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Este blog pretende ser un "parte micológico" de las principales observaciones de hongos que vamos haciendo semana a semana en distintos lugares de la Comunidad Foral de Navarra, destacando las especies más raras, relevantes, comestibles o tóxicas, llamativas, etc.
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lunes, 10 de marzo de 2025

Basaburúa (9/3/2025) Robledal y hayedo

No hemos observado ningún Agarical salvo unos restos negros y momificados de Russula nigricans; sin embargo, sí que hemos visto una buena representación de Afiloforales lignícolas y Ascomicetos, tanto estromáticos como pequeños apotecios, Discomicetos.


Entre los Afiloforales algunas cortezas son muy parecidas si no se observan con detenimiento y muy atractivas si las observamos con un microscopio, entre ellas la Hymenochaete rubiginosa, de superficie más o menos lisa o muy vagamente rugosa, más o menos levantada en los bordes y con una coloración tabaco.


Observada con una lupa, se aprecia una superficie como vellosa.



Y ya el microscopio nos muestra que esta vellosidad la forman innumerables espículas puntiaguadas de paredes esclerificadas.


Una corteza muy similar, pero con los bordes totalmente adheridos al sustrato, es la Fuscoporia ferruginosa.


Una observación con lupa nos muyestra una superficie completamente tapizada de diminutos poros muy regulares, 5 a 6 por milímetro.


Espícula de los tubos.


Como en el caso anterior, también presenta espículas en el interior de los tubos y en la trama basal, en lo que se diferencia de la Fuscoporia ferrea que carece de espículas en la trama basal.


Y también unas costras similares, pero con superficie recubierta de poros desgarrados o casi aguijones y de una coloración más clara: Schizopora paradoxa


Con bordes más levantados que dan lugar a sombreros en concha, estantería o pezuñas, también observamos una batería de morfología muy similar por la parte superior, siendo el más común el Trametes versicolor con himenio poroso.


Muy parecido por arriba, pero con superficie interior, himenio liso, el Stereum insignitum.


E igualmente con himenio liso, pero superficie superior mucho más pelosa, Stereum hirsutum.


Y mucho más grandes y en forma de estantería invertida o pezuña, Trametes gibbosa de poros alargados.


Y el más común de los yesqueros, Fomes fomentarius, de poros muy finos por la parte baja, casi inapreciables.


En las ramas de roble es raro no observar las tripas amarillas, Tremella mesenterica.


Y diversos Ascomicetos; algunos desarrollan bajo ramas donde se conserva la humedad, es el caso de la Dasyscyphella nivea, que se observa a simple vista como diminutos puntitos blancos.


Pero observados con una buena lupa, vemos diminutas copitas con los bordes ciliados.


Y también los apotecios de la Chlorociboria aeruginascens con un micelio verdoso que se hace muy evidente sobre las ramas donde desarrolla.


Por último, terminaremos con algunos Ascomicetos estromáticos que prácticamente podemos observar durante todo el año, como Biscogniauxia nummularia.


Las costras negras del Diatrype stigma, sobre ramas de haya.


Y el menos común, el Annulohypoxylon multiforme, que forma unas costras almohadilladas con la superficie marcada de prominencias de los peritecios con el centro elevado por la punta del ostiolo.

miércoles, 11 de septiembre de 2024

Echarri-Aranaz y Lakuntza (Barranca-Burunda) (7/9/2024) Robledales

 Los robledales de la Barranca los hemos encontramo muy húmedos y con buenas pespectivas para 7 a 10 días por los lluvias caídas recientemente pero en la actualidad está muy pobre en fructificaciones de hongos, comentamos algunas de las observadas


La observación más llamativa ha sido la del Omphalotus olearius, tanto por el tamaño y cantidad de carpóforos como por el aspecto decolorado general dela especie que en una primera impresión nos pareció otra especie, sin embargo, el estudio microscópico nos ratificó la identidad y lo variable que pueden ser las setas, especialmente después de fuerte lluvias.


La mayor parte de los Agaricales observados han sido típicos de prados y de claros, como es el caso de las Agrocybe arvalis.


Aunque a primera vista parece una Psathyrella su esporada es marrón y presneta dos tipos de cistidios muy llamativos, en las arista o bordes de láminas fusiformes y en las caras ramificados.

Y de su congénere la Psathyrella candolleana de coloración blanquecina.

