lunes, 30 de noviembre de 2020

Sierra de Izko (22/11/2020) Pinares

 Muy pocas fructificaciones, muy seco y sin prácticamente una seta, sin embargo en laderas de umbría encontramos algunas especies interesantes.

Una de las más llamativas y fáciles de reconocer la Gyromitra infula, una especie muy peligrosa de consumir si se hace en crudo o poco cocinada.
Y también curiosa la Guepinia helvelloides, una seta gelatinosa con aspecto de oreja.
Y mucho más común pero también llamativa por su colorido, Aleuria aurantia.
Raros los robellones, Lactarius sanguifluus y deliciosus, observados.
Así como algunas "setas de los caballeros", completamente amarillas, Tricholoma equestre.
E igualmente escasos los "hongos de vaca" en general siempre abundantes en los pinares, una excepción con el Suillus variegatus
Mucho más frecuente el Lactarius aurantiacus, pariente de los robellones y comestible como ellos.
En los bordes de caminos y pistas dos especies que pocas veces faltan, Lacrymaria lacrymabunda, comestible de escaso interés por su aspecto y colorido.
Y el Lyophyllum decastes, por el contrario un excelente comestible que sale en grandes grupos apretados y soporta bien las heladas por lo que se puede encontrar en pleno invierno.
Con interés tanto gastronómico como micológico, galampernas, en este caso una Macrolepiota de grandes escamas y pie liso, no tigrado próxima a la Macrolepiota excoriata, a falta de confirmación podría tratarse de Macrolepiota fuloigineosquarrosa.
Y más peligrosa la Lepiota subincarnata con colores rosados en sombrero y pie que carece de anillo móvil.
Aunque para peligrosidad la Galerina marginata que sale sobre ramitas semienterradas y que puede ser mortal.
Y como siempre que falta humedad las especies más interesantes las encontramos en madera, como es el caso de la Phlebia tremellosa.
La Pholiota gummosa, con sombrero viscoso y finamente escamoso. 

Y la más rara de toda y primera cita para la Comunidad Foral de Navarra, Pholiota spumosa, de sombrero amarillo y ocráceo en el centro, viscoso, pero sin escamillas, hasta ahora no había sido observada ni estudiada en Navarra.

Relación de especies observadas

Aleuria aurantia, Chroogomphus rutilus, Clitocybe nebularis, Galerina marginata, Guepinia helvelloides, Gymnopilus penetrans, Gyromitra infula, Hebeloma laterinum, Hypholoma fasciculare, Inocybe fuscidula, Inocybe geophylla var_geophylla, Lacrymaria lacrymabunda, Lactarius aurantiacus, Lactarius deliciosus, Lactarius sanguifluus, Lepiota subincarnata, Lyophyllum decastes, Macrolepiota excoriata, Phlebia tremellosa, Pholiota gummosa, Pholiota spumosa, Pluteus cervinus, Rhodocollybia butyracea, Russula amara, Russula xerampelina, Schizophyllum commune, Suillus variegatus, Tricholoma equestre


jueves, 26 de noviembre de 2020

Valle de Iza (19/11/2020) Quejigal

 Interesante paseo por el quejigal y una zona de pinar de pino laricio de repoblación, muchas fructificaciones pasados y otras saliendo.

Sobre los musgos del pinar unas diminutas setas de gran interés porque representan la primera cita para la Comunidad Foral de Navarra, Arrhenia retiruga.
El contrapunto nos sale entre las agujas de los pinos, los grandes y consistentes carpóforos de Sarcodon scabrosus con himenio formado por aguijones. 
Y del mismo grupo de setas coriáceas y con himenio en aguijones el Phellodon niger.
Ya entre la hojarasca del quejigal encontramos curiosas setas como el Coprinopsis picacea que termina disolviéndose en una líquido negro como la tinta compuesto por innumerables esporas negras.
Las "orejas de asno" u Otidea buffonia que se oculata entre la hojarasca.

