jueves, 29 de diciembre de 2022

Esteríbar (2712/2022) Pinar Pinus sylvestris

 Bosques muy sucios e incómodos y muy pocas fructificaciones, la mayor parte en los caminos y bordes de bosque (más transitables). No hemos observado Cantharellus lutescens y solo muestras de robellón y negrilla, sin embargo, nos hemos entretenido con otras especies de interés.


A primera vista presenta un porte de Cortinarius, quizás del grupo cinnammomea típico de estas comundiades, pero sinembargo, se trata del Inocybe dulcamara, una especie bastante rara y que se daba abundantemente en estos momentos, pero resulta la segunda cita en estos bosques de esta zona.


Otra especie también doblemente interesante es el Hydnum albidum, por su rareza y por su valor comestible.


Otras especies con bastantes parecidos entre sí son la Melanoleuca graminicola, de esporas amiloides.


El Lyophyllum semitale, de similar porte, pero de láminas griseantes al frotamiento y al envejecer.


Algo más diferente de colorido y sobre todo diferente por sus láminas decurrentes y su agradable olor anisado, Clitocybe suaveolens.


Congénere del anterior, con las láminas mucho más decurrentes y el sombrero deprimido en el centro, que es más oscuro, y por supuesto sin olor anisado, Clitocybe dicolor.

En bastante mal estado y poco menos que testimonial, Hygrophoropsis aurantiaca.


De menor porte y que pasan más desapercibidas, Inocybe geophylla var lilacina, de un bonito color lila que no se aprecia bien en la fotografía.


Si algo abunda entre los musgos son las pequeñas Galerina vittiformis, setas delicadas con largo pie inmerso entre los musgos.


Y también entre la hierba de los claros bastante abundante los pequeños "cuescos de lobo pedunculados", Tulostoma brumale


Y todavía más abundante pero que también pasan desapercibidas las setitas de las piñas, Baeospora myosura.

Y por supuesto, no nos olvidaremos de algunas especies lignícolas, como Dacryobolus karstenii, que forman unas bonitas costras bastante gruesas sobre las ramas.

Y terminaremos este breve reportaje con otra típica de tocones y partes bajas de pinos, Tapinella panuoides, un especie de pleuroto de carne coriácea.

Relación de especies observadas

Baeospora myosura, Clitocybe dicolor, Clitocybe suaveolens, Dacryobolus karstenii, Galerina vittiformis, Hebeloma longicaudum, Hydnum albidum, Hygrophoropsis aurantiaca, Inocybe dulcamara, Inocybe geophylla var_lilacina, Lactarius deliciosus, Lyophyllum semitale, Melanoleuca graminicola, Mycena galericulata, Panaeolus rickenii, Russula torulosa, Tapinella panuoides, Tricholoma fracticum, Tricholoma terreum, Tulostoma brumale,


martes, 20 de diciembre de 2022

Ayegui (18/12/2022) Carrascal.

 A mediados de diciembre el bosque mediterráneo se encuentra como si fuese primeros o mediados de noviembre, con una buena representación de especies, aunque, salvo alguna excepción, en general con escasa representación de casi todas.


El Hygrophorus russula, una especi típica de bosques mediterráneos, como su nombre indica, aspecto de rúsula, pero carne dura y fibrosa y láminas bastante espaciadas que se pican de vinoso, aunque suele ser muy abundante de momento escaso.


Lo mismo podríamos decir de su congénreo, el Hygrophorus persoonii, o llenega gris de los encinares, con sombrero y pie muy viscosos y que al deteriorar o con amoniaco se poen verdoso.


Estos bosques suelen ser el paraíso de los amantes de los cortinarios, este complicado género suele esta muy bien representado, sin embargo, en estos momentos solo hemos observado dos especies bastante interesante, Cortinarius ionochlorus de láminas lilas que pasan a ocráceo en la madurez por las esporas.

Y el Cortinarius variiformis, también de láminas lilas al principio y pie recubierto de escamas o bandas en los 2/3 inferiores.


