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Este blog pretende ser un "parte micológico" de las principales observaciones de hongos que vamos haciendo semana a semana en distintos lugares de la Comunidad Foral de Navarra, destacando las especies más raras, relevantes, comestibles o tóxicas, llamativas, etc.
Mostrando entradas con la etiqueta Fomitopsis pinicola. Mostrar todas las entradas
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lunes, 14 de septiembre de 2026

Alto de Huici (Larraun ) (13/9/2026). Hayedo

 El bosque se encontraba extremadamente seco, incluyendo todos los restos leñosos de ramas y troncos, e incluso las balsas y charcas de los caminos, por lo que solo hemos podido observar hongos lignícolas de consistencia leñosa, coriácea o dura y, en general, en bastante mal estado.


Grandes yesqueros como Fomes fomentarius, de crecimiento plurianual y que, por tanto, perdura durante años.


Muy afín es Fomitopsis pinicola, cuyas bandas de crecimiento recientes presentan una coloración rojiza viva y una corteza lacada que recuerda a la de las Ganoderma.


De porte más pequeño y de vida anual o bianual y, por tanto, más perecederos y en peor estado, encontramos a Trametes versicolor, por supuesto con la superficie inferior recubierta de poros blanquecinos.


Y Trametes hirsuta, de superficie más clara y más afelpada e igualmente con superficie inferior recubierta de poros pequeños y redondeados.


Por encima muy parecidos y de consistencia igualmente coriácea, pero con superficie inferior lisa, aguantan bien la sequedad los estéreos como Stereum subtomentosum, que se estrecha en el punto de sujeción con el sustrato y cuya superficie inferior, el himenio, amarillea algo al frotamiento, mucho menos ahora en tiempo muy seco.


O el Stereum insignitum de sujeción más amplia y superficie inferior no amarilleante.


Con consistencia igualmente coriácea y superficie superior muy parecida, con frecuencia verdosa por el desarrollo de algas, Trichaptum biforme es muy diferente por debajo; el himenio presenta orificios desgarrados en forma de aguijones de una coloración más o menos lila o violácea, al menos hacia el borde del sombrero.


Otro de los hongos leñosos, de afiloforales, observados forma costras de unos pocos milímetros de grosor y con superficie porosa. Se trata de Fuscoporia ferruginosa, completamente cuarteada por la falta de humedad ambiental.


Existen dos especies de aspecto totalmente similar que solo se diferencian por la presencia o ausencia de setas o espículas por debajo de los poros: Fuscoporia ferruginosa presenta estas espículas, mientras que faltan en Fuscoporia ferrea.


Muy tímidamente observamos algunas pequeñas fructificaciones de la Calocera cornea, un hongo gelatinoso que surge de las grietas de la madera.


Y por supuesto, fructificaciones duras, tipo estroma, típicas de Ascomicetos Pirenomicetos, la mayor parte perdurantes del año pasado, como es el caso del Hypoxylon fragiforme.


Las cortras rugosas de los ostiolos de los peritecios de la Eutypa spinosa.


O las costras redondeadas de la Biscogniauxia nummularia.


Sí que observamos ramas de haya muy desscompuestas de una cierta coloración azulada, pero solo si les damos la vuelta, en la parte húmeda, podemos encontrar las fructificaciones del hongo que las está descomponiendo, el Chlorociboria aeruginascens.


Y también, formando una costra, pudimos observar algunos Mixomicetos como Fuligo septica, ya muy deteriorado y decolorado.

lunes, 29 de junio de 2026

Alto de Huici (Larraun) (28/6/2026). Hayedo

 Hayedo con humedad muy reciente de niebla y algunas precipitaciones de hace horas pero extremadamente pobre en fructificaciones de hongos debido a la ola de calor sufrida recientemente. Paseando despacio y con paciencia hemos podido observar algunas especies interesantes.


Simplemente paseando se percibe el fuerte olor cadavérico de numerosos carpóforos de Phallus impudicus, la mayoría medio caídos por la falta de humedad ambiental.


Sin duda la especie más abundante por toda la zona sobre la hojarasca ha sido el Gymnopus dryophilus.


Todos los ejemplares, a pesar de su reducido contenido hídrico, muy deformados de desecación.


También entre la hojarasca otros hongos de bajo contenido hídrico, antiguas Marasmiáceas, como la anterior, en concreto dos especies de hongos peculiares por su fuerte olor a ajo y pertenecientes al género Mycetinis, el Mycetinis alliaceus, muy común.


