miércoles, 16 de mayo de 2018

Valle Esteríbar (13/5/2018) Pinar Pinus sylvestris

Muy pocas especies observadas y en general de pequeño tamaño, pero como siempre que se busca encontramos algunas especie interesante.
 Aunque de pequeño tamaño ya que no despasan casi el centímetro de diámetro su colorido llama la atención la Scutellinia barlae.
 Aunque a simple vista pasan desapercibidos los bordes de esta diminuta peziza están decorados con pestañas marrones.

 Semienterradas las criadillas de tierra omnipresentes en casi todos los pinares en primavera, Rhizopogon roseolus.
 E igualmente los cabacitos  o helvela de cáliz, Helvella acetabulum, muy común en casi todo tipo de bosques, especialmente en primavera.
 Casi inapreciable el pequeño Inocybe flocculosa, muy tóxico.
 Más bien entre la hojarasca de algunos quejigos una especie interesante que con frecuencia en confundida con otras afines, el Gymnopus aquosus, de sombre rosado muy claro y bas del pie un poco bulbosa.
 Y en un sustrato muy poco atractivo como son los excrementos de vacas o caballos es donde sisn duda encontramos las especies más interesantes y difíciles de estudiar por su fugacidad, la Parasola misera
Y el Coprinellus pellucidus de muy similar morfología y para cuya diferenciación es necesario el microscopio.

miércoles, 2 de mayo de 2018

Valle de Arce (29/4/2018) Soto fluvial

Tras el paso de las inundaciones de hace unos días algunos hongos de ribera empiezan a fructificar, a continuación veremos las principales especies observadas.
 Las más abundantes e interesantes las colmenillas de distintos tamaños y grados de maduración, aunque la mayor parte creemos que corresponden a la misma especie, Morchella esculenta.
 Presentan cavidades irregulares, sin tabiques internos, de un color amarillo ocráceo, en algunos casos con leve enrojecimiento y un pie cilíndrico o ligeramente engrosado en la base.
 En ocasiones salen en grupos y como vemos con cabezas redondeados, ovoideas o a veces casi cónicas, sobre todo en los primeros estadios.
 Algunos autores diferencian la Morchella esculenta de Morchella vulgaris con caracteres no siempre fáciles de reconocer y existe una gran discrepancia en la identificación de algunas especies de este grupo.
 La Disciotis venosa, o peciza venosa como su nombre indica tiene el aspecto de una gran peciza en forma de plato, amplio disco o copa muy deformada con superficie marcada de gruesas venas.
 Muy relacionada con las morillas es como éstas comestible aunque bien cocinada y preferiblemente previa desecación.
 Más común es la Helvella acetabula, cabacito otra peciza con forma de amplia copa u olla provista de un corto pie surcado de pliegues cortos que apenas llegan a la mitad de la copa.
 Entre la hierba en los taludes el Agrocybe praecox, agrocibe primaveral cuyo aspecto recuerda mucho al de la seta de chopo con láminas café con leche claras, un anillo membranoso muy neto y una carne dura, de olor y sabor harinoso y perfectamente comestible.
 Aunque sin duda para comestible los perretxikos o setas de primavera, Calocybe gambosa, que para nuestra grata sorpresa hemos encontrado en un pequeño setal al borde del río.
 Entre la arena arrastrada en las riadas casi irreconocible el Inocybe fuscidula.
 Diversos yesqueros sobre los troncos y ramas muertas y en descomposición que abundantemente se acumulan, entre ellos destacaremos Daedaleopsis confragosa, con himenio en poros muy alargados o casi láminas que enrojecen con la edad.
Y por último también sobre troncos muertos en descomposición de chopo destacaremos el Stereum ochraceoflavum, que a diferencia de la mayor parte de sus congéneres sus bordes apenas levantan de la madera y forma membranas adheridas al tronco que se sueltan con facilidad.

miércoles, 4 de abril de 2018

Valle de Iza (2/4/2018) Pinar laricio y carrascal

 Sobre las piñas en descomposición abundaba el Strobilurus tenacellus y más rara el Auriscalpium vulgare con himenio dispuesto en aguijones.
 Aunque es una seta primaveral muy abundante en pinares ya encontramos las pecizas estrelladas, Sarcosphaera coronaria, de un buen tamaño y con un grueso apotecio.
 Muy típica de los tocones de pino una especie que pueda pasar por un pleuroto, Tapinella panuoides, sin embargo de carne muy blanda y esporas ocráceas está más cerca de los boletos que de los pleurotos.
 El cabacito blanco y negro, Helvella leucomelaena, una pequeña peciza provista de un pequeño pie blanco dotado de diminutas costillas.

