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Este blog pretende ser un "parte micológico" de las principales observaciones de hongos que vamos haciendo semana a semana en distintos lugares de la Comunidad Foral de Navarra, destacando las especies más raras, relevantes, comestibles o tóxicas, llamativas, etc.
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martes, 26 de mayo de 2026

Erbiti (Basaburúa) (24/05/2026). Hayedo.

 Aunque el suelo parece tener cierto grado de humedad la hojarasca superficial se encuentra muy seca y posiblemente por ello se produce escasa fructificación de hongos y la mayor parte con claros signos de sequedad.


Muy escasamente representadas encontramos pequeños grupos dispersos de algunos representantes de amanitas, hongos típicos de primavera y verano, en concreto la Amanita excelsa con evidentes signos de desecación.


Así como su congéneres comestible la Amanita rubescens, evidentemente deteriorada por la sequía y los limacos.

También propios de esta época algunos gibelurdiñes, Russula cyanoxantha, también deteriorados por la sequía.


Muy poco más en la hojarasca, como la Megacollybia plathyphylla.

O el Hymenopellis radicata, ambas especies de pocas exigencias hídricas.


Sin embargo, los troncos y sobre todo los tocones musgosos que retienen más humedad se han convertido en un ambiente excepcional donde hemos observado alguna especie interesante como al Pluteus petasatus.


Especie muy cercana al común Pluteus cervinus, con sus grandes cistidios provistos de cuernos.


Pero con un sombrero muy claro que solo en la parte central presenta unas escamillas oscuras formadas por terminaciones de hifas muy alargadas y algo pigmentadas.

Y mucho más interesante el Pluteus plautus, especie muy rara, segunda cita confirmada en Navarra, de sombrero y pie recubiertos de diminutas escamillas marrones, pero no fibrillas.


A diferencia de la especie anterior a la que macroscópicamente se le parece mucho, también incluso a la común Pluteus cervinus, esta no presenta grandes cistidios con cuernos en las láminas, solo algunos dispersos fusiformes.


Las arista de las láminas aparecen un poco aserradas por la presencia de numerosos grupos de cistidios en maza.


Y la superficie del sombrero aparece escamosa por terminaciones de células emergentes y pigmentadas en grupos.


Igualmente la superficie del pie también aparece escamosilla debido a agrupaciones de cistidos de pie, caulocistidios.

Cistidios muy parecidos a los que tapizan la superficie del sombrero, lanceolados y con pigmento intracelular marrón.


Además hemos observado otras especies interesantes como el Crepidotus applanatus, de aspecto de pleuroto pequeño, pero con sombrero higrófano y esporada oscura.


Diversas agrupaciones de "cuescos de lobo", Lycoperdon pyriforme.


E igualmente numerosos grupos de Coprinellus micaceus, que en estado joven pueden confundirse con los anteriores pero enseguida se alargan y se vuelven negruzcos.


Diminutos Marasmius rotula con laminas que se unen en un collarium alrededor del pie.


Y también una variedad de yesquero de carne blanda y blanca, pero peculiar por su coloración anaranjada, (que aparece un poco decolorada en la fotografía), se trata del Tyromyces kmetii.



La superficie inferior está constituida por una superficie blanca de poros diminutos, 3 a 4 / mm.


 Produce unas diminutas esporas elipsoidales que lo diferencia de las Postia con esporas cilíndricas y curvadas.


Otros yesqueros observados han sido la Ganoderma adspersum, con superficie lacada.


Muy similar a la Ganoderma applanatum, pero con una capa superficial lacada gruesa, de más de 1 mm que no se hunde con el dedo.


Pequeños yesqueros con superficie himenial con poros más o menos desgarrados en aguijones lilas, Trichaptum biforme.


Y terminaremos el reportaje con un par de especies que no son propiamente hongos, Myxomicetos, pequeñas almohadillas amarillas sobre musgos, Fuligo septica.


Y sobre madera muy descompuesta, la Ceratiomyxa fruticulosa cuyos plasmodios forman una amplias costras muy blandas.

Cuando se las observa con más detalle aparecen formados por diminutos deditos como gusanitos blancos.

Relación de especies observadas

Amanita excelsa, Amanita rubescens, Biscogniauxia nummularia, Ceratiomyxa fruticulosa, Ceratiomyxa fruticulosa, Cerioporus leptocephalus, Chlorociboria aeruginascens, Coprinellus micaceus, Crepidotus applanatus, Diatrype stigma, Fuligo septica, Ganoderma adspersum, Gymnopus dryophilus, Hymenopellis radicata, Lycoperdon pyriforme, Marasmius rotula, Megacollybia platyphylla, Pluteus petasatus, Pluteus plautus, Russula cyanoxantha, Stereum insignitum, Stereum subtomentosum, Trichaptum biforme, Tyromyces kmetii. 


lunes, 1 de septiembre de 2025

Larraun (31/8/2025) Hayedo

 Hayedo muy seco de manera general salvo zonas muy puntuales y esperando la lluvia por lo que encontramos muy poquitas fructificaciones sobre hojarasca, muy escasamente representadas y también pocas lignícolas porque también la madera se ha secado mucho.


