lunes, 29 de mayo de 2017

Niditos

Se conoce como niditos o ciatos unos peculiares hongos Gasteromicetos de pequeño tamaño y forma de vasos o nidos de menos de 1 cm de diámetro, al principio cerrados con una tapa membranosa, en cuyo interior desarrollan unas lentejuelas llenas de polvo a modo de huevitos que se pueden considerar como diminutos “cuescos de lobo”.
El más común es el Cyathus striatus de copa externamente muy pelosa hirsuta, marrón, e interior surcado.
También es bastante común el Crucibulum laeve de vaso liso externamente y amarillento, que presenta los huevitos o lentejuelas blancos y el vaso internamente liso.
Muy parecido pero mucho más raro es el Cyathus stercoreus cuyos huevecitos son grisáceos o negruzcos en la madurez y el vasito y la tapa son pelosos.
El Cyathus olla también presenta lentejuelas o huevecillos grisáceos o negruzcos y un vaso negruzco en la madurez con interior liso y bordes revueltos hacia fuera en la madurez.

 Esquema de las principales especies de niditos


jueves, 25 de mayo de 2017

Lecheras azuleantes

Las lecheras azuleantes o violáceas son unas pocas especies del género Lactarius cuya leche blanca se pone azulada o violácea al oxidarse con el aire sobre las láminas. En general son picantes y sin interés culinario.
La especie más común es el L. uvidus, propio de bosques caducifolios, de sombrero muy viscoso y no zonado ni gutulado.
Otras especies muy próximas resultan difícil de reconocer sin el uso del microscopio e incluso para algunos autores serían variedades de la especie anterior, son de sombrero muy poco viscoso y marcado con bandas concéntricas, zonado, o con manchas dispersas, gutulado, entre ella el L. violascens de sombrero zonado con bandas más oscuras.
El L. luridus presentaría un sombrero más oscuro y con manchas redondeadas, gútulas, dispersas u oscuramente zonadas.

Por último, aunque no citada hasta el momento en Navarra el L. cistophilus, como su nombre indica va ligado a las jaras, Cistus.

Esquema de las principales especies de Lactarius azuleantes


lunes, 22 de mayo de 2017

Nagore (Valle de Arce), soto fluvial

Soto fluvial con humedad reciente y solo paseando muy despacio y mirando bien encontramos algunas especies de hongos interesantes.

Sin duda la más agradecida y más propia de la época la morilla, Morchella esculenta, en una de sus múltiples formas.


De manera dispersa, pero no escasa una especie bastante tóxica, el Paxillus involutus.


En zonas muy humíferas los hongos más típicos de zonas nitrófilas como el Coprinellus micaceus, tóxico si se consume con alcohol, pro en general sin interés culinario por los fugaz de los carpóforos.


El mayor número de hongos los hemos encontrado sobre excrementos y en madera, entre los primeros y por supuesto sin interés culinario la de mayor porte observada es la Protostropharia semiglobata = Stropharia semiglobata, de sombrero muy viscoso.


De gran interés micológico pequeños apotecios en forma de pequeños discos amarillos de 2 a 4 mm, la Cheilymenia granulata.


Y solo observando los excrementos con lupa y a veces mezclada con la anterior uno curiosos hongos Zigomicetos, el Pilobolus crystallinus de aspecto cristalino que almacena las esporas en una bolsa negra en forma de lenteja que en la madurez lanza con fuerza debida a la presión hidráulica de la bolsa que tiene debajo.


También en áreas muy nitrófilas, aunque no directamente sobre excrementos una seta muy delicada la Parasola auricoma para cuya definición segura es necesario verle al microscopio los pelos de la cutícula.


Sobre los troncos muertos y en descomposición no podía falta el típico yesquero, Fomes fomentarius y también el Fomitopsis pinicola.


Y grandes agrupaciones de la seta gelatinosa de los troncos, Auricularia mesenterica.


