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Este blog pretende ser un "parte micológico" de las principales observaciones de hongos que vamos haciendo semana a semana en distintos lugares de la Comunidad Foral de Navarra, destacando las especies más raras, relevantes, comestibles o tóxicas, llamativas, etc.
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martes, 21 de julio de 2026

Goldáratz (Imotz) (19/7/2026) Hayedo

 Parece imposible poder encontrar algunos hongos en una situación de calores y sequía como la que estamos sufriendo, y sin embargo, encontramos alguna especie interesante, por supuesto, todas ligadas a la madera que retiene más la humedad y protege de los calores excesivos.


A primera vista nos pareció unas pequeñas acumulaciones de serrín producido por algún insecto minador.


Sin embargo, observado con la lupa nos encontramos con una Mixomiceto interesante y poco común, solo citado dos veces en Navarra, se trata de Heterotrichia obvelata, para muchos científicos sinónima de Arcyria nutans.


Al principio están constituidos por diminutas copitas que sostienen una fructificación globulosa amarillenta, un esporangio.


De la diminuta fructificación globulosa, el esporangio, surge un largo tubo reticulado, como una malla en cuyo interior se forman multitud de esporas amarillas, se trata del capillicio del hongo que se separada de la envoltura externa y de la copa que la sostenía, el peridio.


Estos filamentos del capillicio forman una red y presentan unas crestas o engrosamientos que les permiten sostenerse como una malla de pescar.


Otro Mixomiceto observado, el Fuligo septica, de coloración amarilla aunque en la foto sale blanco (los amarillos claros no los recoge bien la fotografía)


De las pocas especies carnosas observadas, (Agaricales), el Pleurotus pulmonarius, formas muy pequeñas o muy desecadas.


Así como la Hymenopellis radicata que si bien sale entre hojarasca con su larga raíz obtiene humedad de la base de troncos y tocones.


Lógicamente las especies más comunes observadas han sido Afiloforales (yesqueros) de consistencia coriácea o leñosa y estromas de Ascomicetos de consistencia muy dura. Entre los primeros la común "cola de pavo", Trametes versicolor.


El Stereum insignitum, por encima muy parecido pero por debajo exhibe un himenio liso y no poroso.


El común yesquero por excelencia, el Fomes fomentarius.


Más raro en hayedos el rehisi o pipa, Ganoderma lucidum, provisto de un pie lacado.


También el Trametes hirsuta con superficie recubierta de una fuerte pilosidad muy clara que forma bandas concéntricas y un himenio formado por poros redondeados.


En muy mal estado el Trichaptum biforme con himenio lila iniciaalmente poroso pero que se desgarra en aguijones irregulares.


E igualmente muy deteriorado, Daedaleopsis tricolor, con himenio formado por láminas como las de las típicas setas.


Los otros tipos de hongos que hemos observado en estas condiciones de calor y sequía son los Ascomicetos Pirenomicetos, estromas como los del Hypoxylon fragiforme que forman glóbulos con superficie rugosa por los ostiolos de los peritecios que asoman.


Las costras negras y redondeadas de Biscogniauxia nummularia.


Y la Eutypa spinosa que forma costras completamente rugosas por el afloramiento de los peritecios.

Relación de especies observadas

Biscogniauxia nummularia, Daedaleopsis tricolor, Eutypa spinosa, Fomes fomentarius, Fuligo septica, Ganoderma lucidum, Heterotrichia obvelata, Hymenopellis radicata, Hyphoderma occidentale, Hypoxylon fragiforme, Hypoxylon fragiforme, Pleurotus pulmonarius, Stereum insignitum, Trametes hirsuta, Trametes versicolor, Trichaptum biforme,


lunes, 29 de junio de 2026

Alto de Huici (Larraun) (28/6/2026). Hayedo

 Hayedo con humedad muy reciente de niebla y algunas precipitaciones de hace horas pero extremadamente pobre en fructificaciones de hongos debido a la ola de calor sufrida recientemente. Paseando despacio y con paciencia hemos podido observar algunas especies interesantes.


Simplemente paseando se percibe el fuerte olor cadavérico de numerosos carpóforos de Phallus impudicus, la mayoría medio caídos por la falta de humedad ambiental.


Sin duda la especie más abundante por toda la zona sobre la hojarasca ha sido el Gymnopus dryophilus.


Todos los ejemplares, a pesar de su reducido contenido hídrico, muy deformados de desecación.


También entre la hojarasca otros hongos de bajo contenido hídrico, antiguas Marasmiáceas, como la anterior, en concreto dos especies de hongos peculiares por su fuerte olor a ajo y pertenecientes al género Mycetinis, el Mycetinis alliaceus, muy común.


Y mucho menos común el Mycetinis scorodonius, más pequeño, con pie más corto, marrón rojizo y, como el anterior, con un fuerte olor a ajo cuando se estruja con los dedos.


Por lo demás todos los hongos observados han sido lignícolas, sobre ramas, troncos o tocones, algunos gelatinosos como el Dacrymyces stillatus.


Y bastante interesante la Guepiniopsis buccina, a  primera vista hubiese pasado por la común tripa amarilla, Tremella mesenterica.


Sin embargo, observada con detalle no presenta forma de tripa sino de copas con una superficie externa ligeramente rugosa y que retiene humedad.


La superficie superior esta formada por una gran cantidad de basidios en diapasón, (no globulosos como los de la Tremella) y la inferior, el excípulo, con una gruesas terminaciones de hifas estranguladas en los tabiques y que realizan una eficiente función de retener humedad ambiental.