Y mucho menos común el Mycetinis scorodonius, más pequeño, con pie más corto, marrón rojizo y, como el anterior, con un fuerte olor a ajo cuando se estruja con los dedos.


Por lo demás todos los hongos observados han sido lignícolas, sobre ramas, troncos o tocones, algunos gelatinosos como el Dacrymyces stillatus.


Y bastante interesante la Guepiniopsis buccina, a  primera vista hubiese pasado por la común tripa amarilla, Tremella mesenterica.


Sin embargo, observada con detalle no presenta forma de tripa sino de copas con una superficie externa ligeramente rugosa y que retiene humedad.


La superficie superior esta formada por una gran cantidad de basidios en diapasón, (no globulosos como los de la Tremella) y la inferior, el excípulo, con una gruesas terminaciones de hifas estranguladas en los tabiques y que realizan una eficiente función de retener humedad ambiental.


Las esporas son muy grandes y alargadas, también muy diferentes a las de la Tremella y, como es frecuente en muchos hongos gelatinosos, pueden dividirse por un tabique y producir esporas asexuales.


Sobre troncos muy descompuestos y en ocasiones cubiertos de musgo observamos lo que podría pasar por un excremento, pero corresponde a un Mixomiceto, Fuligo septica, al principio en forma plasmodial muy blandos y mucosos, (más amarillos de lo que refleja la foto) y luego el interior se vuelve negro y pulverulento de esporas.


Pero la mayor diversidad de hongos observados son sin duda los coriáceos o leñosos, Afiloforales, algunos más delgados y coriáceos, como Stereum insignitum.


Y el Stereum hirsutum, como se puede apreciar con sombreros muy deformados de desecación.


Y de aspecto superior muy parecido, pero con aguijones por debajo y con claros tintes lilas en los bordes, el Trichaptum biforme.


Y lógicamente no pueden faltar los yesqueros perennes leñosos, entre ellos el Fomes fomentarius.


El Fomitopsis pinicola con superficie brillante y lacada y borde más claro, blanquecino o amarillento.


De morfología y consistencia similar, pero marrón, con surcos concéntricos y borde blanquecino, Ganoderma applanatum, (Corregida a Ganoderma adspersum)


Presenta una corteza o capa externa fina, de menos de 0,5 mm de grosor (en estos ejemplares 0,8 mm), mientras que la Ganoderma adspersum, mucho más común y con frecuencia confundida, la tiene más gruesa y fuerte, de hasta 1,5 a 3 mm.


Rectificaciones de última hora, tras el estudio microscópico de los ejemplares recogidos hemos observados unas esporas de 9.7 [10.9 ; 11.4] 12.6 × 6.2 [6.9 ; 7.2] 7.9 micras, lo que nos lleva a Ganoderma adspersum NO GANODERMA APPLANATUM, cuya esporas no superan las 8,5 micras. En general la mayor parte de las citas de Ganoderma applanatum corresponden a esta especie.

Y por último, otro yesquero de menor porte y más típico de Quercus, la Daedaleopsis confragosa.

Relación de especies observadas

Chlorociboria aeruginascens, Dacrymyces stillatus, Daedaleopsis confragosa, Fomes fomentarius, Fomitopsis pinicola, Fuligo septica, Ganoderma adspersum, Guepiniopsis buccina, Gymnopus dryophilus, Mycetinis alliaceus, Mycetinis scorodonius, Phallus impudicus, Pluteus cervinus, Stereum hirsutum, Stereum hirsutum, Stereum insignitum, Trametes versicolor, Trichaptum biforme, 





miércoles, 3 de diciembre de 2025

Esteríbar (2/12/2025) Pinar Pinus sylvestris

 Una visita a los pinares del valle de Esteríbar fue bastante lamentable, el bosque está muy sucio de zarzas y arbustos y si a eso le añadimos que la noche había llovido el bosque estaba prácticamente intransitable con lo que el paseo micológico fue por las sendas y pequeñas áreas accesibles, sorprendentemente algo vimos.

La primera sorpresa es la aparición de bastantes setales de negrilla, Tricholoma terreum, en general pequeñas y recién salidas, aunque muy húmedas por las recientes lluvias.

