hemos observado sobre restos de hojas sin "aparentemente" ningún excremento. Su delicadeza y sombrero amarillo y viscoso la hacen inconfundible.
Bastante ejemplares entre la hojarasca, aparentemente copas pegadas al suelo como una Peziza pero que al arrancarlas sale un pie de varios centímetros bastante consistente, lo que unido a la falta de amiloidía en las ascas hace que esta especie sea más próxima a a las Helvella que a las Peziza, Tarzetta catinus.
Una variedad de "pleuroto" no muy común y en este caso de un buen porte, el Phyllotopsis nidulans, presenta una coloración amarillentas (aunque en la foto un poco decolorado por la sequía), consistencia bastante coriácea, esporada rosada y unas láminas que se ponen ocráceas en la vejez.



Y terminamos con esta especie que desarrolla sobre una pared húmeda y musgosa de "toba" y que a primera vista nos recuerda a las Exidia, pero que sin embargo se trata de una alga, Nostoc que aunque presenta una consistencia gelatinosa en realidad está formada por una multitud de algas filamentosas inmersas en una masa mucosa.

miércoles, 5 de junio de 2019

Urdiain (2/6/2019) Robledal

Como es normal en estas fechas muy pocas especies, pero como siempre alguna interesante.
Una primera cita para Navarra, el Inocybe obsoleta, una variedad de inocibe con sombrero muy claro, casi blanco, sin escamas y con fibrillas radiales y al principio con restos fibrilosos de velo general, láminas claras y sin el típico olor ni sabor espermático de muchas especies de este grupo.
 No menos interesante es la Russula rubroalba, una variedad de gibelurdiñ de coloración rojiza y muy decolorada en el centro, carne blanda y frágil, no picante y láminas blancas que en la madurez pasan a amarillas por la coloración de las esporas.
 En los bordes de las regatas el Paxillus filamentosus, una especie muy tóxica de porte embudado o deprimido como el de muchos Lactarius, robellones, pero de coloración marrón o amarilla ocrácea, con láminas amarillentas y muy decurrentes, con textura blanda y en general todo el carpóforo empardece al manipularlo. Se parece mucho al más común P. involutus que presenta el borde muy enrollado y es más propio de bosque.
 Mucho más común la Psathyrella candolleana es una delicada seta de láminas grisáceas en la madurez y sombrero blanquecino o crema muy claro que desarrolla en ambientes nitrófilos, prados frecuentados por el ganado.

 Entre los alerces pocas veces falta el hongo de alerce, Suillus grevillei, de pie anillado y en los ejemplares observados muy comidos por los limacos.
Y terminamos este breve reportaje con un ser vivo que realmente no es un hongo sino un Mixomiceto, Fuligo septica, un ser vivo que primero desarrolla como una masa gelatinosa conocida como plasmodio y luego se transforma en un cuerpo fructífero productor de esporas y equivalente a una seta.