lunes, 1 de marzo de 2021

Esain (28/2/2021) Hayedo

 Aunque en estas fechas de invierno las fructificaciones de hongos carnosos son bastante escasas, sin embargo, podemos entretenernos en observar las de muchos Afiloforales y Ascomicetos que las presentan coriáceas, leñosas o duras, a continuación las especies que podemos observar ahora en nuestros hayedos.


El estéreo insigne, Stereum insignitum, presenta unos sombrero en abanico unidos a la madera por una base estrecha, su himenio es liso, como corresponde a este género y de coloración entre amarillenta y ocrácea y su parte superior es afelpada y con dibujos concéntricos. Forma grandes grupos en ramas y troncos de árboles caducifolios, sobre todo haya y roble.


La Daedaleopsis confragosa presenta fructificaciones en forma de concha o estantería, bastante más grandes que las de la especie anterior, con bandas concéntricas, pero con superficie lisa que con la edad y la manipulación de mancha de marrón rojizo. Al darles al vuelta se aprecia el himenio perforado con orificios más o menos alargados y laberínticos que también de manchan de rojizo con la edad y la manipulación.


El Pycnoporus cinnabarinus en general mucho más pequeño que el anterior pero claramente reconocible por su llamativo color anaranjado y su superficie himenial porosa.

Una pequeñas setas provistas de pie pardusco, pero claro, que salen sobre las ramas y troncos de hayas, de consistencia un poco coriácea y con superficie himenial o inferior provista de poros regulares no muy grandes, 2 a 3 / mm, se trata del Lentinus brumalis o "políporo de invierno"
Además de Afiloforales o coloquialmente conocidos como "yesqueros", en las ramas en descomposición de las hayas encontramos un buen número de Ascomicetos estromáticos como la  Biscogniausia nummularia que forma unas costras negras de menos de 1 mm de grosor en cuyo interior se desarrollan innumerables diminutas cavidades, los peritecios, donde se forman las ascas con sus ascosporas muy negras.
Excepcionalmente podemos ver ahora sobre troncos musgosos o en la base de tocones algunas setas carnosas, generalmente muy fugaces como es el caso del Coprinellus micaceus que en la madurez se vuelve tinta, muy característico por las diminutas escamillas, "micaceo" que presentan los sombreros al principio, restos del velo general.



miércoles, 17 de febrero de 2021

Basaburúa (14/2/2021) Robledal

 Los bordes de los caminos son las zonas donde más especies de hongos encontramos y de más interés, eso sí, si vamos despacio y mirando bien.


En este período el mayor número de especies y sin duda las más interesantes las encontramos sobre madera, alguna destacan por su colorido aunque tengan un reducido tamaño, inferior a los 6 mm, como la Scutellinia subhirtella, primera cita para Navarra.,


Cubriendo una gran extensión descortezada de un viejo roble el Stereum gausapatum, un corteza adherida casi totalmente a la madera de la que solo se despega muy poco en los bordes y que sangra a los cortes un líquido rojo.

También sobre los troncos debilitados de roble un gran yesquero muy redondeado, Phellinus nigricans.
En los tocones cortados un pequeño pero muy elegante pleuroto, Panellus stipticus


Y por supuesto hay especies de hongos que no faltan en ningún momento del año y en casi ningún sitio como el Trametes versicolor, con más o menos colorido. 
O la gelatinosa Tremella mesenterica.
Sobre el suelo o sobre restos de ramitas enterradas ahoa encontramos por muchos lugares la Tubaria romagnesiana, de coloración ocrácea general.

Y por supuesto observamos por todo la Sarcoscypha coccinea, muy llamativa por su color rojo escarlata.



Sin embargo sin una observación microscópica e imposible diferenciarla de la Sarcoscypha jurana, también común en bordes de río y caminos, especialmente sobre restos de aliso, la primera con esporas lisas y de extremos redondeados, con interior uniforme y las de la segunda con extremos truncados y vacuolas en si interior.

martes, 26 de enero de 2021

Sierra de Lóquiz (24/1/2021) Encinar

 Muy pocas especies y solo las que soportan bien las bajas temperaturas de la noche, entre ellas algunas de interés gastronómico, como las lenguas de vaca.

Formando setales encontramos grupos de Hydnum rufescens
Así como de su congénere de encinares el Hydnum albidum.
Y de manera muy dispersa vemos algunas llenegas blancas, como el Hygrophorus leucophaeo-ilicis.
También soporta bien las heladas el pie azul, muy deteriorado, Lepista sordida.
Y nunca falta en estas comunidades la seta de invierno por excelencia, Sarcoscypha coccinea.
Más deterioradas pero observamos algunas Russulaceas típicas como Lactarius ilicis.
Y un Russula del grupo de las ennegrecientes, Russula nigricans.