Y una especie de gran interés para micólogos, pero de difícil identificación por el gran número de especies similares, Cortinarius brunneus.
No han faltado las especies típicas de bosques mediterráneos de Quercus, como el Hygrophorus russula
Y el Lactarius zonarius, un pseudo robellón de leche blanca y carne muy picante.
Así como el Lactarius aurantiacus, de un bonito color anaranjado y leche blanca, comestible poco apreciado.
Típico también de bosques caducifolios el Tricholoma ustale, con sombrero y pie marrones rojizos y láminas blancas que se picotean también de pardo.
A distancia se huele el Inocybe corydalina, una seta que desprende un pronunciado olor dulzón que algunos comparan al dulce de manzano, muy característico, sin embargo se trata de una especie muy tóxica.
Aunque las lacarias son setas muy comunes, aquí nos encontramos con unos ejemplares atípicos de sombrero escamoso y esporas esféricas que corresponderían con la Laccaria affinis de Bon que algunos sinonimizan a la Laccaria laccata, muy polimórifca.
Bantante comunes las pequeñas galampernas tóxicas como Lepiota clypeolaria.
Y terminamos el reportaje con un curioso hongo en forma de oreja gelatinosa, Auricularia mesenterica.

Relación completa de especies observadas

Amanita vaginata, Armillaria mellea, Arrhenia retiruga, Auricularia mesenterica, Baeospora myosura, Clitocybe gibba, Clitocybe nebularis, Clitocybe subspadicea, Coprinopsis picacea, Cortinarius brunneus, Cortinarius stillatitius, Cortinarius trivialis, Cortinarius uraceus ss_Fr, Daedaleopsis nitida, Hemimycena lactea, Hohenbuehelia petaloides, Hygrophorus arbustivus, Hygrophorus eburneus, Hygrophorus penarius, Hygrophorus russula, Inocybe corydalina, Inocybe flocculosa, Inocybe geophylla var_geophylla, Laccaria affinis var_affinis, Lactarius aurantiacus, Lactarius chrysorrheus, Lactarius zonarius, Lepiota clypeolaria, Mycena galericulata, Mycena vitilis, Otidea bufonia, Phellodon niger, Postia subcaesia, Pseudoclitocybe cyathiformis, Ramaria lutea, Rhodocollybia butyracea, Russula albonigra, Russula delica, Russula foetens, Russula nobilis, Russula torulosa, Sarcodon scabrosus, Sin determinar, Tricholoma album, Tricholoma atrosquamosum var_squarrulosum, Tricholoma sejunctum, Tricholoma sudum, Tricholoma sulphureum, Tricholoma ustale, 


martes, 24 de noviembre de 2020

Sierra de Urbasa (21/11/2020) Hayedo

 Algunas especies interesantes de hongos observadas en los hayedos de la sierra de Urbasa y especialmente en las praderas.

La Lepista personata o "pie escarlata", una excelente seta comestible que soporta muy bien las heladas y que se reconocer por su corto pie tintado de lila o azulado.

También comestible y cogido muy frecuentemente como seta de cardo, la Lepista luscina es una seta muy polimórfica típica de prados cuyas láminas escotadas o subdecurrentes se separan de la carne con facilidad.
También comestible, aunque de pero calidad el Lactarius aurantiacus es de las pocas Russuláceas que sobreviven bien a las heladas.
Otras especies de más interés micológico que gastronómico también encontramos en los prados como el Entoloma sericeum de esporada rosa.
El Cuphophyllus virgineus de sombrero blanco o blanco amarillento y unas gruesas láminas muy espaciadas y decurrentes.
Ya una variedad de "pedo de lobo" bastante rara, Lycoperdon lividum, de pequeño tamaño y con superficie prácticamente lisa, sin aguijones.
Y terminamos con dos llamativas especies, el Coprinopsis picacea que presenta aspecto de amanita negra, comestible en estad o inmaduro.

Y una rara especie de los tocones, de aspecto de pleuroto pero de superficie un poco viscosa, una coloración más o menos verdosa y provisto de un corto pie, Panellus serotinus.

Relación de especies observadas

Amanita rubescens, Coprinopsis picacea, Cuphophyllus virgineus, Entoloma rhodopolium, Entoloma sericeum, Lactarius aurantiacus, Lepista luscina, Lepista personata, Lycoperdon lividum, Lycoperdon perlatum, Mucidula mucida, Panellus serotinus, Tricholoma sudum, Tricholoma ustale,

domingo, 22 de noviembre de 2020

Valle de Yerri, Eraul (15/11/2020) Carrascal.