Junto a ellas ejemplares dispersos de otro tipo de negrilla mucho más escamosa, incluso en el pie y con olor más fuerte y desagradable, aunque también comestible, Tricholoma squarrulosum.

Alguna pequeña muestra de Melanoleuca graminicola, muy delicadas, con sombrero y pie oscuro que contrastan con la blancura de las láminas. A primera vista pensamos en la seta de las piñas, Strobilurus, pero pie muy delicado y frágil y de coloración diferente.


Casi irreconocible, entre la piedra magnesita de las pistas surgen masas, bastante deterioradas de una seta que al cogerla resulota muy consistente, se trata del Abortiporus biennis.


Por supuesto, para un buen reconocimiento es necesario darle la vuelta y comprobar el himenio poroso.

También en los bordes de las pistas grupos numerosos de Lacrymaria lacrymabunda, muy deteriorados por el efecto de las lluvias.


Algunos bonitos ejemplares de yesquero de pino, Fomitopsis pinicola, en esta ocasion, como indica el nombre el pino, aunque es mucho más frecuente en caducifolios, al menos en estas latitudes.

Y por último destacaremos la especie que más nos llamó la atención, muy pequeña, saliendo entre la piedra del camino, aisladas, no en grupos y de una coloración amarilla bastante pronunciada (más incluso que lo que refleja la foto) incluyendo las láminas.


La esporada era marrón, bastante oscuro y que no tira al ocráceo o ferruginoso.


Hemos tenido que echar mano del microscopio para definir la especie, presenta unas esporas dotadas de poro germinativo, elipsoidales y lisas.


Los bordes o aristas de las láminas ciliadas con la lupa por una gran cantidad de cistidios alargados y claviformes o engrosados en la extremidad.

Pero lo que nos ha permitido definir la especie han sido los cistidios que presenta en las caras de las láminas, amarillentos al observarlos en potasa y en forma de biberón, crisocistidios. Son precisamente estos caracteres los que nos han llevado a una especie muy varible de coloraciones la Pholiota gummosa, que ordinariamente sale en grupos o ramilletes en el suelo y alcanza mayores dimensiones, pero no han exisitido condiciones favorables. La presecia de poro germinativo en las esporas y los crisocistidios la separan de otras especies afines del género.

miércoles, 29 de enero de 2025

Ulzama (26/1/2025) Hayedo

 Prácticamente no hemos observado ni una sola especie carnosa, ni tampoco de Hygrophorus marzuolus del que cabría encontrar alguna muestra, los unico observado son carpóforos de hongos lignícolas, especialmente Afiloforales y Ascomicetos Pirenomicetos.

Algunas de las especies observadas han sido las siguientes:


La especie más interesante observada ha sido el Hypoxylon rubiginosum, un estroma en forma de costra rojiza, bastante raro, pero por desgracia todavía no maduro.


También estromas de Xylaria hypoxylon, especie muy común, pero no tan común observarla en fase sexual, con la extremidad negra y rugosa por los peritecios y no blanquecina por los conidios como es normal observarla en otoño.


Y ya casi siempre presente en ramas de haya las Biscogniauxia nummularia.


La mayor parte de las especies observadas han sido Afiloforales, entre ellas costras porosas sobre ramas de consistencia leñosa, se trata de la Fuscoporia ferruginosa.


Aunque para diferenciarla de la Fuscoporia ferrea y de otras similares es imprescindible observar las hifas del himenio (izquierda) y las de la trama (derecha) y comprobar, como en este caso, que presenta setas marrones en ambos lugares, aunque de morfología bastante diferente.


Las más evidentes y de mayor tamaño son conocidas como "yesqueros", entre los cuales también casi siempre presente el Fomitopsis pinicola, con el borde rojizo y brillante.


Y muy parecido la Ganoderma pfeifferi, no tan común y par cuya diferenciación es necesario observar la superficie del sombrero.


Superficie del sombrero recubierta de una capa lacada bastante gruesa que se disuelve con la llama de un mechero.


Y en sección una o varias capas de tubos bastante gruesas y una trama marrón oscura.


Y de menor porte, pero mucho más comunes otros Afiloforales como el Trametes hirsuta, de superficie zonada y pelosa y capa inferior del himenio formada por poros redondeados blancos.


Los carpóforos conchoides de Stereum insignitum.


Y las bonitas conchas afelpadas y blanquecinas de Schizophyllum commune con himenio formado por láminas hendidas a lo largo.