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Este blog pretende ser un "parte micológico" de las principales observaciones de hongos que vamos haciendo semana a semana en distintos lugares de la Comunidad Foral de Navarra, destacando las especies más raras, relevantes, comestibles o tóxicas, llamativas, etc.
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miércoles, 22 de octubre de 2025

Puerto de Velate (Baztán) 19/10/2025) Hayedo.

 En general bosque muy seco y con muy pocas especies dispersas, aunque caminando despacio y observando bien siempre se encunetra algo interesante.

Es el caso del Agrocybe firma, una especie muy rara, con muy pocas citas en España y la segunda en Navarra. Desarrolla de madera muy descompuesta y semienterrada.


Aunque las láminas son muy claras al principio la esporada es de un marrón tabaco.


Sin embargo, para su identificación es preciso observar ciertos caracteres microscópicos como su cutícula himeniforme que le confiere un aspecto liso y uniforme, sin fibrillas ni escamillas y sus esporas elipsoidales con un diminuto poro germinativo casi inapreciable.


Y los más llamativos sus gruesos cistidios en la superficie de las láminas y un poco capitados en las aristas.


También sobre madera el Crepidotus applanatus, una especie muy parecida a los pleurotos comestibles pero más delicada y de esporada ocrácea.


Algunas Russuláceas bastante secas como el Lactarius subdulcis, con sombrero rosado pero sin bandas concentricas y de carne dulce.


Y la Russula densifolia, seta cuya carne enrojece al partir y luego se vuelve negra, con láminas muy finas y apretadas.


Aparecen algunos cortinarios, en general en mal estado y casi irreconocibles, pero alguno como el Cortinarius violaceus resulta fácil de determinar.


Lógicamente lo que más observamos son fructificaciones poco carnosas que no requieren de mucha humedad como el caso de la Mycena crocata que emite un látex rojizo.


E igualmente muy reducida representación del Cantharellus pallens y menos aún del Caraterellus cornucopioides.


Curiosamente brotan con fuerza los Clathrus archeri a partir de numerosos huevos.


Pero de los preciados y buscado boletos solo observamos una buena representación del Xerocomellus chrysenteron cuya carne enrojece en las mordeduras.


En situaciones así, sin duda un gran entretenimiento es observar con una lupa los excrementos de vaca o caballo donde en muy pocos centímetros, menos de dos centímetros cuadrados, podemos observar una gran diversidad de hongos de diminutas dimensiones.


Los que más llaman la atención por su coloración amarilla son los apotecios de Cheilymenia, de las que hemos observado dos especies, la Cheilymenia granulata sin pelillos en el borde.


Y la Cheilymenia stercorea con pestañas en el borde.


Pestañas que son de dos tipos, unas alargadas y otras divididas en estrella.



Entre las Cheilymenia otros diminutos discos de menos de 1 mm de diámetro, de una coloración verdosa con puntitos blancos que corresponden a las ascas y con pestallas incoloras en elos bordes, el Lasiobolus papillatus.


Ascas y cilios del borde del apotecio


También entre las Cheilymenia aparecen otros discos de similares dimensiones pero verdosos, sin cilios y con diminutos puntitos negros en su interior que corresponden a las ascas maduras, se trata del Ascobolus furfuraceus.


Los puntitos negros proceden de las esporas oscuras y con surcos, muy grandes, que desarrollan de ocho en ocho dentro de las ascas.




Y con una buena lupa, ya que como vemos los apotecios apenas alcanzan los 0,4 mm encontramos otra especie muy afín a la anterior, el Ascobolus immersus que desarrolla casi integramente dentro del excremento y solo asoman las ascas con las esporas oscuras como prominencia negras.


Ascas con ocho esporas gigantescas, aunque con frecuencia solo maduran cuatro o seis y quedan dos a cuatro pequeñas e inmaduras.


Y también diminutos son los apotecios del Coprotus granuliformis, diminutos apotecios globosos, blanquecinos y que llegan a cubrir pequeñas superficies del sustrato.


Estas diminutas pelotitas son toda una masa de ascas elipsoidales con ocho esporas incolroas en su interior.


Y la última especie observada en una superficie menor a dos centímetros cuadrados es el Pilobolus crystallinus.


Se le conoce como hongo cañón porque el soporte va capturando agua y se va hinchando hasta que explota y lanza la cabeza superior negra donde se forman las esporas, el esporangio.


martes, 20 de junio de 2023

Valle de Imotz (18/6/2023) Hayedo. Primera parte, más abundantes y conocidas

 De manera general los hayedos presentan muy poca cantidad de fructificaciones, la mayor parte se concentran en zonas de escorrentía, bordes de caminos y taludes, claros y bordes de bosque y algunas zonas concretas donde pudo caer algo de granizo. Sin embargo, encontramos una buena diversidad que justifica dividir la exposición en dos partes, una primera parte para los principinates y micófagos con las especies más comunes y conocidas y otra segunda parte, más adelante, para micólogos, con las especies más raras e interesantes que hemos observado.


