viernes, 9 de noviembre de 2018

Lacarias

Las lacarias son pequeñas setas pertenecientes lógicamente al género Laccaria que comprende setas poco carnosas de colores llamativos, rosas, lilas o azulados, láminas muy gruesas y espaciadas que recuerdan la de los higróforos, escotadas o subdecurrentes y unas peculiares esporas esféricas u ovoideas provistas de verrugas o espinas.
La más fácil de reconocer es la Laccaria amethystina, seta comestible de escaso valor por su tamaño y característica por su pequeño a mediano tamaño, coloración general violeta o amatista y sus láminas muy gruesas y espaciadas, casi ceráceas, como las de los higróforos.
La Laccaria bicolor es una pequeña seta intermedia entre la anterior y las siguientes, muy estilizada, con sombrero rosado o marrón rosado como Laccaria laccata, pero láminas muy espaciadas de color lila o amatista como la Laccaria amethystina y pie igualmente rosado con base azulada. Comestible de escaso interés dada su poca carnosidad.
Posiblemente la más común de las lacarias sea la Laccaria laccata, seta comestible sin demasiado interés por su escaso tamaño, característica por su coloración rosada general y sus láminas muy gruesas, espaciadas escotadas o un poco decurrentes.
Por último, la más pequeña y rara del grupo sería la Laccaria tortilis, una pequeña seta rosada en general, con láminas muy ventrudas y espaciadas que se marcan en el sombrero que aparece surcado radialmente y característica por sus esporas esféricas y muy espinosas. Sin interés culinario dado su tamaño y rareza.

Melanoleucas

Las melanoleucas son setas antiguamente incluidas dentro del género Tricholoma por su porte carnoso y sus láminas blancas y escotadas, pero hoy dentro del género Melanoleuca que se caracteriza por sus esporas provistas de verrugas amiloides y macroscópicamente por las coloraciones grisáceas o marrones del sombrero y generalmente del pie que contrastan con la blancura de las láminas.
La más común es la Melanoleuca melaleuca, una seta comestible de mediano porte con sombrero marrón, pie igualmente marrón con fibrillas longitudinales y láminas adnatas o escotadas muy blancas.
Imposible separar la Melanoleuca polioleuca de la anterior sin el uso del microscopio, (algunos autores consideran la misma especie, sinonimias) el tipo y cantidad de cistidios sobre la arista es el principal carácter que las diferencia.
La de mayor porte es la Melanoleuca grammopodia que puede alcanzar hasta los 25 cm de diámetro en el sombrero, presenta un sombrero marrón con un abultamiento o mamelón más oscuro en el centro, su pie igual o poco más largo que el diámetro del sombrero y su hábitat pratícola. Buen comestible.
Muy afín a la anterior a la anterior y en ocasiones es necesario el microscopio para su diferenciación la Melanoleuca brevipes, presenta un pie muy corto, menos que el diámetro del sombrero que no alcanza los tamaños de la anterior, pero de similar morfología, convexo a deprimido con el centro un poco giboso, de coloración marrón con el centro más oscuro y de coloración similar en el pie. Buen comestible.
En los pinares es muy corriente la Melanoleuca graminicola que parece una hermana menor de la Melanoleuca melaleuca, una pequeña seta comestible con sombrero extendido y provisto de una pequeña prominencia o mama central, con láminas escotadas muy blancas que contrastar con la coloración del sombrero y pie marrones, aunque sin principal carácter diferenciador es la ausencia de cistidios en las láminas.
Con peculiares cistidios tabicados en la base y prolongados en una punta cónica tenemos dos especies, la Melanoleuca substrictipes, de coloraciones muy claras, blanquecina o marrón muy claro.
Y la Melanoleuca excissa, especie con sombrero ligeramente giboso en el centro, relativamente oscuro, de marrón a grisáceo, coloración de las pardillas, pero con láminas blancas y escotadas, pie corto y blanco y fructificación en prados, principalmente en invierno o primavera. Buen comestible.


