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Este blog pretende ser un "parte micológico" de las principales observaciones de hongos que vamos haciendo semana a semana en distintos lugares de la Comunidad Foral de Navarra, destacando las especies más raras, relevantes, comestibles o tóxicas, llamativas, etc.
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martes, 6 de enero de 2026

Faldas de Montejurra (Ayegui) (4/1/2026) Carrascal

 Paseo por la ladera baja y media de Montejurra en términos de Ayegui, en carrascal abierto donde observamos bastantes fructificaciones de hongos en los claros de hojarasca y en las abundantes zonas de musgo. La mayor y mejor representación ha sido de higróforos y tricolomas.


Una buena representación de la "llenega blanca", Hygrophorus eburneus, con sombrero y pie blancos y muy viscosos.


También una buena representación del Hygrophorus discoideus, otra llenega de sombrero y pie muy viscosos y característica por la coloración del sombrero claramente discolor, marrón rosado en el centro que se decolora fuertemente hacia los bordes.


También muy discolor pero con sombrero seco o muy ligeramente viscoso y pie seco, el Hygrophours leucophaeo-ilicis, especie típica de bosques mediterráneos.


Y con sombrero y pie completamente seco, de un colorido ocráceo con fibrillas radiales y de una coloración casi homogénea, sin el fuerte contraste del centro y los bordes de las especies anteriores, Hygrophorus arbustivus.

Y el de mayor porte de todos los higróforos observados, de mejor calidad gastonómica y de aspecto más diferente ya que parece más una rúsula que un higróforo, es el Hygrophorus russula, de donde le viene el nombre.


Lo que este año apenas observamos en los pinares están saliendo abundantemente en los bosques mediterráneos, "negrillas", grandes grupos de Tricholoma scalpturatum, de coloración más o menos clara.


E igualmente grandes grupos, especialmente entre los musgos, de la negrilla de pino, Tricholoma terreum, de coloración más oscura y uniforme.


Algún grupo de Lepista nuda, de coloración muy clara donde apenas se apreciaba una ligera tonalidad lila en el pie y muy escasa en las láminas.


Sin embargo, sus esporas de paredes verrugosas y no amiloides nos confirman la identidad de Lepista.

El Lyophyllum semitale, de gran calidad gastronómica, con láminas y pie que se tornan grisáceos al tocarlos, primero ocráceo y luego grisáceo.

Más rara y también interesante la Hohenbuehelia petaloides, un especie de pleuroto de suelo, con pie lateral y láminas blancas y muy decurrentes.

Aunque sin duda lo más característico de esta especie son sus enormes cistidios de gruesas paredes y algunos con incrustaciones en la extremidad.


Con esporada oscura observamos menos diversidad y cantidad de especies, pero más interesantes desde el punto de vista micológico, como es el caso del Inocybe cervicolor, de sombrero escamoso-afelpado y pie estilizado y con algunas escamillas dispersas.


Las aristas o bordes de las láminas se observan más claras y como ciliadas debido a los numerosos cistidios claviformes y no cristalíferos que las tapizan.


Y en las láminas se producen unas gigantescas esporas que superan las 12 micras de largo.


Especie interesante y más bien rara es el pequeño Cortinarius casimiri, con sombrero un poco mamelonado, que recuerda a los inocibes, unas láminas muy espaciadas ocráceas y un pie sin bandas ni coloraciones lilacinas en lo alto.


También las esporas casi en forma de lágrima resultan muy características de esta especie.

Aunque en otras ocasiones suele abundar en esta ocasión el Hebeloma sinapizans apenas hace acto de presencia, su olor a patata cruda y sobre todo el colgante que presenta en el interior del pie a la altura del sombrero lo caracterizan perfectamente


Otra de las especies observadas con más abundancia ha sido el falso robellón de lecha blanca que se oxida a amarillo, el Lactarius chrysorrheus muy picante e incomible.

Otras especies observadas de interes han sido la Peziza repanda.

Ascas octosporadas con esporas elipsoidales y lisas y parafisos ligeramente ensanchados en la extremidad, y no recurvados como los de las Otidea con las que se podría confundir.


La que resulta inconfundible por su colorido es la Sarcoscypha coccinea sobre ramitas semienterradas.


Mucho más desapercibida pasa la Mycena vitilis, muy delicada.

Para su identificación es fundamental observar los cistidios de las aristas de las láminas digitados, dotados de prolongaciones poco numerosas y largas en forma de dedos


Sobre ramitas, troncos y tocones hemos observado una gran diversidad de hongos, destacaremos algunos como el Dacrymyces stillatus.


En esta ocasión son formas asexuales que no dan lugar a esporas normales procedentes de basidios sino a esporas asexuales procedentes de la rotura en fragmentos de las hifas, artrosporas.