Las esporas son muy grandes y alargadas, también muy diferentes a las de la Tremella y, como es frecuente en muchos hongos gelatinosos, pueden dividirse por un tabique y producir esporas asexuales.


Sobre troncos muy descompuestos y en ocasiones cubiertos de musgo observamos lo que podría pasar por un excremento, pero corresponde a un Mixomiceto, Fuligo septica, al principio en forma plasmodial muy blandos y mucosos, (más amarillos de lo que refleja la foto) y luego el interior se vuelve negro y pulverulento de esporas.


Pero la mayor diversidad de hongos observados son sin duda los coriáceos o leñosos, Afiloforales, algunos más delgados y coriáceos, como Stereum insignitum.


Y el Stereum hirsutum, como se puede apreciar con sombreros muy deformados de desecación.


Y de aspecto superior muy parecido, pero con aguijones por debajo y con claros tintes lilas en los bordes, el Trichaptum biforme.


Y lógicamente no pueden faltar los yesqueros perennes leñosos, entre ellos el Fomes fomentarius.


El Fomitopsis pinicola con superficie brillante y lacada y borde más claro, blanquecino o amarillento.


De morfología y consistencia similar, pero marrón, con surcos concéntricos y borde blanquecino, Ganoderma applanatum, (Corregida a Ganoderma adspersum)


Presenta una corteza o capa externa fina, de menos de 0,5 mm de grosor (en estos ejemplares 0,8 mm), mientras que la Ganoderma adspersum, mucho más común y con frecuencia confundida, la tiene más gruesa y fuerte, de hasta 1,5 a 3 mm.


Rectificaciones de última hora, tras el estudio microscópico de los ejemplares recogidos hemos observados unas esporas de 9.7 [10.9 ; 11.4] 12.6 × 6.2 [6.9 ; 7.2] 7.9 micras, lo que nos lleva a Ganoderma adspersum NO GANODERMA APPLANATUM, cuya esporas no superan las 8,5 micras. En general la mayor parte de las citas de Ganoderma applanatum corresponden a esta especie.

Y por último, otro yesquero de menor porte y más típico de Quercus, la Daedaleopsis confragosa.

Relación de especies observadas

Chlorociboria aeruginascens, Dacrymyces stillatus, Daedaleopsis confragosa, Fomes fomentarius, Fomitopsis pinicola, Fuligo septica, Ganoderma adspersum, Guepiniopsis buccina, Gymnopus dryophilus, Mycetinis alliaceus, Mycetinis scorodonius, Phallus impudicus, Pluteus cervinus, Stereum hirsutum, Stereum hirsutum, Stereum insignitum, Trametes versicolor, Trichaptum biforme, 





lunes, 10 de marzo de 2025

Basaburúa (9/3/2025) Robledal y hayedo

No hemos observado ningún Agarical salvo unos restos negros y momificados de Russula nigricans; sin embargo, sí que hemos visto una buena representación de Afiloforales lignícolas y Ascomicetos, tanto estromáticos como pequeños apotecios, Discomicetos.


Entre los Afiloforales algunas cortezas son muy parecidas si no se observan con detenimiento y muy atractivas si las observamos con un microscopio, entre ellas la Hymenochaete rubiginosa, de superficie más o menos lisa o muy vagamente rugosa, más o menos levantada en los bordes y con una coloración tabaco.


Observada con una lupa, se aprecia una superficie como vellosa.



Y ya el microscopio nos muestra que esta vellosidad la forman innumerables espículas puntiaguadas de paredes esclerificadas.


Una corteza muy similar, pero con los bordes totalmente adheridos al sustrato, es la Fuscoporia ferruginosa.


Una observación con lupa nos muyestra una superficie completamente tapizada de diminutos poros muy regulares, 5 a 6 por milímetro.


Espícula de los tubos.


Como en el caso anterior, también presenta espículas en el interior de los tubos y en la trama basal, en lo que se diferencia de la Fuscoporia ferrea que carece de espículas en la trama basal.


Y también unas costras similares, pero con superficie recubierta de poros desgarrados o casi aguijones y de una coloración más clara: Schizopora paradoxa


Con bordes más levantados que dan lugar a sombreros en concha, estantería o pezuñas, también observamos una batería de morfología muy similar por la parte superior, siendo el más común el Trametes versicolor con himenio poroso.


Muy parecido por arriba, pero con superficie interior, himenio liso, el Stereum insignitum.


E igualmente con himenio liso, pero superficie superior mucho más pelosa, Stereum hirsutum.


Y mucho más grandes y en forma de estantería invertida o pezuña, Trametes gibbosa de poros alargados.


Y el más común de los yesqueros, Fomes fomentarius, de poros muy finos por la parte baja, casi inapreciables.


En las ramas de roble es raro no observar las tripas amarillas, Tremella mesenterica.


Y diversos Ascomicetos; algunos desarrollan bajo ramas donde se conserva la humedad, es el caso de la Dasyscyphella nivea, que se observa a simple vista como diminutos puntitos blancos.


Pero observados con una buena lupa, vemos diminutas copitas con los bordes ciliados.


Y también los apotecios de la Chlorociboria aeruginascens con un micelio verdoso que se hace muy evidente sobre las ramas donde desarrolla.


Por último, terminaremos con algunos Ascomicetos estromáticos que prácticamente podemos observar durante todo el año, como Biscogniauxia nummularia.


Las costras negras del Diatrype stigma, sobre ramas de haya.


Y el menos común, el Annulohypoxylon multiforme, que forma unas costras almohadilladas con la superficie marcada de prominencias de los peritecios con el centro elevado por la punta del ostiolo.