Higróforos secos

Higróforos secos son hongos pertenecientes al género Hygrophorus en general de mediano a gran porte, sombreros convexos o deprimidos secos o muy sutilmente viscosos en tiempo húmedo y láminas decurrentes blancas o grisáceas, gruesas y no demasiado espaciadas para el grupo, pero más que en otras especies parecidas como Clitocybe.
Algunos son blancos o un poco rosados como el Hygrophorus penarius, que es un buen comestible, característico por su coloración general blanca, sombrero seco, carne maciza y dura, láminas blancas, espaciadas y muy decurrentes y pie blanco, relativamente corto y terminado en punta, radicante.
Muy parecido al anterior el Hygrophorus poetarum es también un higróforo buen comestible y característico por su gran porte, sombrero casi blanco pero con tonos un poco rosados en el centro y láminas blancas, muy espaciadas y decurrentes.
El Hygrophorus fagi es un higróforo comestible propio de hayedos y con cutícula del sombrero seca y brillante, blanca y con la edad se torna un poco amarillenta o pardusca como en el Hygrophorus cossus, sin embargo la cutícula es seca y no reacciona a la potasa en amarillo limón ni presenta ningún olor destacable.
Muy distinta, pero sin duda el más apreciado del grupo es el Hygrophorus marzuolus, un gran comestible y sobre todo especial por la época del año en que sale, invierno, su coloración grisácea, casi negra y sus láminas gruesas, decurrentes, espaciadas y blancas al principio.
El Hygrophorus camarophyllus presenta grandes parecidos con la anterior pero es menos consistente, de pie más estilizado y más grisáceo y sobre todo es una especie otoñal de bosques de coníferas, buen comestible como la seta de marzo.
En los hayedos y robledales es bastante común el Hygrophorus arbustivus, otro higróforo comestible, aunque poco apreciado que se caracteriza por su sombrero seco marrón-ocráceo con fibrillas radiales y poca diferenciación entre el centro y los bordes, bastante uniformemente coloreado y láminas blancas, decurrentes y bastante espaciadas.
También entre la hojarasca de hayedos y robledales desarrolla el Hygrophorus nemoreus, muy parecida al higróforo de prados, Cuphophyllus pratensis, de láminas muy claras, blanco-crema, decurrentes y muy espaciadas, propias de los higróforos y sombrero marrón anaranjado con fibrillas radiales. Buen comestible.
Y por último terminaremos con la especie más abundante en los encinares y carrascales de la zona Mediterránea y quizás la más común y aberrante del grupo que no parece higróforo, el Hygrophorus russula, es un comestible mediocre, aunque excelente para acompañamiento de carnes e interesante por su abundancia en los carrascales, se caracteriza por su aspecto de Russula, pero con carne fibrosa, su coloración como manchada de vino y sus láminas decurrentes y relativamente gruesas.

Higróforos llamativos

Los higróforos llamativos son setas poco carnosas pertenecientes al género Hygrocybe que se caracterizan por sus colores amarillos, rojos o verdes muy llamativos, con sombrero y a veces incluso el pie viscosos y unas láminas ascendentes, escotadas o subdecurrentes muy gruesas y espaciadas. La mayoría carecen de valor culinario.
Uno de los más comunes y peligrosos es el Hygrocybe conica, higróforo tóxico característico por su sombrero cónico, amarillo o anaranjado, láminas ventrudas, escotadas o ascendentes y ennegreciente en la madurez en todas sus partes.
Con sombrero cónico y porte similar al anterior el Hygrocybe acutoconica es otro higróforo tóxico característico por su coloración general amarilla o amarilla anaranjada, sombrero cónico y viscoso, pie igualmente amarillo, pero seco y láminas gruesas, espaciadas y de aspecto de cera que no ennegrecen con la edad ni al frotamiento.
El Hygrocybe mucronella es menos cónico y más pequeño, pero igualmente con sombrero y pie viscosos y de un bonito color rojizo, pero de sabor claramente amargo y por tanto incomible.
Entre los más grandes de este grupo esta el Hygrocybe intermedia, de medio porte con sombrero también cónico o cónico convexo y de un llamativo color rojo como en general todo el carpóforo salvo las láminas que tienden a amarillentas y con superficie del sombrero y del pie escamosas. Especie considerada como tóxica.
Otro de los más grandes higróforos de sombrero cónico o cónico-convexo de un llamativo color rojo es el Hygrocye punicea, mucho más raro y similar al anterior pero de sombrero y pie lisos, no escamosos.
En el lado contrario, entre los más pequeños, con sombrero entre 2 a 4 cm esta el Hygrocybe coccinea, de sombrero convexo, seco y de un llamativo color rojo, como el pie.
El Hygrocybe chlorophana es otra especie considera tóxica, característica por su coloración general amarilla viva o amarilla anaranjada y su sombrero convexo, no cónico, muy débilmente viscoso.
Muy parecido al anterior el Hygrocybe obrussea, presenta un sombrero cónico-convexo de un llamativo color rojo, anaranjado o amarillo, con aspecto de cera, láminas muy espaciadas y con un peculiar olor desagradable como de chinche. Sin interés culinario por su olor y rareza.
Y también muy parecido a los anteriores el Hygrocybe glutinipes, es un típico higróforo de aspecto de cera, de un llamativo color amarillo general y completamente viscoso, tanto sombrero como pie. Especie tóxica.
Y con colores notablemente diferentes el Hygrocybe psittacina o actualmente lllamado Gliophorus psittacinus, es un higróforo inconfundible por su colorido verdoso en todas sus partes, o amarillo con tonos verdosos dispersos y su sombrero y pie muy viscosos. Típico de praderas y zonas herbosas y sin interés culinario por su rareza y escasa carnosidad.
Y por último terminamos con el Hygrocybe spadicea, también muy diferente por su colorido y una especie bastante rara de prados y jardines.

