martes, 22 de noviembre de 2022

Uterga (20/11/2022) Carrascal.

 Aún todavía con rastros de nieve del día anterior vemos una incipiente fructificación de hongos, en las zonas más claras de bosque (el interior se ve seco) y en los bordes de bosque y camino, con claro dominio de las especies con fructificaciones pequeñas, pero no por ello menos interesantes e importantes.


Sin duda la especie más interesante observada, un cuesco de lobo que pierde la piel a capas, Lycoperdon marginatum, primera cita para Navarra muy rara en España.


Al principio parece un cuesco de lobo normal y muy parecido al L. nigrescens, pero éste pierde a capas el exoperidio y deja ver la envuelta interna o peridio interno liso.

Guarda también ciertos parecidos con el común "pedo de lobo", Lycoperdon perlatum con granulaciones de dos tipos que se caen dejando una cicatriz.


Un buen número de especies observadas son de pequeño porte como Crinipellis scabella, con pie afelpado y un sombrero bicolor, más oscuro en el centro.


Y con cierto parecido, pero pie liso, Marasmius splachnoides, que desarrolla sobre hojas muertas de carrasca.


Y pequeña pero que destaca por su colorido, la bella Rickenella fibula de láminas decurrentes.


Y de algo más porte, pero también muy delicadas, Mycena leptocephala, una especie también típica de bosques mediterráneos.


Mucho más común, del mismo género, Mycena pura, de un bello colorido y fuerte olor a rábano o patata cruda.


Y hasta en los excrementos de perros desarrollan unos interesante hongos, Stilbella fimetaria en su fase asexual o conidial


Vistas con más detalle las fructificaciones que producen las esporas asexuales o conidios con las que se dispersa.

De las pocas especies de mayor porte observadas algunas son de gran interés micológico, es el caso del Cortinarius caligatus, con unas preciosas láminas azuladas y con escamas en sombrero y en el pie por debajo de la cortina.


Por la coloración de las láminas podría confundirse con la Lepista nuda que también desarrollaba cerca, pero ésta presenta esporada blanca, carece de escamas en el sombrero y en el pie y también de cortina.


Aunque decolorado por la lluvia y nieve el Agaricus porphyrizon presenta al principio una coloración purpúrea clara y su carne enrojece al aire.


De la misma familia pero con esporada blanca, la Lepiota erminea a diferencia de sus congeneres el sombrro apenas se desgarra en escamas y es muy claro, un poco sombrado en el centro.


 Y terminamos el reportaje con dos clitocibes o setas de láminas decurrentes, el Clitocybe fuligineipes, de sombrero convexo o un poco deprimido, láminas poco decurrentes y un fuerte olor de moho o tierra húmeda.


Y con la más atractiva gastronómicamente hablando de todo el paseo, la urrilziza menor, Clitocybe gibba que en estos momentos está fructificando con gran fuerza.

Relación de especies observadas

Agaricus porphyrizon, Astraeus hygrometricus, Byssomerulius corium, Clitocybe fuligineipes, Clitocybe gibba, Cortinarius caligatus, Crinipellis scabella, Gymnopus dryophilus, Lepiota erminea, Lepista nuda, Leucoagaricus leucothites, Lycoperdon marginatum, Lycoperdon perlatum, Marasmius splachnoides, Mycena leptocephala, Mycena pura, Pisolithus arhizus, Rickenella fibula, Stilbella fimetaria, Tremella mesenterica,


martes, 15 de noviembre de 2022

Puerto de Madoz (Larraun ) (13/11/2022) . Hayedos

 En la misma tónica de semanas anteriores el hayedo muy seco de manera general y por tanto con muy pocas fructificaciones de hongos que hay que encontrarlas en barrancos y puntos locales con cierta humedad y en los caminos o bordes de bosque donde penetra la humedad de las nubes y el rocio.

La mayor parte de las especies observadas lo han sido en caminos y son típicas de estos ambientes más que de hayedos, es el caso de la Tubaria conspersa.
Y sobre todo de Coprináceas, hongos muy fugaces que necesitan poca humedad para fructificar pero son de vida efímera, es el caso de la Parasola galericuliformis que cambia mucho de forma inmadura a madura.
El Coprinellus disseminatus, depequeño porte y que sale en grandes grupos.
El común Coprinellus micaceus con sombrero sembrado de diminutas escamillas restos de velo general de donde le viene el nombre de micáceo.
O uno de los más grandes representantes del grupo y más vistoso, Coprinopsis picacea.
Y aunque no es de la familia, una especie típica de caminos es también la Pholiota gummosa que también sale en suelo sobre restos de madera muertos.
Dentro del bosque y ya típica de hayedos muy pocas especies, entre las más conocidas, Amanita rubescens.
Y como contrapunto a la buena comestiblidad de la anterior la mortal Amanita phalloides
A la que sin duda hay que reconocerle una gran belleza en estado inmaduro.
Más rara la Amanita franchetti de escamas bastante pronunciadas amarillas y muy parecida a la Amanita pantherina pero de esporas amiloides.
Y entre otras especies que hasta ahora no habíamos observado en este año tan seco y raro micológicamente hablando, destaca el Tricholoma scalpturatum con fuerte olor y sabor de harina y láminas que amarillean en la vejez de forma irregular.
Y terminamos con un representante de un grupo, Cortinarius, del que en estos momentos tendríamos que tener una gran representación y apenas hemos vistos unas pocas especies, en esta ocasión Cortinarius turmalis.