También el Radulomyces molaris, costra que recubre las ramitas muy descompuestas con numerosos aguijones irregulares.

Y las dos especies de tripas amarillas indistinguibles macroscópicamente, la Tremella aurantia que surge del micelio de los Stereum y la Tremella mesenterica que surge de la madera.

Relación de especies observadas

Byssomerulius corium, Cortinarius casimiri, Dacrymyces stillatus, Hebeloma sinapizans, Hohenbuehelia petaloides, Hygrophorus arbustivus, Hygrophorus discoideus, Hygrophorus eburneus, Hygrophorus leucophaeo-ilicis, Hygrophorus russula, Inocybe cervicolor, Lactarius chrysorrheus, Lepista nuda, Lyophyllum semitale, Mycena tintinnabulum, Mycena vitilis, Peziza repanda, Radulomyces molaris, Sarcoscypha coccinea, Stereum subtomentosum, Terana coerulea, Tremella aurantia, Tremella mesenterica, Tricholoma scalpturatum, Tricholoma terreum, Tubaria romagnesiana, Xylaria hypoxylon,

miércoles, 15 de enero de 2025

Abárzuza (12/1/2025) Carrascal.

 Las heladas de los últimos días han hecho su trabajo y han desaparecido casi todas los carpóforos de textura carnosa o se encuentran en muy mal estado por lo que más observamos son fructificaciones de hongos de ramas, troncos o tocones, lignícolas.

Empezaremos por las pocas especies carnosas observadas.


La especie mejor representada ha sido la negrilla de carrasca, Tricholoma scalpturatum, de sombrero muy claro y con el frío desgarrado en finas escamillas fibrilosas, pero que no forman capas a nivel microscópico, J-

Una de las características más destacables de esta especie es que cuando se deteriora, especialmente por las bajas temperaturas, se torna amarillento.


También algunas especies de higróforos se observan en fechas muy tardías como es el caso del Hygrophorus arbustivus.


Y el Hygrophorus leucophaeo-ilicis que en estas fotos apenas destaca el centro netamente más oscura que el resto.


También hemos observado el Pseudoclitocybe cyathiformis, una seta oscura y de láminas decurrentes.


En ocasiones tan afectadas por el frío sus sombreros no alcanzaban los 2 cm de diámetro haciendonos pensar en otras especies, como Arrhenia.


Sin embargo, la observación de sus esporas en Melzer, netamente amiloides, se ponen grisáceas, nos dejan claro que se trata de un Pseudoclitocybe muy poco desarrollado por el frío y no de otra especie.


Entre la hojarasca y difíciles de ver también hemos obdervado pequeños ejemplares, muy deteriorados de Tubaria romagnesiana que todavía llevan restos de velo en los bordes del sombrero.


La mayor parte de los hongos observados han sido sobre ramitas, ramas o tocones, especialmente de Quercus, entre ellos uno de los más vistosos, Sarcoscypha coccinea.


Y del mismo grupo de Ascomicetos y aunque mucho más pequeño, también es muy vistoso por su colorido, Bisporella citrina.


Aunque la confirmación de la especie requiere la observación de sus esporas, mucho más grandes que las de la Bisporella sulfurina, macroscópicamente igual.


Algunas especies gelatinosas también fieles al Quercus como Tremella aurantia sobre ramas invadidas por Stereum.


Y Phaeotremella foliacea, similar morfología pero coloración oscura.


También diversas cortezas de Afiloforales, algunas muy llamativas como Terana coerulea.


O las cortezas muy separables de Byssomerulius corium, con superficie un poco granulosa o con finos repliegues.


Tampoco faltan sobre las ramas y tocones de Quercus los estéreos, Stereum hirsutum, de superficie muy pelosa.


Y sobre ramas de Fagus el Stereum insignitum, de superficie mucho menos pelosa y con numerosas bandas concentricas.


También sobre las ramas de Fagus encontramos otros hongos, en este caso Ascomicetos, como Biscogniauxia nummularia.


Y terminaremos el reportaje con dos Gasteromicetos, "pedos de lobo" que observamos en los bordes de camino, Scleroderma verrucosum.


Y la estrella de tierra higrométrica, Astraeus hygrometricus.

Relación de especies observadas

Astraeus hygrometricus, Biscogniauxia nummularia, Bisporella citrina, Byssomerulius corium, Cuphophyllus pratensis, Hygrophorus arbustivus, Hygrophorus leucophaeo-ilicis, Peniophora quercina, Phaeotremella foliacea, Pseudoclitocybe cyathiformis, Sarcoscypha coccinea, Scleroderma verrucosum, Stereum hirsutum, Stereum insignitum, Terana coerulea, Trametes hirsuta, Trametes versicolor, Tremella aurantia, Tricholoma scalpturatum, Tubaria romagnesiana,