domingo, 7 de agosto de 2022

Especies raras del primer semestre del 2022 apenas observadas en años anteriores

En este primer semestre del año 2022 hemos registrado algunas especies que podríamos considerar raras e interesante y algunas se podrían considerar en peligro de extinción dado que en los últimos 10 años solo se han observada en una o dos ocasiones.


Vamos a ver algunas de ellas,


Volvariella hypopithys, fue registrada en abril por Luis García Bona en la ribera del Aragón en Sangüesa.


Gyromitra esculenta una especie muy característica en estos últimos 10 años solo se ha observado en mayo de este año en la sierra de Leire por Ána Eguaras.


Geoscypha ampelina esta peculiar y bonita peziza se registró por primera vez en marzo de este año sobre un tocón musgoso en el valle de Anué por Luis García Bona


Inocybe dulcamara, aunque ya se disponía de una cita de esta especie en julio del 2017 en la Ulzama, es una especie rara que se ha vuelto a observar en abril de este año en los robledales del valle de Ollo, en ambos casos por el mismo observador Luis García Bona.


Paxina queletii, pequeña y rara oreja de asno observada en marzo por Miguel Urra en Esteríbar, aunque sería conveniente confirmar la especie dado sus parecidos con la Helvella acetabula mucho más común.


Cortinarius mucifluus es una especie que presenta sus complicaciones de identificación por su parecido con otras especies afines, no obstante, se trata de una especie rara que solo se ha citado dos veces en estos últimos 10 años, Luis Caro la registró en octubre del 2020 en los hayedos del valle de Anué y en mayo de este año Peio Zapirain la ha vuelto a registrar en los Hayedos de Ulzama, no muy lejos de la anterior cita.


Morchella costata y en especie la forma acuminata de cabeza muy alargada y apuntada ha sido registrada este año por primera vez en estos últimos 10 años en repetidas ocasiones en mayo, tanto en el valle de Allín por Luis García Bona como en la sierra de Illón tanto por Ana Eguaras como por Luis García Bona.

Por último mencionaremos algunos Afiloforales que también han sido registrados este año por única vez en toda la última década, aunque evidentemente se trata de un grupo de hongos menos atractivos para los aficionados y más difíciles de observar e identificar por lo que no resulta tan raro que no aparezcan citados en más ocasiones.


Subulicystidium longisporum, fue comprobada su presencia en febrero sobre una rama muy descompuesta de haya en el valle de Olaibar por Luis García Bona.


Inocutis tamaricis es un yesquero muy común que ataca a las diversas especies de Tamarix, tamarices o taray, como estas especies solo aparecen en Bardenas muy secas o en jardines no es una especie que se observe con frecuencia, en los últimos 10 años tenemos registradas su presencia en dos jardines de Pamplona, en 2016 por Luis García Bona y este año por Miguel Urra.


Ceriporia viridans es una costra de la que normalmente nadie se fija, fue comprobada su presencia en marzo de este año sobre una rama muy descompuesta de haya en el valle de Anué por Luis García Bona, anteriormente en 2012 también se registró en la Ulzama.


Datronia mollis = Cerioporus mollis es una yesquero raro pero bastante característico por sus gruesos poros que se ha registrado un par de veces en los últimos dos años, Miguel Urra lo registró el pasado año y Marleen Paridaens este último año.

martes, 2 de agosto de 2022

Número de especies que fructifican todos los años

  




Si analizamos el número de especies diferentes registrados cada año desde el segundo semestre del 2012 hasta el primer semestre de este año 2022 vemos que la media de hongos observados cada año es de algo más de medio millar, 570 y con una tendencia al alza en los últimos cinco años lo que ratifica lo ya observado en otros análisis, el Cambio Climático está reduciendo la producción de fructificaciones, pero no el número de especies de hongos que fructifican.

Si analizamos la media de los cinco últimos años, sin contemplar 2022 que analizaremos al final del año vemos que la media de especies que registramos es de 675, lo que representa un 26 % más que la media de los últimos 11 años.



Si retrocedemos más y contemplamos todos los años desde los que tenemos datos en la Comunidad Foral de Navarra vemos que la tendencia es claramente ascendente y no solo en la última década sino que ya desde 1996 se ve un aumento claro que también se explica por el aumento de colaboradores en el estudio de la micología lo que pone de manifiesto la importancia de la colaboración ciudadana, de fomentar la CIENCIA CIUDADANA.
Precisamente contemplando los datos de las últimas tres décadas vemos que se producen períodos de varios años con mayor o menor aparición de especies, un buen número de especies presentan ciclos de fructificación de varios años, aunque aquí no se contempla la cantidad o producción de fructificaciones de cada especie, que como ya se ha comentados en anteriores artículos, percibimos en clara recesión ligada precisamente a las condiciones meteorológicas del otoño y la primavera.

lunes, 1 de agosto de 2022

Las especies más frecuentes observadas en el primer semestre del 2022

 Si descartamos las especies de fructificaciones leñosas, coriáceas o duras que permanecen mucho tiempo, las especies carnosas más frecuentes observadas al menos en cinco ocasiones en el primer semestre del año han sido las siguientes:


Tremella mesenterica citada 20 veces


Sarcoscypha coccinea citada 13 veces


Auricularia mesenterica citada 10 veces


Morchella esculenta citada 10 veces


Cyclocybe aegerita citada 9 veces


Calocybe gambosa citda 8 veces


Coprinus comatus citada 8 veces


Tremella aurantia citada 8 veces


Chlorociboria aeruginascens citada 13 veces


Hygrophorus marzuolus citada 7 veces


Tubaria romagnesiana citada 7 veces


Cantharellus pallens/cibarius citada 7 veces


Marasmius oreades citada 6 veces


Exidia glandulosa citada 6 veces


Peziza phyllogena citada 6 veces


Hydnum repandum citada 6 veces


Gymnopus fusipes citada 5 veces


Lycoperdon utriforme citada 5 veces


Panaeolus papilionaceus citada 5 veces


Gymnopus dryophilus citada 5 veces


Tulostoma brumale citada 5 veces


Hypholoma fasciculare citada 5 veces


Auricularia auricula-judae citada 5 veces


Hygrophorus leucophaeo-ilicis citada 5 veces


Clathrus archeri citada 5 veces


Tricholoma scalpturatum citada 5 veces


Helvella acetabulum citada 5 veces


Coprinellus micaceus citada 5 veces


Lycoperdon pyriforme
 citada 5 veces


Pluteus cervinus citada 5 veces


Exidia truncata citada 5 veces








Un buen número de estas especies desarrollan sobre madera que retiene más humedad, como es el caso de Tremella mesenterica y Tr. aurantia, Sarcoscypha coccinea, Auricularia mesenterica y A. auricula-judae, Cyclocybe aegerita, Chlorociboria aeuginascens, Hypholoma fasciculare, Pluteus cervinus, Lycoperdon pyriforme, Hypholoma fasciculare, Exidia glandulosa y E. truncata e incluso podríamos considerar igual al Gymnopus fusipes.

También destacan algunos Ascomicetos, la mayor parte típicos de bordes de ríos y regatas, es el caso de, Morchella exculenta y M. fluvialis, Sarcoscypha coccinea, Helvella acetabulum, Peziza badioconfusa, Chlorociboria aeurginascens y algunas otras también observadas en menos ocasiones, más raras, pero al menos un par de veces, como son Morchella costata, Gyromitra esculenta, Sarcosphaera coronaria, Helvella leucomelaena, Disciotis venosa, etc.



Primer semestre micológico de 2022

  Analizaremos el comportamiento de las fructificaciones de hongos fuera de la temporada micológica, en el primer semestre del año 2022


Todos los meses de invierno y primavera hemos registrado alrededor de poco más de medio centenar de especies diferentes de hongos.

Vemos que en contra de lo que parece sería lo esperable en la temporada de invierno, especialmente  enero fue cuando mayor número de observaciones de fructificaciones se realizaron y paralelamente mayor número de especies.

El mes de marzo acompañado de las lluvias tuvo un pico de observaciones de fructificaciones y algo menos de número de especies, sin embargo, a partir del comienzo de la primavera las observaciones de fructificaciones y paralelamente de especies ha ido disminuyendo hasta junio como consecuencia de la falta de precipitaciones sin presentar un pico o fructificación primaveral.


Si analizamos los datos de este año 2022 con la media de los últimos 10 años vemos que casi todos los meses se han registrado mayor número de especies, pero es precisamente en los meses de primavera cuando la tendencia empieza a cambiar y en el mes de junio se invierte y se registran un menor número de especies de lo que venía siendo habitual.
Es evidente que este año ha sido muy seco en primavera y por tanto se producen pocas fructificaciones y pocas observaciones de setas y sin embargo el invierno, más húmedo, poco frío y con pocas heladas ha permitido la fructificación de un mayor número de especies de hongos.


Si nos vamos dos años más atrás y comparamos los datos de especies observadas en los años 2020 y 2021 vemos que existe un gran paralelismo, el número de especies que observamos ha aumentado considerablemente respecto a la media de los últimos 10 años, en muchos años más del doble de especies que fructifican en invierno y primavera y otro tanto nos pasa el resto del año aunque en estos momentos lógicamente no existen datos del año 2022 y por tanto esto lo analizaremos más adelante.
Por otro lado si bien en los años anteriores, 2020 y 2021, el número de especies observadas en los meses de primavera, tendía a aumentar y en general eran superiores a las observadas en invierno, este año 2022 no pasa lo mismo y los hongos han fructificado muy poco por una clara falta de agua.

El cambio climático que venimos observando en los últimos años lo que parece que está haciendo en las frucrificaciones de hongos, en lo que popularmente conocemos como "setas y hongos", es que nos permite observar más diversidad de especies en prácticamente todo el año y en especial en meses que por las heladas y nevadas no era normal ver, en los meses de invierno, sin embargo, en el presente año la sequía y las altas temperaturas están haciendo disminuir muy drásticamente las fructificaciones en los meses de primavera y posiblemente en verano, (veremos que pasa en otoño)

Aunque no lo podemos demostrar con datos científicos si que también hemos percibido una considerable reducción en la producción de fructificaciones, es decir, no percibimos disminución de especies de hongos, pero sí de la cantidad de fructificaciones que se producen lo que no sabemos cómo podrá repercutir esto a largo plazo ya que las "setas y hongos" son las principales estructuras de dispersión de los hongos.