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Este blog pretende ser un "parte micológico" de las principales observaciones de hongos que vamos haciendo semana a semana en distintos lugares de la Comunidad Foral de Navarra, destacando las especies más raras, relevantes, comestibles o tóxicas, llamativas, etc.
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martes, 20 de febrero de 2024

Adiós (18/2/2024) Carrascal.

 Unas pocas curiosidades micológicas que hemos observado en un paseo por los carrascales de Navarra fijándonos en sus pequeños detalles.


La Polydesmia pruinosa, unos diminutos discos finamente vellosos que salen sobre estromas de otros hongos, en contreto de Diatrype stygma sobre ramas de Quercus.


A simple vista simples puntitos de los que nadie se fija sobre ramtitas en descomposición.


Con una simple lupa ya apreciamos pequeños discos sombre una costra negra de otro hongos, Diatrype stigma.


Con un microscopio un conjunto de ascas en cuyo interios se forman ocho esporas alargadas y curvadas.


Entre ellas una maraña de filamentos largos y recurvados, parafisos, que envuelven el disco y le dan ese aspecto velloso que vemos con una buena lupa.



No son frecuentes los hongos azules como la Terana coerulea, costras sobre madera de un llamativo color poco frecuente en la naturaleza.



Una punta de aguja de esa costra nos muestra una masa de hifas azules.


Y surgiendo de entre las hifas y visualizándolas con rojo congos unos basidios productores de esporas.



Sobre ramas y tocones observamos unos hongos gelatinosos con aspecto de tripa, unos oscuros, Phaeotremella foliacea y otros amarillos, Tremella mesenterica.


Si ya no son bastante llamativos por su aspecto macroscópico, si hechamos un vistazo a la superficie de ambos hongos con más aumento, con un microscopio, descubrimos unas superficies tapizadas de unas estructuras que parecen "pulpos" en miniatura, son los peculiares basidios tabicados de estos hongos.


Otros llamativos hongos observados son la Sarcoscypha coccinea.


Y la Otidea cochleata cuya superficie interna, el himenio, también merece la pena contemplarla con um microscopio.


Una gran cantidad de ascas en cuyo interior se forman las esporas y entre ellas unos filamentos quqe sobresalen como bastones cn extremidad recurvada para golpear las esporas que salen y facilitar su dispersión


martes, 13 de febrero de 2024

Igúzquiza (11/2/2024) Carrascal.

 Muy pocas especies carnosas, especialmente Agaricales, pero si algunas especies más consistentes, especialmente Afiloforales con aguijones, Hyndáceas.


Una especie rara, Sarcodon joeides, recogida en bastante mal estado, todos los carpóforos ennegrecidos, aunque originalmente son marrones claros.


Su peculiaridad es una carne que se oxida a violáceo oscuro, casi negro y un himenio formado por aguijones muy decurrentes.


Vista de los aguijones que dan lugar a unas peculiares esporas nodulosas


Esporas nodulosas típicas de muchos de los hongos con aguijones.


Como cosa curiosa muchos sombreros presentaban una pilosidad que parecía propia del sombrero, sin embargo, cundo la hemos observado al microscopio nos hemos encontrado con la sorpresa,


De que se trata de otro hongo que vive sobre él y que se está reproduciendo de forma asexual produciendo esporas por yemas, conidios.


Esporas asxuales o conidios del hongo inbvasor.


Muy afín a la anterior, del mismo grupo de hongos con aguijones y textura coriácea, el Hydnellum concrescens, con esporas también nodulosas muy similares.


Y menos duro y un buen comestible, el Hydnum albidum y también hemos observado su congénere, el Hydnum rufescens.


Nos ha sorprendido gratamente encontrar unos pocos ejemplares de Cantharellus pallens, aunque con pliegues bajo el sombrero se trata de una especie afín al anterior.


Muy abundantes y llamativas las pezizas escarlatas, Sarcoscypha coccinea.


También llamativa por su colorido, pero esta vez sobre ramas, Tremella mesenterica.


