Aunque el suelo parece tener cierto grado de humedad la hojarasca superficial se encuentra muy seca y posiblemente por ello se produce escasa fructificación de hongos y la mayor parte con claros signos de sequedad.
Muy escasamente representadas encontramos pequeños grupos dispersos de algunos representantes de amanitas, hongos típicos de primavera y verano, en concreto la
Amanita excelsa con evidentes signos de desecación.
Así como su congéneres comestible la
Amanita rubescens, evidentemente deteriorada por la sequía y los limacos.
O el Hymenopellis radicata, ambas especies de pocas exigencias hídricas.
Sin embargo, los troncos y sobre todo los tocones musgosos que retienen más humedad se han convertido en un ambiente excepcional donde hemos observado alguna especie interesante como al
Pluteus petasatus.
Especie muy cercana al común
Pluteus cervinus, con sus grandes cistidios provistos de cuernos.
Pero con un sombrero muy claro que solo en la parte central presenta unas escamillas oscuras formadas por terminaciones de hifas muy alargadas y algo pigmentadas.
Y mucho más interesante el Pluteus plautus, especie muy rara, segunda cita confirmada en Navarra, de sombrero y pie recubiertos de diminutas escamillas marrones, pero no fibrillas.
A diferencia de la especie anterior a la que macroscópicamente se le parece mucho, también incluso a la común
Pluteus cervinus, esta no presenta grandes cistidios con cuernos en las láminas, solo algunos dispersos fusiformes.
Las arista de las láminas aparecen un poco aserradas por la presencia de numerosos grupos de cistidios en maza.
Y la superficie del sombrero aparece escamosa por terminaciones de células emergentes y pigmentadas en grupos.
Igualmente la superficie del pie también aparece escamosilla debido a agrupaciones de cistidos de pie, caulocistidios.
Cistidios muy parecidos a los que tapizan la superficie del sombrero, lanceolados y con pigmento intracelular marrón.
Además hemos observado otras especies interesantes como el
Crepidotus applanatus, de aspecto de pleuroto pequeño, pero con sombrero higrófano y esporada oscura.
E igualmente numerosos grupos de
Coprinellus micaceus, que en estado joven pueden confundirse con los anteriores pero enseguida se alargan y se vuelven negruzcos.
Diminutos
Marasmius rotula con laminas que se unen en un collarium alrededor del pie.
Y también una variedad de yesquero de carne blanda y blanca, pero peculiar por su coloración anaranjada, (que aparece un poco decolorada en la fotografía), se trata del
Tyromyces kmetii.
La superficie inferior está constituida por una superficie blanca de poros diminutos, 3 a 4 / mm.
Produce unas diminutas esporas elipsoidales que lo diferencia de las
Postia con esporas cilíndricas y curvadas.
Otros yesqueros observados han sido la
Ganoderma adspersum, con superficie lacada.
Muy similar a la
Ganoderma applanatum, pero con una capa superficial lacada gruesa, de más de 1 mm que no se hunde con el dedo.
Pequeños yesqueros con superficie himenial con poros más o menos desgarrados en aguijones lilas,
Trichaptum biforme.
Y terminaremos el reportaje con un par de especies que no son propiamente hongos, Myxomicetos, pequeñas almohadillas amarillas sobre musgos,
Fuligo septica.
Y sobre madera muy descompuesta, la
Ceratiomyxa fruticulosa cuyos plasmodios forman una amplias costras muy blandas.
Cuando se las observa con más detalle aparecen formados por diminutos deditos como gusanitos blancos.
Relación de especies observadas
Amanita excelsa, Amanita
rubescens, Biscogniauxia nummularia, Ceratiomyxa fruticulosa, Ceratiomyxa
fruticulosa, Cerioporus leptocephalus, Chlorociboria aeruginascens, Coprinellus
micaceus, Crepidotus applanatus, Diatrype stigma, Fuligo septica, Ganoderma
adspersum, Gymnopus dryophilus, Hymenopellis radicata, Lycoperdon pyriforme, Marasmius
rotula, Megacollybia platyphylla, Pluteus petasatus, Pluteus plautus, Russula
cyanoxantha, Stereum insignitum, Stereum subtomentosum, Trichaptum biforme, Tyromyces
kmetii.
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