miércoles, 4 de junio de 2014

Urdiain . 1/6/2014

Robledal abierto con suelo herboso a los lados de la carretera a las piscinas de Urdiain. Mucha humedad pero prácticamente nada de hongos, todavía no ha movido a pesar del tiempo y la humedad. sin considerar las típicas setas de los tocones y ramas, yesqueros, Afiloforales, y estromas viejos de Ascomicetos, unas pocas especies.
El Simocybe centunculus, una rara especie de troncos o incluso de suelo, que recuerda a un Pluteus, pero de esporas ocrácea y peculiares características microscópicas.
También sobre ramas y troncos, el Marasmiellus rameales, pequeñas setitas, de láminas blancas y consistencia más bien dura.
Una rara especie que fructifica entre los carbones de una vieja fogata, el Inocybe splendens, de pie blanco pulverulento en toda su longitud y con un bulbo marginado en la base.
Sobre los troncos quemados la Calocera cornea, como pequeñas lombrices amarillas vivas y viscosas que asoman de las ranuras.
Sin embargo la especie más interesante es de las que pasan desapercibidas, estas costras de la madera si bien a simple vista no llaman la atención y parecen todas iguales en realidad son diferentes y cuando las observamos con detalle resultan a veces espectaculares como ésta el Subulicystidium longisporum con unos cistidios como lanzas que sobresalen verticalmente y unas esporas alargadas y retorcidas como lombrices que parecen más ascosporas que basidiosporas.
La fina película blanca está completamente recubierta de una lanzas, cistidios, recubiertas de cristales.