Y más difíciles de observar por su colorido algunas "patitas de rata" de esporada blanca, como Clavulina cinerea,


Y diversos "cuescos de lobo y estrellas de tierra", entre las segundas el Astraeus hygrometricus, que al principio parece una peciza negra semiinmersa en el suelo y luego se abre la envoltura externa en estrella.

Hemos observado varios "cuescos de lobo", Lycoperdon , pero entre ellos uno interesante, el Lycoperdon umbrinum, con superficie casi lisa, sin marcas como las del L. perlatum y con unas esporas


Muy sutilmente verrugosas, casi lisas y provistas de un pequeño resto de esterigmato.


Y terminaremos este breve reportaje con un "yesquero", no muy común, pero expectacular cuando se le observa con un poco de detalle, se trata del Corilopsis gallica.


Su superficie inferior es una capa de orificios o tubos muy gruesos y en la madurez como desgarrados.


Cuando se observan con detalle resultan muy peculiares, desgarrados y llamativos.


Y no es menos atractiva su superficie superior cuando la vemos con detalle, un auténtico bosque, verdoso por la colonización de algas.

Relación de especies observadas

Astraeus hygrometricus, Botryobasidium isabellinum, Cantharellus pallens, Clavulina cinerea, Coriolopsis gallica, Fuscoporia torulosa, Hydnellum concrescens, Hydnum albidum, Hydnum rufescens, Hygrophorus leucophaeo-ilicis, Lycoperdon perlatum, Peniophora quercina, Sarcodon joeides, Sarcoscypha coccinea, Stereum hirsutum, Trametes versicolor, Tremella mesenterica, Tricholoma scalpturatum, Xylaria hypoxylon, 



martes, 18 de abril de 2023

Valle de Allín (16/4/2023) Carrascal.

 Los bosques mediterráneos de Quercus ilex del valle de Allín en las proximidades de Eultz muy secos y por consiguiente con muy pocas fructificaciones, incluso en el borde del río. La gran mayoría de lo observado Afiloforales muy secos de ramas, troncos o tocones, aunque siempre observamos alguna especie interesante si miramos con cuidado.


 De las pocas especies observadas en suelo, las estrellas de tierra, Astraeus hygrometricus, muy secas.


En los grandes troncos de Populus del borde del río es raro que falte el yesquero común, Fomes fomentarius.


En los mismos troncos fructificaciones muy viejas de otros yesqueros como el Lenzites betulina con poros desgarrados en láminas.


Ya sobre tocones de Quercus la Fuscoporia torulosa que generalmente desarrolla a ras de suelo donde encuentra más humedad.


Los estéreos, como el Stereum hirsutum, extremdamente secos y deteriorados.


Y es difícil no ver, aunque en esta ocasión muy resecos, fructificaciones gelatinosas de Tremella mesenterica.


Sin embargo, hemos observado algunas especies interesantes, entre ellas la corteza azul, Terana coerulea.



Cortezas blancas o claras podemos ver gran cantidad de ellas, sobre todo levantando ramas y troncos donde encuentran más humedad, algunas muy curiosas como es el caso de la Phlebiopsis ravenelii. La sequía provoca un típico cuarteamiento de toda la superficie.



Si la observamos con una buena lupa vemos una superficie no lisa, sino afelpada, como recubierta de diminutos pelos o cilios.


Un fino corte de la superficie nos muestra que estos pelos son peculiares cistidios que sobresalen en el himenio.


Estos cistidios presentan toda la extremidad recubierta de incrustaciones cristalíferas, se trata de un tipo peculiar y característico de cistidio, denominados lamprocistidios.


Si el corte lo observamos en rojo congo se comprueban que los cistidios no se tiñen y destacan entre el resto de hifas que forman el himenio.


Toda superficie del hongo está formada por basidios y cistidios muy fuertemente compactados y difíciles de separar entre sí, algo que diferencia precisamente el genero Phlebiopsis de Phanerochaete, ambos forman cortezas de morfología macro y microscópica muy similares.