Contenido

Este blog pretende ser un "parte micológico" de las principales observaciones de hongos que vamos haciendo semana a semana en distintos lugares de la Comunidad Foral de Navarra, destacando las especies más raras, relevantes, comestibles o tóxicas, llamativas, etc.
Mostrando entradas con la etiqueta Crepidotus mollis. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Crepidotus mollis. Mostrar todas las entradas

lunes, 7 de noviembre de 2022

Olaibar (5/11/2022) Pinar de Pinus sylvestris y hayedo.

 Aunque con mucha humedad reciente se notan los estragos de la sequía sufrida y  se puede decir que no hemos observado ninguna fructificación de hongos sobre suelo u hojarasca, así que ha tocado mirar los troncos y tocones donde se conserva humedad y donde hemos podido reconocer algunas especies de interés.


Una especie poco frecuente y muy ligada a los troncos de pino, Crepidotus mollis, una Pleurotácea de esporada ocrácea y recubierta de una gruesa capa de mucosidad que hace los sombreros muy pegajosos.

Y otras Pleurotáceas con láminas en abanico, Crepidotus cesatii.


La Bjerkandera adusta forma sombreros a modo de concha con un himenio poroso grisáceo y en general todos los carpóforos se ponen grisáceos con la edad.


Mucho más común, sobre ramas y troncos muertos de haya, Stereum insignitum, de himenio liso.


El Trichaptum abietinum presenta un himenio formado por poros desgarrados a modo de aguijones de una tonalidad vinosa, sobre todo hacia los bordes del sombrero.

ç
Y las especies más interesantes desde el punto de vista micológico y que pasan desapercibidas para la mayor parte de los aficionados son las cortezas como la Osteina undosa una costra blanca con superficie recubierta de poros más o menos desgarrados y textura coriácea y frágil


Con más detalle vemos el himenio formados por poros desgarrados.


A primera vista una macnha blanca, pero si las vemos con detalles se trata de un hongo con himenio formado por diminutos aguijones, Xylodon asperus.


Con una buena lupa se aprecian mejor los aguijones del himenio donde se producen las esporas.


Y por último terminamos con una bonita costra de bordes perfectamente definidos y superficie himenial lisa que supura gotitas aqmarillentas en tiempo húmedo, Dacryobolus karstenii.

Relación de especies observadas

Amanita pantherina, Baeospora myosura, Biscogniauxia nummularia, Bjerkandera adusta, Crepidotus cesatii, Crepidotus mollis, Cystidiopostia  hibernica, Dacryobolus karstenii, Fistulina hepatica, Hymenopellis radicata, Pleurotus pulmonarius, Polyporus tuberaster, Schizophyllum commune, Stereum insignitum, Trichaptum abietinum, Xylodon asperus,


miércoles, 19 de septiembre de 2018

Valle de Esteríbar (15/9/2018) Hayedo

 Uno de los más comunes hongos ennegrecientes y cuya base del pie se mancha de verdoso, Leccinum pseudoscabrum.
Ya son bastante frecuentes las galampernas, Macrolepiota procera, una de las setas carnosas de mayor tamaño en su pleno desarrollo.
Al contrario que la anterior la Lepiota magnispora es una galamperna tóxica que aunque no alcanza los tamaños de la anterior puede ser confundida.

 La molinera, Clitopilus prunulus con su penetrante olor de harina.

 Preciosos hongos de Satanás saliendo en grupo, Rubroboletus satanas.
 Y sobre troncos algunas especies raras e interesantes como la Mycoacia uda, con himenio en aguijones amarillos.
 Falsos pleurotos, Crepidotus mollis
 El Gymnopus erythropus de pie rojizo sobre ramitas semienterradas.
 La micena sangrante que suelta leche rojiza al partir, Mycena haematopus.
Y uno de los muchos ascomicetos que podemos ver sobre las ramitas de haya, Hypoxylon fuscum.

