lunes, 12 de mayo de 2014

Valle de Erro y Sierra Urbasa. 10-11/5/2014

Fin de semana pobre en observaciones micológicas, los hayedos de la sierra de Urbasa fantásticos en flora están por el contrario muy pobres en setas y hongos, mientras que los pinares del valle del Erro tampoco nos depararon grandes sorpresas.
Sobre troncos muy descompuestos de pino podemos observar algunas variedades micológicas, aquí encontramos dos especies, la más vistosa un Mixomiceto, la Ceratomyxia fruticulosa.
Junto a ella pasa casi desapercibida la Orbilia coccinella, pequeños discos que no superan los 2 mm de diámetro de color amarillo-anaranjado.

Si no hacemos una observación atenta y más con una lupa estos hongos nunca los llegaremos a observar y a veces incluso los reconocemos en casa cuando nos ponemos a estudiar la muestra de los otros más evidentes, como es el caso de este Mixomiceto.












Igualmente sobre troncos muy descompuestos casi nos pasa desapercibida los pequeños carpóforos de Crepidotus mollis, aparentemente una Pleurotácea, con esporada ocre y sombrero viscoso-pegajoso.
Sobre la madera de las hayas muy descompuestas comienzan también a desarrollar algunos Myxomicetos, como el Fuligo septica que luego cogerá un llamativo color amarillo.
En los claros de los hayedos, bajo los arbustos, de lejos nos dio un vuelco el corazón pensando que veíamos perretxikos, Calocybe gambosa, pero nada más lejos, un buen grupo de Psathyrella candolleana, aunque comestible, muy lejos de la calidad de la otra especie.