lunes, 27 de junio de 2022

Arantza (25/6/2022) Soto fluvial.

 Aunque la sequía ha reducido casi totalmente la producción de fructificaciones de hongos en estas fechas primaverales, aún podemos observar algunas especies interesantes en paseos por barrancos y zonas umbrías.


Sobre los tocones musgosos llaman la atención las gruesas almohadillas al principio amarillentas de Fuligo septica, que en ocasiones parecen excrementos de animales colocados sobre tocones.


El Fuligo septica es un Mixomiceto, (en realidad no es un hongo) que cuando madura del todo se vuelve una masa pulverulenta grisácea o rojiza formada por multitud de esporas que el agua arrastra.


También llama la atención las estrella malolientes, Clathrus archeri, que desarrollan entre la hojarasca cerca de robles y castaños, que aparecen cerca del río.


Pero sin duda la especie más interesante encontrada es el Simocybe centunculus, una especie relativamente común pero que suele pasar desapercibida para muchos aficionados ya que no es muy llamativa y además se suele confundir con otras especies más comunes como Galerina marginata, Kuheneromyces mutabilis o incluso algún Pluteus, ya que también sale sobre troncos y tocones en descomposición.


Para confirmar esta especie no queda más remedio que observarla al microscopio, presenta una cutícula lisa y suave a la vista, debido a su estructura himeniforme, gruesas hifas de las que salen terminaciones erectas a modo de cistidios de cutícula o pileocistidios.


Las terminaciones de las hifas de la cutícula contienen pigmento ocráceo que da color al sombrero y son engrosadas en la base y prolongadas en un largo cuello más o menos flexuoso.



Además presentan los bordes o aristas de las láminas blanquecinos debido a que no presentan basidios en el bordes sino células estériles, cistidios de arista o queilocistidios, alargados, flexuosos y ensanchados o capitados en la extremidad.

Por último también son peculiares sus esporas en forma de alubia, sin poro germinativo y con un apículo muy poco pronunciado, casi inapreciable, por donde se sujetaban al basidio.