 Una peligrosa seta más bien rara por esta tierra, Inocybe bongardii, con carne que enrojece ligeramente al borde y un fuerte olor a pescado desagradable lo que le harái corresponder con la variedad "pisciodora"
 Y sin duda la que no pasa desapercibida es la Sarcoscypha coccinea, casi imposible de dejarla de ver en los carrascales durante el invierno.
 Sin embargo el mayor número de especies de hongos los encontramos en este tiempo sobre ramas, troncos o tocones en descomposición, entre ellos Stereum hirsutum.
 Las cortezas porosas de Fuscoporia ferruginosa = Phellinus ferruginosus.
 El característico yesquero de grandes poroso hexagonales, Daedaleopsis nitida = Hexagonia nitida.
 El Byssomerulius corium que parece un pergamino blanco sobre ramitas.
 Las cortezas negras y duras salpicadas de diminutos puntitos que corresponden a los ostiolos de los peritecios, Diatrype stigma.
 Las pipas, Ganoderma lucidum, que tantan virtudes medicinales se le atribuyen.
 Y por último terminaremos este recorrido micológico con dos hongos gelatinosos de las ramas y troncos muy descompuestos, Exidia truncata que forma discos aplanados.
Y la Tremella foliacea, más rara que la su congénere la Tremella mesenterica, también presente prácticamente en cualquier momento del año en estos bosques.

Relación de especies observadas

PINAR: Auriscalpium vulgare, Helvella leucomelaena, Sarcosphaera coronaria, Strobilurus tenacellus, Tapinella panuoides, Trichaptum abietinum, Tricholoma scalpturatum;
CARRASCAL:  Byssomerulius corium, Daedaleopsis nitida, Diatrype stigma, Exidia truncata f_truncata, Fuscoporia ferruginosa, Galerina marginata, Galerina vittiformis, Ganoderma lucidum, Inocybe bongardii, Peniophora quercina, Peziza repanda, Sarcoscypha coccinea, Stereum hirsutum, Trametes versicolor, Tremella foliacea, Tremella mesenterica, 

sábado, 31 de marzo de 2018

Ayegui (29/3/2018) Carrascal.

Aunque obviamente no son fechas de fructificación de hongos en cualquier momento del año si miramos con detenimiento podemos encontrar algunos hongos que nos pueden hacer pasar un buen rato.
 Negrillas claras, Trichololma scalpturatum, buenas comestibles y que se caracterizan por su color gris claro y sobre todo por la coloración amarillenta que toman las láminas al descomponerse.
Más peligrosa es el Entoloma rhodopolium que puede confundirse con una negrilla o con algún liófilo comestible, pero que le delata la coloración rosada que toman las láminas en los ejemplares maduros y su fuerte olor nitroso.
 Es raro no encontrar alguna variedad de cuescos de lobo como el Lycoperdon perlatum.
 Y por supuesto lo más abundante son las pequeñas especies como la Tubaria romagnesiana de sombrero estriado con muy sutiles restos de velo general en el borde y láminas ocráceas.
 Y algunas pecizas u orejas de asno, como la Peziza repanda, que es necesaria la observación al microscopio para su identificación segura y que por otro lado es un verdadero espectáculo.
 Y terminaremos con una interesante especie recogida en una zona de pinos de repoblación, se trata de un hongo que desarrolla sobre piñas enterradas y muy descompuestas. Strobilurus tenacellus.
Se diferencia de la común seta de las piñas, Baeospora myosura por sus láminas mucho más espaciadas y su carne con frecuencia un poco amarga después de un rato de masticación. Además ésta desarrolla generalmente sobre piñas muy descompuestas y muy enterradas, mientras que la Baeospora lo hace sombre piñas casi superficiales y poco descompuestas.

martes, 6 de marzo de 2018

Errea (4/3/2018) Pinares de Pinus sylvestris

Recién caída la nieve empiezan a aparecen algunas especies en los prados y en los excrementos de los grandes animales.
 Los prados los vemos llenos del tulostoma de verano, Tulostoma brumale, obviamente muy tempranero.
 Sobre los excrementos de caballo también fructifican con fuerza algunas especies propias de estos hábitats, tal como una clase de mongui, Psilocybe subcoprophila.
 
Dos especies morfológicamente iguales solo se diferencian por las esporas, el Ps. coprophila de esporas más pequeñas y romboidales y el Ps. subcoprophila de esporas mucho más alargadas y elipsoidales
 Discos duros de Poronia punctata estos estromas todavía inmaduros no dejan ver los típicos puntos negros de los peritecios que aparecen en la madurez.

También encontramos especies lignícolas como la colibia de los pinos, Baeospora myosura.

Y una pequeña variedad de yesquero concha, el Trichaptum abietinum.