Relación de especies observadas



jueves, 10 de noviembre de 2022

Puerto de Velate (Baztán) (6/11/2022) . Hayedo

 Bosque muy pobre, con muy pocas fructificaciones y la mayor parte en muy mal estado.


Encontramos ejemplares dispersos y comidos por limacos de Amanita pantherina.

Y de su afín comestible, pero muy peligrosa por sus grandes parecidos con la anterior, Amanita rubescens.


Nos sorprende que con la gran sequía que seguimos padeciendo, a pesar de las pocas lluvias caídas recientemente, nos encontremos con buenos representantes de Boletáceas siendo unos carpóforos de gran porte y gran contenido hídrico, entre ellos, Neoboletus erythropus, un gran comestible.


Y el más codiciado de todos, Boletus reticulatus, y también curioso que estuviesen muy sanos y recién formados.


También sano el Caloboletus calopus, la variedad con pie reticulado de rojizo.


La variedad albina del Cantharellus pallens, vulgarmente conocido en Navarra como rebozuelo, zizaori o seta amarilla que en este caso es casi blanca, muy deprimido y poco carnoso.


Unos grandes ejemplares de Lactarius vellereus, pebrassa, de los que se puede comentar lo mismo que con las Boletáceas, grandes setas con gran contenido hídrico en momentos de gran sequía.


Y por supuesto la mayor representación para las especies de madera que conserva mejor la humedad, entre ellos, el común Trametes versicolor.


El Trichaptum biforme con himenio formado por poros desgarrados a modo de aguijones.


Por supuesto, rara vez falta el típico yesquero, Fomes fomentarius.


Y últimamente encontramos con más frecuencia de lo habitual el yesquero de abedúl, Fomitopsis betulina, que en esta ocasión sí desarrollaba sobre un tronco muerto de Betula, pero que también lo hemos observado sobre haya.

Relación de especies observadas

Amanita pantherina, Amanita pantherina, Amanita rubescens, Boletus reticulatus, Caloboletus calopus, Cantharellus pallens f_albina, Cortinarius subelatior, Fomes fomentarius, Fomitopsis betulina, Hypholoma fasciculare, Imleria badia, Lactifluus vellereus, Mucidula mucida, Mycetinis alliaceus, Neoboletus erythropus, Pleurotus pulmonarius, Protostropharia semiglobata, Russula ochroleuca, Trametes hirsuta, Trametes versicolor, Trichaptum biforme,


lunes, 7 de noviembre de 2022

Olaibar (5/11/2022) Pinar de Pinus sylvestris y hayedo.

 Aunque con mucha humedad reciente se notan los estragos de la sequía sufrida y  se puede decir que no hemos observado ninguna fructificación de hongos sobre suelo u hojarasca, así que ha tocado mirar los troncos y tocones donde se conserva humedad y donde hemos podido reconocer algunas especies de interés.


Una especie poco frecuente y muy ligada a los troncos de pino, Crepidotus mollis, una Pleurotácea de esporada ocrácea y recubierta de una gruesa capa de mucosidad que hace los sombreros muy pegajosos.

Y otras Pleurotáceas con láminas en abanico, Crepidotus cesatii.


La Bjerkandera adusta forma sombreros a modo de concha con un himenio poroso grisáceo y en general todos los carpóforos se ponen grisáceos con la edad.


Mucho más común, sobre ramas y troncos muertos de haya, Stereum insignitum, de himenio liso.


El Trichaptum abietinum presenta un himenio formado por poros desgarrados a modo de aguijones de una tonalidad vinosa, sobre todo hacia los bordes del sombrero.

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Y las especies más interesantes desde el punto de vista micológico y que pasan desapercibidas para la mayor parte de los aficionados son las cortezas como la Osteina undosa una costra blanca con superficie recubierta de poros más o menos desgarrados y textura coriácea y frágil


Con más detalle vemos el himenio formados por poros desgarrados.


A primera vista una macnha blanca, pero si las vemos con detalles se trata de un hongo con himenio formado por diminutos aguijones, Xylodon asperus.


Con una buena lupa se aprecian mejor los aguijones del himenio donde se producen las esporas.


Y por último terminamos con una bonita costra de bordes perfectamente definidos y superficie himenial lisa que supura gotitas aqmarillentas en tiempo húmedo, Dacryobolus karstenii.

Relación de especies observadas

Amanita pantherina, Baeospora myosura, Biscogniauxia nummularia, Bjerkandera adusta, Crepidotus cesatii, Crepidotus mollis, Cystidiopostia  hibernica, Dacryobolus karstenii, Fistulina hepatica, Hymenopellis radicata, Pleurotus pulmonarius, Polyporus tuberaster, Schizophyllum commune, Stereum insignitum, Trichaptum abietinum, Xylodon asperus,