Sin duda una de las especies más abundantes observadas ha sido la Peziza repanda debido a que sale especialmente sobre las birutas de corte de arbolado y en esta zona se ha hecho entresaca.


Siguiendo en abundancia por toda la zona la Tubaria romagnesiana, algunos ejemplares muy pequeños que nos han hecho pensar en Tubaria minutalis, pero el tamaño de las esporas y restos de la micro ha confirmado que se trataba de la misma especie.


También bastante frecuente el Leocarpus fragilis, un Mixomiceto cuya formas plasmodiales son muy llamativas por su color amarillo, pero una vez maduras pasan desapercibidas.


Una especie muy común por diversos ambientes que tampoco faltaba aquí, Paralepista flaccida, una seta anaranjada de láminas blancas muy decurrentes.


Más rara e interesante Lepiota castanea, pequeña pero peligrosa.


Una sorprendente negrilla, muy parecida a la negrilla de pino y difícil de diferenciar, Tricholoma orirubens, de superficie afelpada como la del Tricholoma terreum, la negrilla de pinopero de pie más consistente y láminas con frecuencia con reflejos rosados en los eejmplares un poco pasados.


Tampoco falta la Mycena rosea = Mycena pura var rosea, muy policromática y de muy diferentes tamaños, pero todas con un característico olor patata cruda.

Por último terminaremos este breve reportaje con algunas especies muy comunes en estas comunidades mediterráneas pero que por diversas razones nos pasan desapercibidas, es el caso de las cortezas de roble, Peniophora quercina. Unas pequeñas Mycena meliigena en la base.


Las gelatinosas tripas amarillas, Tremella mesenterica.


Y terminamos con las diminutas Phloeomana minutala, una seta muy común sobre las cortezas musgosas de los robles, carrascas y encinas.

Relación de especies observadas

Clitocybe dicolor, Coprinopsis picacea, Cortinarius ionochlorus, Cortinarius variiformis, Crepidotus cesatii, Fuscoporia torulosa, Galerina vittiformis, Hygrophorus persoonii, Hygrophorus russula, Lactarius chrysorrheus, Leocarpus fragilis, Lepiota castanea, Lycoperdon perlatum, Mycena galericulata, Mycena pura, Paralepista flaccida, Peniophora quercina, Peziza repanda, Phloeomana minutula, Radulomyces confluens, Radulomyces molaris, Rhodocollybia butyracea, Stereum gausapatum, Stereum hirsutum, Stereum ochraceoflavum, Tremella mesenterica, Tricholoma orirubens, Tubaria romagnesiana, Xylaria hypoxylon,


martes, 22 de noviembre de 2022

Uterga (20/11/2022) Carrascal.

 Aún todavía con rastros de nieve del día anterior vemos una incipiente fructificación de hongos, en las zonas más claras de bosque (el interior se ve seco) y en los bordes de bosque y camino, con claro dominio de las especies con fructificaciones pequeñas, pero no por ello menos interesantes e importantes.


Sin duda la especie más interesante observada, un cuesco de lobo que pierde la piel a capas, Lycoperdon marginatum, primera cita para Navarra muy rara en España.


Al principio parece un cuesco de lobo normal y muy parecido al L. nigrescens, pero éste pierde a capas el exoperidio y deja ver la envuelta interna o peridio interno liso.

Guarda también ciertos parecidos con el común "pedo de lobo", Lycoperdon perlatum con granulaciones de dos tipos que se caen dejando una cicatriz.


Un buen número de especies observadas son de pequeño porte como Crinipellis scabella, con pie afelpado y un sombrero bicolor, más oscuro en el centro.


Y con cierto parecido, pero pie liso, Marasmius splachnoides, que desarrolla sobre hojas muertas de carrasca.


Y pequeña pero que destaca por su colorido, la bella Rickenella fibula de láminas decurrentes.


Y de algo más porte, pero también muy delicadas, Mycena leptocephala, una especie también típica de bosques mediterráneos.


Mucho más común, del mismo género, Mycena pura, de un bello colorido y fuerte olor a rábano o patata cruda.