Y por último no podía falta en los prados los corros de brujas de la deliciosa senderuela, Marasmius oreades.

domingo, 21 de mayo de 2017

Setas ennegrecientes

La mayor parte de las setas que ennegrecen al tocarlas o frotarlas y con la edad pertenecen al género Lyophyllum, muy próximo a los cotizados perretxikos o setas y de mayo y como éstos buenos comestibles pero poco conocidos.
El más interesante por su mayor tamaño, pie con frecuencia bulboso y aspecto que recuerda a una pardilla, Clitocybe nebularis, es el Lyophyllum transforme, de olor harinoso, sabor agradable y unas peculiares esporas triangulares.
Muy parecido al anterior el Lyophyllum infumatum presenta esporas más alargadas, romboidales, es menos carnosa y de sabor más desagradable.
En general menos carnosas que las anteriores y sobre todo con olor más fuerte de rancio o de harina rancia el Lyophyllum immundum de esporas sublgobulosas nada angulosas, y sabor un poco amargo y mucho más rara el L. crassifolium de sabor no amargo.

Por último una de las especies ennegrecientes más comunes sobre todo en pinares es el Lyophyllum semitale, en general más delicada, sin un olor harinoso especialmente pronunciado y esporas elipsoidales, no subglobulosas.

Esquema de las principales especies de Lyophyllum ennegrecientes


martes, 16 de mayo de 2017

Pardillas y plateras

Se conocen como pardillas y plateras a varias especies comestibles de buen porte con láminas blancas y decurrentes y pertenecientes al antiguo género Clitocybe, hoy subdividido en numerosos géneros.
La especie más importante conocida como platera o urrilziza es el Infundibulicybe geotropa = Clitocybe geotropa una de las más grandes de este grupo, con sombrero rosado, al principio mamelonado y en la madurez embudado o deprimido y un pie grueso, en general largo.
Considerada como el hermano pequeño, el clitocibe embudado o Clitocybe gibba presenta también una coloración rosada y una silueta similar, enseguida embudada, pero mucho menos carnosa, pie más fino y en general de sombrero de menos de 10 cm, sin embargo de similar calidad gastronómica.
Otras dos especies muy relacionadas e igualmente comestibles pero menos consumidas y valoradas por su rareza y sobre todo por su menor porte, son el Clitocybe costata con borde del sombrero surcado de pliegues,
Y el Clitocybe squamulosa que como su nombre indica presenta escamillas o finas desgarradas en el borde o en toda la superficie del sombrero.
La pardilla o Clitocybe nebularis, por su parte, como indica el nombre tiene un sombrero de coloración grisácea, no rosada, rara vez embudado salvo en ejemplares muy pasado, con pie corto y grueso, láminas blancas fácilmente separables de la carne y un fuerte y peculiar olor ciánico casi desagradable. Aunque comestible durante mucho tiempo en la actualidad esta catalogada como tóxica ya que genera trastornos digestivos a muchas personas.
Una especie muy peligrosa por su toxicidad y muy parecida a las formas de pardilla decoloradas o blanquecinas es el Entoloma sinuatum de láminas más espaciadas, amarillentas al principio y rosadas en la madurez y con inserción al pie escotada, no decurrentes.
Con sombrero blanco o blanquecino, no grisáceo ni rosado, si que encontramos un gran número de especies, algunas buenas comestibles y otras muchas tóxicas, sobre todo las pequeñas y poco carnosas, entre las primeras, las buenas comestibles y de buen porte, se encontrarías las diversas especies de Leucopaxillus y especialmente el L. giganteus, todas ellas de especies amiloides.
Y más peligrosos los clitocibes blancos, la mayoría de pequeño porte, en general demenos de 5 a 6 cm de diámetro y poco carnoso, pero alguno de mayor porte como el Clitocybe phyllophila muy común es muy tóxica, presenta un sombrero blanco con una especie de pulverulencia encima que se va con los roces y deja ver un fondo rosado.

Esquema de pardillas, plateras y afines


viernes, 12 de mayo de 2017

Gibelgorri o rúsulas rojas dulces

Los gibelgorri o rúsulas rojas son especies del género Russula y por tanto de carne granuda con sombrero predominantemente rojo, la mayor parte de las que salen en bosques de Coníferas son de carne picante, sin embargo las que salen en bosques caducifolios, por el contrario son predominantemente dulces o no picantes y por tanto comestibles como las que comentamos a continuación.