Relación de especies observadas

 Biscogniauxia nummularia, Crepidotus mollis, Daedaleopsis confragosa, Gymnopus confluens, Gymnopus dryophilus, Gymnopus erythropus, Gymnopus peronatus, Hypoxylon fuscum, Leccinum pseudoscabrum, Lepiota magnispora, Lycoperdon molle, Macrolepiota procera, Mycena haematopus, Mycetinis alliaceus, Mycoacia uda, Pleurotus pulmonarius, Rubroboletus satanas, Russula fragilis, Russula nobilis, Sebacina incrustans, Stereum insignitum, Trametes versicolor, 

martes, 5 de septiembre de 2017

Urdiain (3/9/2017). Robledal

Muy pocas cosas, en general seco y la mayor parte de las especies observadas sobre madera, tocones, troncos o restos leñosos y en bordes de caminos.
 Grandes cantidades de la tóxica seta de olivo, Omphalotus olearius, para algunos Omphalotus illudens, que por su porte y colorido puede confundirse con los rebozuelos, de pie más cortos y sobre todo con pliegues en vez de láminas bajo el sombrero.
 También hemos observado preciosos ejemplares de hígado de buey, Fistulina hepatica, de los pocos yesqueros comestibles y de aspecto muy característico de carne sangrante.
 El Hapalopilus nidulans podría confundirse con el anterior, pero es más pequeño, no sangra y toma una bella coloración violeta con la potasa
 Pequeños grupos de uno de los más grandes hongos de los troncos el Meripilus giganteus, con carpóforos bastante deteriorados y atacados por otros hongos.
 Especie de más interés micológico observada el Crepidotus mollis, un pequeño pleuroto de esporada ocrácea y superficie del sombrero viscosa.
 De las pocas especies observadas entre la hierba, al borde de senderos el Conocybe apala = Conocybe lactea, una especie bastante rara y característica por su pie blanco, liso y solo un poco peloso en lo alto y su sombre igualmente muy claro y muy cónico.
En los bordes de caminos y senderos son frecuentes los Gasteromicetos o popularmente conocidos como "pedos de lobo", y muy ligados al ganado, en esta ocasión hemos observado un par de especies, uno tóxico y relativamente raro, la Scleroderma cepa, aplanado, duro y sin apenas pie por debajo.
Y la ya más común Bovista plumbea, comestible en estado inmaduro como la de la foto.

RELACIÓN DE ESPECIES OBSERVADAS

Bovista plumbea, Clitocybe gibba, Conocybe apala, Crepidotus mollis, Fistulina hepatica, Fomes fomentarius, Ganoderma adspersum, Gymnopus dryophilus, Gymnopus fusipes, Hapalopilus nidulans, Hydnellum scrobiculatum, Laetiporus sulphureus, Meripilus giganteus, Omphalotus olearius, Parasola plicatilis, Scleroderma cepa, Sebacina incrustans, Stereum hirsutum, Stereum insignitum, Trametes versicolor, Tyromyces chioneus

lunes, 12 de mayo de 2014

Valle de Erro y Sierra Urbasa. 10-11/5/2014

Fin de semana pobre en observaciones micológicas, los hayedos de la sierra de Urbasa fantásticos en flora están por el contrario muy pobres en setas y hongos, mientras que los pinares del valle del Erro tampoco nos depararon grandes sorpresas.
Sobre troncos muy descompuestos de pino podemos observar algunas variedades micológicas, aquí encontramos dos especies, la más vistosa un Mixomiceto, la Ceratiomyxa fruticulosa.
Junto a ella pasa casi desapercibida la Orbilia coccinella, pequeños discos que no superan los 2 mm de diámetro de color amarillo-anaranjado.

Si no hacemos una observación atenta y más con una lupa estos hongos nunca los llegaremos a observar y a veces incluso los reconocemos en casa cuando nos ponemos a estudiar la muestra de los otros más evidentes, como es el caso de este Mixomiceto.












Igualmente sobre troncos muy descompuestos casi nos pasa desapercibida los pequeños carpóforos de Crepidotus mollis, aparentemente una Pleurotácea, con esporada ocre y sombrero viscoso-pegajoso.
Sobre la madera de las hayas muy descompuestas comienzan también a desarrollar algunos Myxomicetos, como el Fuligo septica que luego cogerá un llamativo color amarillo.
En los claros de los hayedos, bajo los arbustos, de lejos nos dio un vuelco el corazón pensando que veíamos perretxikos, Calocybe gambosa, pero nada más lejos, un buen grupo de Psathyrella candolleana, aunque comestible, muy lejos de la calidad de la otra especie.