Y hasta en los excrementos de perros desarrollan unos interesante hongos, Stilbella fimetaria en su fase asexual o conidial


Vistas con más detalle las fructificaciones que producen las esporas asexuales o conidios con las que se dispersa.

De las pocas especies de mayor porte observadas algunas son de gran interés micológico, es el caso del Cortinarius caligatus, con unas preciosas láminas azuladas y con escamas en sombrero y en el pie por debajo de la cortina.


Por la coloración de las láminas podría confundirse con la Lepista nuda que también desarrollaba cerca, pero ésta presenta esporada blanca, carece de escamas en el sombrero y en el pie y también de cortina.


Aunque decolorado por la lluvia y nieve el Agaricus porphyrizon presenta al principio una coloración purpúrea clara y su carne enrojece al aire.


De la misma familia pero con esporada blanca, la Lepiota erminea a diferencia de sus congeneres el sombrro apenas se desgarra en escamas y es muy claro, un poco sombrado en el centro.


 Y terminamos el reportaje con dos clitocibes o setas de láminas decurrentes, el Clitocybe fuligineipes, de sombrero convexo o un poco deprimido, láminas poco decurrentes y un fuerte olor de moho o tierra húmeda.


Y con la más atractiva gastronómicamente hablando de todo el paseo, la urrilziza menor, Clitocybe gibba que en estos momentos está fructificando con gran fuerza.

Relación de especies observadas

Agaricus porphyrizon, Astraeus hygrometricus, Byssomerulius corium, Clitocybe fuligineipes, Clitocybe gibba, Cortinarius caligatus, Crinipellis scabella, Gymnopus dryophilus, Lepiota erminea, Lepista nuda, Leucoagaricus leucothites, Lycoperdon marginatum, Lycoperdon perlatum, Marasmius splachnoides, Mycena leptocephala, Mycena pura, Pisolithus arhizus, Rickenella fibula, Stilbella fimetaria, Tremella mesenterica,


martes, 15 de noviembre de 2022

Puerto de Madoz (Larraun ) (13/11/2022) . Hayedos

 En la misma tónica de semanas anteriores el hayedo muy seco de manera general y por tanto con muy pocas fructificaciones de hongos que hay que encontrarlas en barrancos y puntos locales con cierta humedad y en los caminos o bordes de bosque donde penetra la humedad de las nubes y el rocio.

La mayor parte de las especies observadas lo han sido en caminos y son típicas de estos ambientes más que de hayedos, es el caso de la Tubaria conspersa.
Y sobre todo de Coprináceas, hongos muy fugaces que necesitan poca humedad para fructificar pero son de vida efímera, es el caso de la Parasola galericuliformis que cambia mucho de forma inmadura a madura.
El Coprinellus disseminatus, depequeño porte y que sale en grandes grupos.
El común Coprinellus micaceus con sombrero sembrado de diminutas escamillas restos de velo general de donde le viene el nombre de micáceo.
O uno de los más grandes representantes del grupo y más vistoso, Coprinopsis picacea.
Y aunque no es de la familia, una especie típica de caminos es también la Pholiota gummosa que también sale en suelo sobre restos de madera muertos.
Dentro del bosque y ya típica de hayedos muy pocas especies, entre las más conocidas, Amanita rubescens.
Y como contrapunto a la buena comestiblidad de la anterior la mortal Amanita phalloides
A la que sin duda hay que reconocerle una gran belleza en estado inmaduro.
Más rara la Amanita franchetti de escamas bastante pronunciadas amarillas y muy parecida a la Amanita pantherina pero de esporas amiloides.
Y entre otras especies que hasta ahora no habíamos observado en este año tan seco y raro micológicamente hablando, destaca el Tricholoma scalpturatum con fuerte olor y sabor de harina y láminas que amarillean en la vejez de forma irregular.
Y terminamos con un representante de un grupo, Cortinarius, del que en estos momentos tendríamos que tener una gran representación y apenas hemos vistos unas pocas especies, en esta ocasión Cortinarius turmalis.

Relación de especies observadas