De las pocas especies que hemos observado entre la hojarasca es el Clitocybe gibba.


Y de mucho menos tamaño pero llamativas por su colora, el Marasmius rotula.


Las láminas de esta diminuta seta se unen en un collarium alrededor del pie de manera que no llegan a tocarlo.


Otra diminuta setita interesantes observada sobre hojarasca es el Crinipellis scabella, de pie filiforme y afelpado y sombrero igualmente afelpado con el centro más oscuro.



Y terminaremos el reportaje con algunas especies de ramas, troncos y tocones que son las que mejor resisten la sequía, entre ellas el Pluteus cervinus de esporada rosa.


El Panellus stipticus con pie lateral y láminas en abanico.

Y la Schizopora paradoxa como una pequeña muestra de los múltiples hongos corticoides que podemos encontrar en todo momento del año.

martes, 3 de septiembre de 2024

Urrizola-Galain (Ulzama) (1/9/2024). Hayedo

 Aunque el bosque está muy húmedo por lluvias recientes no observamos un movimiento micológico sensible, muy pocas especies carnosas de Agaricales, muy comunes y que ya hemos explicado en otros paseos, y en consecuencia nos hemos fijado en otros hongos, tan importantes o más ecológicamente, pero cuyas fructificaciones son simples cortezas o pequeñas estanterías, nos referimos fundamentalmente a Afiloforales.


El más interesante la Sarcodontia spumea, de aspecto típico de yesquero grueso, pero blanquecino y de consistencia muy blanda.


A diferencia de los yesqueros de aspecto similar este parte como el queso y presenta una carne blanca y una estrecha capa de tubos.


Esta consistencia blanda se debe a que su carne esta formada por un solo tipo de hifas, trama monomítica, que presentan fíbulas en los tabiques.


Y también son peculiares sus diminutas esporas elipsoidales.


Otro hongo interesante es la Mycoacia gilvescens, forma unas costras blanquecinas y muy tiernas que se separan muy bien del sustrato de madera donde salen.


Observadas con detalle forman una supeerficie de poros angulosos y muy pequeños, 4 a 5 / mm.


Como en el caso anterior su textura blanda se debe a que está formado también por un solo tipo de hifas, trama monomítica, con abultamiento o fíbulas en todos los tabiques, hifas fibuladas.


Y muy importante, unas esporas diminutas, no amiloides y elipsoidales a casi cilíndricas.


Y siguiendo con los hongos corticoides, la Schizopora paradoxa es un curioso hongo que desarrolla sobre madera tanto descorteza como no incluso sobre musgos.


Sin embargo, lo más característico es su superficie laberíntica.


Hacia los bordes o donde desarrolla sobre ramas verticales este laberinto se desgarra en paletas o casi aguijones con las estremidades ciliadas por hifidios.


Estos pelillos, son terminaciones de hifas, hifidios, ensanchadas en la extremidad, claviformes, o algunas recubiertas de finas cristalizaciones.


En los excrementos llaman la atención los Coprinopsis nivea.


Y entre la hojarasca sus parientes, Parasola plicatilis.



En la hojarasca y la hierba muy pocas especies entre las cuales la común Hymenopellis radicata que en ocasiones presenta una arista de las láminas más oscura, como en este caso.


Esos bordes oscuros de las láminas son debido a la explosión de cistidios de arista o queilocistidios que tapizan las aristas y que en ocasiones contienen un pigmento grisáceo.


De las esperadas Boletáceas, "los hongos", casi ni rastro unos pequeños ejemplares de Aureoboletus moravicus.


Por el contrario numerosos grupos de Marasmius rotula sobre la hojarasca o sobre pequeñas ramitas de haya.


Y en algunos troncos también grupos de Pleurotus pulmonarius.


Y terminamos este breve reportaje con un típico yesquero que con frecuencia pasa desapercibido, o mejor dicho confundido, se trata de la Ganoderma adspersum, con frecuencia confundiad con Ganoderma applanatum, bastante más rara.


Para diferenciarla de la Ganoderma applanatum hay que hacer un corte y comprobar que la corteza lacada superior es gruesa, (más de 1,5 mm) y que por encima de los tubos no existe una banda oscura en la trama y sobre todo unas esporas de más de 8 micras, muy superiores a las de G. applanatum.