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Este blog pretende ser un "parte micológico" de las principales observaciones de hongos que vamos haciendo semana a semana en distintos lugares de la Comunidad Foral de Navarra, destacando las especies más raras, relevantes, comestibles o tóxicas, llamativas, etc.

martes, 10 de febrero de 2026

Zandio (Valle de Olaibar) (8/2/2026) Pinar Pinus sylvestris

 Pinar extremadamente pobre de fructificciones de hongos en éstas épocas, sin embargo, hemos observado algunas especies interesantes sobre ramas, troncos o trocones, hongos lignícolas con lo que ha sido un paseo interesante.


De las pocas especies carnosas, Agaricales, observadas es uno de los hongos típicos de piñas, aunque con frecuencia confundido, el Strobilurus tenacellus.


Si bien macroscópicamente tenemos varias especies de piñas muy parecidas, en este caso la principal característica de esta especie es de tipo microscópico, los gigantescos cistidios lanceolados de las aristas de las láminas que los hacen ciliados a la lupa.


Otras especies carnosas observadas han sido hongos nitrófilos, como el Coprinellus micaceus.

O el Panaeolus rickenii con sombrero acampanado y pie pulverulento en toda su longitud.

El resto de especies observadas han sido sobre ramas, troncos o tocones, hongos lignícolas, entre ellos la gelatinosa Auricularia mesenterica, por encima recuerda a un Trametes, pero de consistencia gelatinosa, por debajo una superficie replegada.

Especie muy próxima, la Exidia glandulosa forma almohadillas gelatinosas negruzcas.


Por supuesto, no ha faltado el verdadero Trametes versicolor, con himenio poroso y consisencia coriácea.


Y grandes yesqueros leñosos como el Fomitopsis pinicola.


La Daedaleopsis confragosa, yesquero de himenio poroso que toma coloraciones rosados al manipularlo o con la edad.


Y mucho más pequeños el Trichaptum abienum con himenio formado por repliegues a modo de aguijones, liláceos en los bordes y al principio liláceo.


Aunque sin duda lo màs característico de esa especie son los peculiares y numerosos cistidios que presenta en los aguijones del himenio con la extremidad decorada con un capuchón cristalífero.


También los restos de algunos Ascomicetos, los viejos estromas del Hypoxylon fragiforme y el micelio azulado del Chlorociboria aeruginascens.


Aunque son los hongos menos conocidos y que menos atracción presenta, sin duda, las especies más interesantes observadas corresponden a costras o cortezas, como la Basidioradulum crustosum.


Aunque a primera vista parece una costra lisa cuando se observa con detalle se ve que la superficie presenta granulaciones más o menos pronunciadas.


Y gran cantidad de esporas muy pequeñas, cilíndricas o ligeramente curvadas con un par de pequeñas vacuolas en cada extremidad.



Corteza de extensión indefinida de coloración blanquecina o amarillenta y consistencia blanda, el Gloiothele citrina.


Para su identificación es imprescindible comprobar la presencia de grandes cistidios fusiformes y apendiculados.


Así como sus esporas globulosas y provistas de un apiculo ligeramente curvado.


Y la corteza más interesante es el Protomerulius dubius, una corteza de consistencia cérea o más bien gelatinosa y coloración grisácea, y primera cita para la Comunidad Foral de Navarra.


Su observación con lupa muestra una peculiar pilosidad o ramilletes de pelos.


Estos cilios o pestañas que se observan con una lupa en realidad son agrupaciones de cistidios, de tipo leptocistidio, que emergen del interior del hongo.


En su superficie numerosos basidios que producen dos o cuatro esporas.


Esporas elipsoidales, lisas e incoloras y muy poco congófilas.

 

Y lo más característico de esta corteza de consistencia cérea o gelatinosa son sus basidios tabicados longitudinalmente, tipico de las Tremella con la que está muy emparentada.


Y por último, pequeñas costras en forma discoide de coloración ligeramente verdosa.


Una observación más detallada nos muestra pequeños discos con superficie verdosa y pulverulenta.


Esta pulverulencia son cantidades inmensas de esporas verdosas, sin apículo, lo que significa que son esporas asexuales o conidios.


Todas esas esporas surgen de simples hifas convertidas en conidióforos que van dando por gemación esporas. Posiblemente se trate de alguna esecie de Haplotrichum que no hemos podido determinar.