En plenitud de fructificaciones los carrascales del valle de Yerri, con gran diversidad de fructificaciones que es imposible transcribir. 

Sin duda una de las especies más atractiva es el "hongo de encina", Leccinellum lepidum, un buen comestible aunque no comparable al del grupo edulis. 

Por desgracia muchos carpóforos son atacados por el Hypomyces chrysospermus que los deteriora y los cubre totalmente de sus esporas asexuales amarillas.
Muy abundantes las "lenguas de vaca", Hydnum rufescens con himenio en forma de aguijones y pie estilizado.
En estos bosques mediterráneos también sale abundantemente la "lengua de vaca blanca", el Hydnum albidum, de similar morfología, aunque con aguijones decurrentes, pero de color blanco e igual calidad gastronómica.
También son frecuentes y de distinto interés las distintas los representantes de las Hygroforáceas, las "llenegas", entre ellas el Hygrophorus persoonii, con pie ys ombrero marrón grisáceo y muy viscoso.
Y de similar morfología, pero de color blanco con el centro anaranjado, Hygrophorus roseodiscoideus.
Y mucho más carnosas y consistentes y con aspecto de rúsula, el higróforo escarlata, Hygrophorus russula, comestible mediocre.
Mejor comestible es el Hygrophorus penarius, blanco y con pie radicante. 
Se puede confundir con una llenega, pero presenta láminas ocráceas en la madurez y se trata del Cortinarius trivialis, perteneciente a uno de los géneros mejor representados en este tipo de bosques.
Entre los muchos representantes del género Cortinarius y de los pocos comestibles está el Cortinarius europaeus, de color blanco general.
Y uno de los más bonitos y llamativos el Cortinarius ionochlorus presenta un color verde oliva en el sombrero que contrasta con el color liza de las láminas antes de la madurez.
Muy típico y casi exclusivo de estos bosques mediterráneos es el Tricholoma aurantium de un fuerte olor de almendras o harina, pero sin interés culinario por el sabor un poco amargo de su carne.
Y otras curiosidades micológicas como el Lyophyllum infumatum cuyas láminas y en general toda la seta se pone grisácea al frotamiento.
Y el Lyophyllum fumosum es un pariente cercano que no grisea pero sale en ramilletes apretados. 
Sobre excrementos de caballo y vaca los delicados Coprinopsis nivea, con sombrero y pie pulverulentos.
Dos peculiares "patitas de rata", una pequeña y grisácea, Clavulina cinerea.
Y la Ramaria lutea, amarilla y mucho más grande, propia de estos bosques y para cuya identifficación hace falta el microscopio y comprobar que sus hifas están desprovistas de fíbulas. 
Y terminamos con otra curiosidad micológica, las orejas de asno, la Otidea bufonia.

Relación completa de las especies observadas

Agaricus sylvicola, Amanita pantherina, Armillaria mellea, Bisporella citrina, Cheilymenia granulata, Clavulina cinerea, Clitocybe gibba, Clitocybe odora, Coprinopsis nivea, Cortinarius anomalus, Cortinarius callochrous, Cortinarius cotoneus, Cortinarius elegantior var_quercus-ilicis, Cortinarius europaeus, Cortinarius furtimornatus, Cortinarius ionochlorus, Cortinarius trivialis, Cortinarius varius, Entoloma rhodopolium, Hydnum albidum, Hydnum rufescens, Hygrophorus leucophaeo-ilicis, Hygrophorus penarius, Hygrophorus persoonii, Hygrophorus russula, Hypomyces chrysospermus, Inocybe flocculosa, Lactarius chrysorrheus, Lactarius ilicis, Lactarius mediterraneensis, Leccinellum lepidum, Lepista nuda, Lycoperdon molle, Lyophyllum fumosum, Lyophyllum infumatum, Lyophyllum transforme, Marasmius splachnoides, Mycena galericulata, Mycena polygramma, Octospora musci-muralis, Otidea bufonia, Protostropharia semiglobata, Ramaria lutea, Rhodocollybia butyracea, Russula albonigra, Russula ilicis, Russula nobilis, Tremella mesenterica, Tricholoma acerbum, Tricholoma album, Tricholoma atrosquamosum var_squarrulosum, Tricholoma aurantium, Tricholoma sudum, Tricholoma terreum, Tricholoma ustale, Tricholoma ustale,