Las mejores gibelgorri o rúsulas rojas presentan láminas muy blancas incluso en la madurez ya que presentan esporada blanca y unos sombreros de un bonito color rosa vivo o rosa blanquecino y lógicamente no son ni picantes ni amargas, entre ellas las principales son las siguientes,
Una de las más típica es la R. aurora = R. rosea de un bonito color rosa vivo, con pie blanco y carne frágil que da un llamativo color rosa con la vanilina.
Muy similar y también bastante común en los hayedos es la R.rosea= R. lepida, de pie generalmente un poco rosáceo y carne muy dura con un peculiar sabor mentolado o de pasta de dientes. A diferencia de la anterior no reacciona con la vanilina.
Como su propio nombre indica la R. lepidicolor es prácticamente similar a la anterior, incluso en cuanto a la consistencia dura de la carne, pero carece del peculiar sabor mentolado, el pie es generalmente blanco o solo un poco rosado y su carne reacciona en rosa vivo con la vanilina.
Y también similar a las anteriores la R. zvarae presenta el mismo aspecto, carne frágil, pie generalmente blanco o solo un poco manchado de rosa, carne dulce sin sabor mentolado y una leve reacción en rosa a la vanilina.

Sin embargo otras presentan unas láminas cremas, amarillentas u ocráceas en la madurez dado que la esporada no es blanco puro, generalmente presentan colores más rojos que rosa y menos uniformes y más variables, son de peor calidad gastronómica bien por presentar algunos olores desagradables o por presentar láminas un poco picantes. Las principales especies son las siguientes,
La más llamativa y de mejor calidad gastronómica es la R.aurea = R. aurata con un sombrero que combina el rojo con el amarillo y un pie amarillo, todo lo cual recuerda la coloración de las Amanita caesarea o A. muscaria.
La R. pseudointegra presenta una coloración rosa más o menos viva combinada con un pie blanco, similar a algunas especies del grupo anterior, pero sus láminas no son blanco puro y aunque la carne es dulce las láminas son picantes.
Con gran porte y carne bastante consistente, así como una coloración muy variable que combina el rojo con el granate, amarillo verdoso, incluso el ocráceo, también con un pie que puede ser blanco o rosado y por tanto una especies muy polimórfica, pero que sin embargo se reconoce fácil por su peculiar olor a pescado, acentuado cuando frotamos el pie, y que las hace incomibles y sobre todo el color verde que da éste con el sulfato de hierro, tenemos dos especies muy próximas, la R. xerampelina, propia de bosques de coníferas,
Y la R. faginea que como su nombre indica es propia de los bosques de Fagus sylvatica, hayedos.
Y por último terminaremos este resumen con otra especies de olor peculiar pero más agradable, la R. melliolens, que presenta un olor meloso, es más bien rara y de baja calidad gastronómica.

Esquema de las principales especies de Russula rojas y dulces



martes, 9 de mayo de 2017

Lecheras blancas

Entre las lecheras que son especies del género Lactarius que producen leche al partir, tenemos un importante grupo con carpóforos de grandes dimensiones, muy carnosos y bastante consistentes, que producen abundante leche blanca y con sombrero igualmente blanco o blanquecino. Alguno es muy picante y por tanto incomible, pero la mayoría son poco picantes o no picantes y por tanto comestibles aunque de baja calidad.
Una de las lecheras más comunes en bosques caducifolios es el L. vellereus con sombrero afelpado y láminas gruesas y bastante espaciadas, no pica y es comestible. Muy similar, pero mucho más raro el L. bertilloni es por el contrario de leche muy picante que se pone anaranjada con la potasa.
También son comunes las lecheras blancas de sombrero liso y láminas muy apretadas cuya carne es muy picante y por tanto incomibles, la más común es el L. piperatus de láminas blancas puras y muy apretadas.

Muy similar el L. pergamenus = L. glaucescens, presenta láminas con tonalidades verdosas cerca del pie y su carne se pone anaranjada con la potasa, también es incomible por su sabor.

Por último en las choperas y zonas de abedules, más raramente en hayedos encontramos el gigantesco L. controversus con sombrero blanco pero con bandas concéntricas y láminas rosadas. Carne también picante y por tanto incomible.

Esquema las principales especies de Lactarius blancos