miércoles, 22 de septiembre de 2021

Basaburúa (19/9/2021) . Hayedo

 Las Boletáceas comienzan a fructificar con fuerza, sobre todoa algunas especies, del resto, diversidad pero poca cantidad.


El Imperator rhodopurpureus, un interesante hongo de poros rojos, retícula roja en el pie y una carne amarilla que azulea muy intensamente al partir.


Muy parecido el Rubroboletus legaliae presenta un pie menos rojizo, también con retícula roja y una carne que no azulea tan intensamente, pero sí completamente.


Aunque el color del sombrero recuerda a los anteriores, purpuríneo, los poros son amarillos, el pie con retícula amarilla, no roja y la carne amarilla que azulea , pero no tan intensamente, el Butyriboletus pseudoregius, un buen comestible, al contrario que los dos anteriores.



Especie muy próxima a la anterior, el Butyriboletus appendiculatus, también buen comestible, presenta un sombrero de coloración marrón y un escaso azuleamiento al partir.


Los mejores y más preciados hongos de esponja son sin duda los relacionados con el Boletus reticulatus, de poros blancos y retícula en lo alto del pie también blanca.


Con cierto parecido con los anteriores en cuanto al color del sombrero e incluso de los poros que son amarillos, no blancos, el pie con punteaduras o retícula roja, el Caloboletus calopus presenta un fuerte sabor amargo que lo hace incomible.


Y por último el más feo que todos ya que se pone un poco grisáceo al manipularlo o al cortarlo, Leccinum scabrum.



Aunque sin interés culinario hemos observado una cuantas especies interesantes como el Abortiporus biennis, una seta muy dura que sale entre la hojarasca formando rosetas.


Cuescos de lobo estrellados o estrellas de tierra, Geastrum fimbriatum.


Y una buena representación de "patitas de rata" de diversas especies, no fáciles de identificar sin el uso del microscopio, la Ramaria neoformosa presenta una coloración general amarilla con reflejos rosados.


Algunas especies de gran interés micológicos y llamativos colores como el Cortinarius violaceus.


O el Cortinarius vibratilis de sombrero y pie muy viscosos y sabor muy amargo.


O pequeñas setitas que muchas veces nos pasan desapercibida, el Mycetinis scorodonius resulta fácil de reconocer porque huele muy fuerte a ajo.

Y el Marasmius rotula destaca por su color blanco y las láminas unidas en un collar alrededor del pie.



Aunque todavía no es el momento de las "galampernas", comienzan a aparecer algunas como la Lepiota magnispora.

Y también alguna amanita un poco especial, Amanita franchetii de escamas amarillas.

Y terminamos el reportaje con una bonita y suculenta estampa del Pleurotus pulmonarius, en esta ocasión, cosa rara, sobre un haya viva.

Relación completa de especies observadas

Abortiporus biennis, Amanita franchetii, Amanita fulva, Amanita rubescens, Boletus reticulatus, Butyriboletus appendiculatus, Butyriboletus pseudoregius, Caloboletus calopus, Cerioporus leptocephalus, Clitocybe gibba, Clitocybe hydrogramma, Cortinarius vibratilis, Cortinarius violaceus, Daedaleopsis confragosa, Geastrum fimbriatum, Gymnopus peronatus, Imperator rhodopurpureus, Leccinum scabrum, Lenzites betulina, Lepiota clypeolaria, Lepiota magnispora, Lepista amara, Lycoperdon molle, Lycoperdon molle, Marasmius rotula, Megacollybia platyphylla, Mycena renati, Mycetinis scorodonius, Pleurotus pulmonarius, Pluteus leoninus, Psathyrella candolleana, Ramaria flava, Ramaria neoformosa, Rubroboletus legaliae, Russula rubra, Stereum insignitum, Stereum insignitum,