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Este blog pretende ser un "parte micológico" de las principales observaciones de hongos que vamos haciendo semana a semana en distintos lugares de la Comunidad Foral de Navarra, destacando las especies más raras, relevantes, comestibles o tóxicas, llamativas, etc.

viernes, 6 de noviembre de 2026

Puerto de Velate (Ulzama) (2/11/2026). Hayedo


En la Ulzama ha descendido notablemente el boom de fructificaciones de Boletáceas de poros blancos, “hongos”, aunque todavía encontramos bastantes ejemplares y muchísimos recolectores.


De manera dispersa encontramos los preciados Boletus edulis.


E incluso algún hongo de verano, Boletus reticulatus.


Más raro encontrar los preciosos Boletus pinophilus de coloración marrón rojiza.


Más fructificaciones observamos de otras Boletáceas de menos calidad gastronómica como el Xerocomus subtomentosus de grandes poros poligonales.


Y especialmente del Suillellus luridus de poros rojos y con una línea rojiza de separación entre los tubos y la carne, la línea de Bataille, especie problemática en su consumo.


Sin embargo, muy parecido, el Neoboletus erythropus con pie decorado con punteaduras rojizas, sin retícula, es un excelente comestible.


El más espectacular de los que hemos observado ha sido sin duda en Rubroboletus rhodoxanthus de sombrero muy claro con bordes rosado, poros muy rojizos y sobre todo un pie amarillo decorado con un compacto retículo rojo y una carne igualmente amarilla que solo azulea a nivel del sombrero.


Menos conocidos los cortinarios han empezado con fuerza, algunas son especies de gran belleza como el Calonarius elegantissimus de un bello color amarillo que enrojece con la potasa y una carne muy blanca, aunque amarilla bajo las superficies.


Muy parecido el Calonarius callochrous que también reacciona en amarillo con las bases fuertes, pero con láminas lilas y un pie fuertemente marginado.


Con láminas y pie azulado el Thaxterogaster purpurascens toma unas coloraciones azuladas o purpúreas intensas al manipularlas y sobre todo con el Talio-4.


También con láminas y pie azulados, pero con un sombrero menos llamativo y aroma muy peculiar como frutado, el Phlegmacium amoenolens.


Precioso cortinario, de láminas, pie y carne azulada que no reacciona a la potasa, el Cortinarius largus.


Y toda una excepción entre los cortinarios es el Cortinarius caperatus = Rozites caperata, un cortinario provisto de anillo membranoso, en vez de cortina, y un excelente comestible.


Y por último, el Phlegmacium ophiopus presenta un fuerte olor terroso, una cortina muy abundante que deja restos a lo largo del pie y con restos del velo general en los bordes del sombrero.


Género muy afín, los inocibes, también son hongos de fructificación tardía, la única muestra observada la del Inosperma cookei con sombrero fibriloso y base del pie bulbosa.


Por el contrario, hemos observado una fuerte explosión el Entoloma rhodopolium, una especie peligrosa de esporada rosa.


Han empezado con fuerza algunas negrillas de hayedo, como es el caso de la comestible Tricholoma atrosquamosum variedad squarrulosum , con sombrero y pie escamosillos.


Y más grande, más carnosa y más apetecible, el Tricholoma filamentosum, con superficie más clara y menos escamosa, que, sin embargo, es una especie tóxica.


Por última reseñaremos un conjunto de especies de láminas libres y pie separables que hemos observado, algunas amanitas, entre ellas la Amanita rubescens, un buen comestible.


La Amanita citrina con un fuerte olor a patata cruda.


Y la bellísima e inconfundible Amanita muscaria, tóxica como la anterior.


Y seguimos los contrastes con las galampernas, bastante ejemplares de Macrolepiota procera , un buen comestible.


Y también muchos ejemplares de la Lepiota clypeolaria, por el contrario, tóxica.


Algunos champiñones de bosque, también de láminas libres y pie separable, pero esporada marrón, como el Agaricus sylvicola de claro olor anisado.


O el Agaricus porphyrizon, con escamas violáceas pero que amarillea al frotamiento.


Y terminaremos este reportaje que podría ser excesivamente largo por la variedad de especies observadas con algunas especies de interés, como el Pluteus cervinus, sobre troncos en descomposición.


La Mycena pelianthina, con sombrero muy higrófano y láminas azuladas con arista más oscura y fuerte olor a patata cruda.


Y un gran ejemplar del Polyporus tuberaster sobre ramas de haya enterradas.

Relación de especies observadas

Agaricus porphyrizon, Agaricus sylvicola, Amanita citrina, Amanita muscaria, Amanita pantherina, Amanita phalloides, Amanita rubescens, Amanita vaginata, Armillaria mellea, Boletus edulis, Boletus pinophilus, Boletus reticulatus, Boletus reticulatus, Calonarius callochrous, Calonarius elegantissimus, Clitopilus prunulus, Coprinellus micaceus, Coprinopsis lagopus, Coprinopsis picacea, Coprinopsis radiata, Cortinarius caperatus, Cortinarius largus, Entoloma rhodopolium, Eutypa spinosa, Fomes fomentarius, Ganoderma adspersum, Hebeloma sinapizans, Hymenopellis radicata, Hypholoma fasciculare, Hypomyces chrysospermus, Infundibulicybe gibba, Inosperma cookei, Laccaria laccata, Lactarius pallidus, Lepiota clypeolaria, Lycoperdon pyriforme, Macrolepiota procera, Megacollybia platyphylla, Meripilus giganteus, Mucidula mucida, Mycena pelianthina, Mycetinis alliaceus, Neoboletus erythropus, Phlegmacium amoenolens, Phlegmacium ophiopus, Pluteus cervinus, Polyporus tuberaster, Prunulus roseus, Psathyrella conopilus, Ramaria flava, Rhodocollybia butyracea, Rubroboletus rhodoxanthus, Russula chloroides, Russula solaris, Suillellus luridus, Thaxterogaster purpurascens, Trametes cinnabarina, Trametes versicolor, Tricholoma album, Tricholoma atrosquamosum var_squarrulosum, Tricholoma filamentosum, Tricholoma sulphureum, Xerocomellus chrysenteron, Xerocomus subtomentosus