Algunas especies muy poco carnosas y que requieren poca humedad para su desarrollo, Marasmiáceas, entre las cuales encontramos la Hymenopellis radicata que con su larga raíz obtiene humedad de las profundidades.


El Mycetinis alliaceus, de similares características y con un penetrante olor de ajo o gas.


Y el Gymnopus peronatus un seta casi coriácea y con muy poca humedad, de láminas ocráceas muy espaciadas y sabor picante.


Más carnosas muy pocas, la Russula aurora de láminas y esporada blanca y carne dulce.


El Hygrophoropsis aurantiaca también de carne bastante consistente, poco acuosa, y muy similar al rebozuelo, Cantharellus pallens, del que también hemos observado una muestra gran parte comida por limacos.


Bajo los troncos y en zonas con cierta humedad la Psathyrella candolleana, de láminas oscuras y esporada negra que contrastan con el sombrero casi blanco.


Sobre troncos muy pocas especies carnosas, Agaricales, entre las cuales destacamos los pleurotos, (muy incipientes), y el Crepidotus applanatus, muy parecido, pero de esporada marrón y esporas esféricas.


Esporas esféricas del Crepidotus applanatus.


Y lo demás yesqueros o Afiloforales y estromas de Ascomicetos, todos relictos del año pasado. Entre los primeros destacamos la Bjerkandera adusta de poros grisáceos.



El Trichaptum biforme, de himenio formado por poros desgarrados a modo de aguijones.



Y el más grandes el Trametes gibbosa de poros alargados bajo cuyo cobijo se resguardan muchos animales que buscan humedad, entre ellos los limacos que dejamos al descubierto al darle la vuelta.


Por último mencionaremos la corteza porosa de la Fuscoporia ferruginosa, precisamente de un color óxido o ferruginoso, pero que se diferencia de otras afines por la presencia por debajo de los poros, en el subículo de grandes espículas esclerificadas.


Espícula del subícula de la Fuscoporia ferruginosa.


martes, 24 de junio de 2025

Señorío de Bértiz (22/6/2025) Hayedo

 Una gran riqueza de hongos sobre la gran cantidad de troncos en avanzado estado de descomposición que encontramos en todo el paseo, además de los típicos Afiloforales (yesqueros) y Ascomicetos estromáticos, en esta ocasión hay que destacar los Mixomicetos y alguna otra especie de Agarical de gran intereés, incluso primera cita para Navarra.



Dos especies de Stemonitis, características por su morfología, unos especies de pelos negros con una malla cilíndrica, el capillicio, donde se forman las esporas, aunque pendiente de confirmar creemos que se tratas del Stemonitis fusca y del Stemonites ferruginosa de pie más largo.


Mucho más común y muy evidente el Fuligo séptica, forma como unas almohadillas mucho más amarillas de lo que aparecen en las fotos, en cuyo interior se forma una masa negra de esporas.


Igualmente curiosa la Ceratiomyxa fruticulosa que forman como unos diminutos ramilletes de esporangios blancos.


También sobre ramas y troncos hemos observado algunos pleurotos interesantes en forma de conchas, entre ellos el Crepidotus crocophyllus, de superficie finamente escamosilla.


Y su congénere, mucho más común, el Crepidotus applanatus de superficie lisa.


Ambos con esporas esféricas, casi lisas, muy parecidas.


Y aunque a primera vista puedan parecer formas más grandes de las anteriores, el Pleurotus pulmonarius presenta láminas y esporada blanca (los anteriores ocrácea), es mucho más grande y consistentes y un buen comestible.


Como también es un buen comestible el políporo azufrado, Laetioporus sulphureus.


Y aunque parezca difícil en esta fecha y con estos calores, hemos tenido la suerte de observar en suelo esta delicada especie, primera cita para Navarra, se trata del Ephemerocybe subdisseminata.



Macroscópicamente podría parece una Parasola plicatilis, un Tulosesus o algún otro Coprinellus, con sombrero plisado sin velo general, sin embargo, lo que lo caracteriza son los cistidios que presenta en la cutícula, largos cilíndricos y con terminación redondeada o casi claviforme.


Y sus grandes esporas fusiformes, muy oscuras y provistas de un poro germinativo excéntrico.


Otra especie interesante observada sobres restos muy descompuestos de madera ha sido el Inocybe ovatocystis, con sombrero muy finamente escamosillo.



Su nombre le viene de los peculiares cistidios que presenta tanto en las aristas de las láminas como en las caras, en forma de biberón, cortos y globosos, terminados en una punta o apículo, en muchos casos coronados de cristalitos y sus grandes esporas nodulosas.


Y terminaremos con la mención de algunas especies carnosas observadas que en estas condiciones de calor son todo un acontecimiento, es el caso de la Russula aurora, de lámins y esporada muy blanca y por supuesto no picante.


La Psathyrella candolleana, de sombrero blanco y delicado y láminas grisáceas en la madurez.


Y por último haremos mención de los Cantharellus observados, de manera poco menos que anecdótica, el C. pallens y el pequeño Cantharellus friesii, de la foto.