En más o menos cantidad según el lugar encontramos ya el hongo de verano, Boletus reticulatus, uno de los más preciados y perseguidos


Más abundantes diversas especies de hongos ennegrecientes del género Leccinum, entre ellas el Leccinum pseudoscabrum con escaso y lento ennegrecimiento.


Con fuerte azuleamiento el Suillellus queletti, de pie cubierto con escamillas rojas y base del pie con un llamativo color remolacha.

Sin duda la especie más abundante observada es el Cantharellus pallens, rebozuelo o zizaori, de gran valor culinario y junto a estas las gamuzas, Hydnum repandum.


Le sigue en abundancia y en valor culinario la seta de los tocones, Pleurotus pulmonarius, sobre troncos muertos de haya.


No hemos encontrado ni un solo gibelurdiñ, propia de estas épocas, pero si algunas especies afines, tales como la Russula aurora, también comestible, aunque con un punto de amargor.


La Russula rosea = R. lepida, de pie muy duro y un agradable sabor como de dentrífico, buen coemstible.


Menos atractiva la Russula albonigra ennegrece al cortar sin enrojecer, pariente de la común Russula nigricans (también observada), de láminas muy gruesas y separadas y que al partir primero enrojece y luego ennegrece.


Y del mismo grupo pero con leche blanca que se torna rosa al oxidarse, Lactarius romagnesii.


Siguen en abundancia algunas especies que se hacen notar por su olor y aspecto como el caso del Phallus impudicus cuyo himenio es devorado por las moscas e insectos de todo tipo.


Y el Clathrus archeri, de aspecto de estrella o pulpo con un llamativo aspecto y todavía más llamativo olor .


Y terminamos esta primera parte del reportaje con otra peculiar seta, Scutiger pes-caprae, conocida como "pie de cabra", parece un "hongo" por por los poros que presenta por debajo pero es de carne muy dura y más proxima a los yesqueros que a los boletos y tan buen comestible como e´stos últimos.

Relación completa de especies observadas

(43 especies)

Amanita battarrae, Biscogniauxia nummularia, Boletus reticulatus, Cantharellus pallens, Cerioporus varius, Chlorociboria aeruginascens, Clathrus archeri, Clitocybe brumalis, Clitocybe costata, Conocybe semiglobata, Diatrype stigma, Flammulaster limulatus, Fuscoporia ferruginosa, Gymnopus fusipes, Gyroporus castaneus, Helvella elastica, Hydnum repandum, Hypoxylon fragiforme, Inocybe cookei, Lactarius piperatus, Lactarius pterosporus, Lactarius romagnesii, Leccinellum crocipodium, Leccinum pseudoscabrum, Lycogala epidendrum, Marasmius rotula, Megacollybia platyphylla, Peniophorella praetermissa, Peziza succosa, Phallus impudicus, Pleurotus pulmonarius, Pluteus leoninus, Russula albonigra, Russula aurora, Russula foetens, Russula fragilis, Russula nigricans, Russula rosea, Scutiger pes-caprae, Stereum insignitum, Suillellus queletii, Trametes versicolor, Tremella aurantia, 


lunes, 27 de junio de 2022

Arantza (25/6/2022) Soto fluvial.

 Aunque la sequía ha reducido casi totalmente la producción de fructificaciones de hongos en estas fechas primaverales, aún podemos observar algunas especies interesantes en paseos por barrancos y zonas umbrías.


Sobre los tocones musgosos llaman la atención las gruesas almohadillas al principio amarillentas de Fuligo septica, que en ocasiones parecen excrementos de animales colocados sobre tocones.


El Fuligo septica es un Mixomiceto, (en realidad no es un hongo) que cuando madura del todo se vuelve una masa pulverulenta grisácea o rojiza formada por multitud de esporas que el agua arrastra.


También llama la atención las estrella malolientes, Clathrus archeri, que desarrollan entre la hojarasca cerca de robles y castaños, que aparecen cerca del río.


Pero sin duda la especie más interesante encontrada es el Simocybe centunculus, una especie relativamente común pero que suele pasar desapercibida para muchos aficionados ya que no es muy llamativa y además se suele confundir con otras especies más comunes como Galerina marginata, Kuheneromyces mutabilis o incluso algún Pluteus, ya que también sale sobre troncos y tocones en descomposición.


Para confirmar esta especie no queda más remedio que observarla al microscopio, presenta una cutícula lisa y suave a la vista, debido a su estructura himeniforme, gruesas hifas de las que salen terminaciones erectas a modo de cistidios de cutícula o pileocistidios.


Las terminaciones de las hifas de la cutícula contienen pigmento ocráceo que da color al sombrero y son engrosadas en la base y prolongadas en un largo cuello más o menos flexuoso.



Además presentan los bordes o aristas de las láminas blanquecinos debido a que no presentan basidios en el bordes sino células estériles, cistidios de arista o queilocistidios, alargados, flexuosos y ensanchados o capitados en la extremidad.

Por último también son peculiares sus esporas en forma de alubia, sin poro germinativo y con un apículo muy poco pronunciado, casi inapreciable, por donde se sujetaban al basidio.