jueves, 8 de noviembre de 2018

Tricolomas empardecientes

Entre las tricolomas que son setas carnosas de láminas escotadas y esporada blanca existe un grupo muy común que se caracteríza por sus coloraciones más o menos marrones y sobre todo por el emparcimiento o marroneamiento que toman las láminas y todas las partes con la edad y con la manipulación, se trata del grupo Albobrunnea.
El Tricholoma fracticum es una especie muy común y abundante en pinares característica por su buen porte, su coloración marrón rojiza o castaña y su pie marrón y blanco con una banda de separación en la parte superior. Carne ligeramente amarga e incluso indigesta y por tanto no recomendable su consumo.
En los mismos pinares encontramos más raramente el Tricholoma stans, con sombrero marrón rojizo ligeramente viscoso y pie igual o más largo que el diámetro del sombrero, marrón muy claro progresivamente más claro hacia lo alto sin banda anular neta. Sin interés culinario por su sabor un poco amargo.
El Tricholoma imbricatum es una seta comestible de muy mala calidad por su carne un poco amarga, característica entre los tricolomas, por su coloración marrón o marrón rojiza y su superficie seca y afelpada que la diferencia del resto del grupo Albobrunnea, con superficie viscosa y lisa, no afelpada.
En los hayedos, robledales y en general en los bosques caducifolios encontramos otras especies muy parecidas como el Tricholoma ustaloides, de sombrero marrón como el pie que deja una banda blanca en la parte superior y láminas blancas que se manchan de marrón con la edad, pero carne con fuerte olor de harina y sabor ligeramente amargo y por tanto no aconsejable su consumo.
En los mismos ambientes de bosques caducifolios encontramos el Tricholoma ustale, tricoloma típica por su coloración marrón rojiza, sus pies marrones y blancos, pero sin línea neta de separación ni olor harinosos como la antgerior. Carne un poco amarga y por tanto sin interés culinario.
Muy similar al anterior, el Tricholoma fulvum, es otra seta del grupo Albobrunnea por su coloración marrón castaño, con pie marcado en lo alto con una banda blanca más o menos bien delimitada, pero láminas amarillas o blanco amarillentas. Sin interés culinario por sus sabor un poco amargo.
El Tricholoma aurantium, es una seta típica de bosques mediterráneos de encina o pinares, característica por su coloración amarillo anaranjada viva, su sombrero viscoso y sobre todo por su pie recubierto de finas escamas anaranjadas hasta la parte superior donde deja una banda blanca y carne un poco amarga que la hace incomible pero de una agradable olor de harina fresca.
El Tricholoma psammopus es una seta de coníferas de pequeño porte, de coloración ocrácea y con sombrero seco y afelpado y pie muy finamente escamoso, un poco enrojeciente al tocar y láminas escotadas con esporada blanca. No recomendable su consumo.
El Tricholoma pessundatum, es una seta marrón, muy afín al Tricholoma fracticum, de pinares o bosques de ribera, pero con pie casi blanco, menor porte y sombrero en general netamente decolorado. Comestible de muy baja calidad por su sabor un poco amargo.
Una de las especies más espectaculares del grupo es el Tricholoma focale, seta de gran porte, de láminas blancas y escotadas que se pican de marrón con la edad y característica por su coloración marrón rojiza viva y su pie provisto de un anillo muy evidente , rojizo y blanco. Comestible de baja calidad.
Y por último terminamos el reportaje con la especie más amarga del grupo, Tricholoma acerbum, seta consistente, de sombrero blanco amarillento, crema u ocráceo claro, afelpado y ligeramente viscoso, con los bordes surcados y revueltos hacia abajo, láminas blancas y carne fuertemente amarga y por tanto incomible.

Hifolomas

Las hifolomas son un conjunto de setas tóxicas pertenecientes al género Hypholoma, que salvo alguna excepción, la mayor parte desarrollan en ramilletes sobre troncos o tocones en descomposición por lo que en ocasiones las confunden con otras especies comestibles como setas de chopo o foliotas, pero que presentan esporada púrpura que hace que las láminas se vuelvan muy oscuras en la madurez.
El más común y por ello el más peligroso es la Hypholoma fasciculare, una especie tóxica que sale en grupos sobre tocones o troncos de casi cualquier tipo de árbol, de coloración amarilla en los bordes y ocrácea en el centro y láminas purpúreas, casi negras en la madurez.
La especie más próxima es la Hypholoma lateritium, también tóxica que desarrolla en ramilletes numerosos sobre troncos o tocones muertos, pero con sombrero anaranjado, láminas, pie y carne cremas o un poco amarillentas, pero no claramente amarillas y restos de cortina en el pie que en la madurez se tiñen de púrpura oscuro por las esporas.
Más rara es la Hypholoma capnoides, de láminas blanquecinas o grisáceas en la juventud antes de volverse púrpuras por las esporas y carne no amarga como es en las anteriores.
Muy diferentes son las especies que desarrollan en suelo y que son más próximas a los Psilocybe o monguis, que a los hifolomas, pero por sus características microscópicas se incluyen en este grupo, la especie más común es la Hypholoma ericaeoides, típica seta de prados frecuentados por el ganado, de sombrero amarillo ocráceo, láminas púrpuras en la madurez y pie tenaz que se mancha de verde en la base al manipularlo. Pariente cercano de los monguis y tóxica y alucinógena como ellos.

Estrofarias

Estrofarias son un grupo de hongos pertenecientes al género Stropharia que se caracterizan por su carácter nitrófilo, su esporada púrpura que hace que las láminas toman esa coloración oscura en la madurez y presentan un sombrero y a veces el pie muy viscoso. Son especies muy próximas a los Psilocybe de los que se diferencian por los cistidios de las láminas y algunas con sustancias alucinógenas como éstas.
La especie más común y sin duda la más llamativa es la Stropharia aeruginosa, que a pesar de su aspecto es una seta comestible, aunque con su color y viscosidad poco apetecible, característica por su coloración azulada llamativa, su sombrero y pie viscosos y el anillo y escamas que decoran el pie en los 2/3 inferiores.
La Stropharia caerulea= St. cyanea es una especie muy parecida a la anterior Stropharia aeruginosa, pero de pie más fino, sin anillo y muy pocas escamas, seco y sobre todo con numerosos crisocistidios de arista ventrudos. Comestible de escaso interés dada su rareza
La Stropharia semiglobata=Protostropharia semiglobata, es semejante a las anteriores pero se caracteriza por fructificar en excrementos, su coloración amarillenta en vez de azulada, sombrero y pie viscoso, láminas purpúreas y pie provisto de anillo. Sin interés culinario o incluso algo tóxica.
Por su sombrero amarillo la Stropharia coronilla podría confundirse con la anterior, pero esta es una seta de praderas y claros con presencia importante de ganado, pero no de excrementos, con sombrero hemisférico a convexo y muy regular, generalmente con los bordes revueltos hacia abajo, con superficie también viscosa y lisa, de color uniforme amarillo más o menos vivo a ocre y pie seco y provisto de un anillo membranoso bien desarrollado. Sin interés culinario.
La Stropharia hornemannii es una especie rara, de buen porte, con anillo estriado en la parte superior y el pie calzado en los 2/3 inferiores por una especie de envuelta escamosa, armilla.
Por último en los bosques caducifolios, hayedos y robledales es bastante común la Stropharia squamosa, actualmente conocida como Leratiomyces squamosus, una seta sin interés, con sombrero viscoso de coloración ocrácea o amarilla-ocrácea, láminas purpúreas en la madurez y pie seco, escamoso y provisto de un anillo membranoso muy bien definido.