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Este blog pretende ser un "parte micológico" de las principales observaciones de hongos que vamos haciendo semana a semana en distintos lugares de la Comunidad Foral de Navarra, destacando las especies más raras, relevantes, comestibles o tóxicas, llamativas, etc.

martes, 24 de febrero de 2026

Monte Plano (Olite). Carrascales y pinares Pinus halepensis. 22/2/2026

 Paseo bastante frustrante desde un punto de vista micológico, aunque increiblemente y como ocurre en la mayoría de los casos que paseamos observando la naturaleza, hemos encontrado alguna cosa interesante.

Ni tan siquiera sobre ramas y troncos hemos observado grandes cosas, la única especie que merece la pena comentar ha sido el Dacryobolus karstenii que forma costras bastante consistentes, de bordes bien definidos y una superficie lisa, marrón rojiza hacia el centro.

Aunque, como en la mayoría de los casos de estos hongos corticoides, su correcta identificación pasa por observaciones microscópicas, y en este caso sus peculiares cistidios.


En los pinares algunos ejemplares de Lepista sordida, en general muy secos y deteriorados.


En los bordes de las pistas de acceso, lo que parecen excrementos de animales son Pisolithus arhizus, una seta pulverulenta utilizada en la micorrización de especies forestales de repoblación.

Si la cortamos observamos en la base pequeñas bolitas que serían equivalentes a diminutos "cuescos de lobo", Lycoperdon, que al madurar se van convirtiendo en una masa de esporas ocraceas.


Pero sin duda, lo más interesante lo hemos observado en una de las múltiples zonas de fuego, carboneras, persentes en la zona. A primera vista por su forma y superficie muy escamosa nos pareció alguna especie de Lycoperdon o incluso algún pequeño Coprinellus.


Sin embargo, al partir se observa un pie y unas láminas muy claras que no licúan, todo ello muy frágil, ambos caracteres hacen descartar nuestras dos suposiciones.


La superficie del sombrero, especialmente en lo alto, está recubierta de escamas muy puntiagudas y agrupadas en ramilletes piramidales.


Al microscopio, estas escamillas se separan fácilmente y presentan una estructura filamentosa pero formada por hifas muy gruesas y pigmentadas, pero con células muy alargadas.


Con más detalle apreciamos unas hifas muy gruesas, con células alargadas con paredes incrustadas de pigmento y algo estranguladas en los tabiques por donde se rompen con facilidad en escamas, una estructura típica de las especies de Flammulaster.

Las esporas también son típica de Flammulaster, muy poco coloreadas y con paredes muy débilmente verrugosas, casi lisas y algo estranguladas en uno de los extremos. Aunque necesita una revisión profunda y detenida creemos que se trata del Flammulaster limulatus. El aspecto exterior es más propio del Flammulaster muricatus, pero la estructura de las hifas del velo general nos hace pensar más en la otra especie.


Por último, para terminar este breve reportaje y ante la falta de otras observaciones, nos ha parecido interesante dedicarle una mirada a estas masas mucosas que ahora, después de las lluvias, nos encontramos en muchos lugares, y aquí en particular, sobre todo al borde de caminos y sendas. Tampoco es un excremento o baba como alguno puede pensar, tampoco es un hongo sino más bien un alga, aunque técnicamente tampoco sería alga sino una cianobacteria, también llamadas algas verdeazules. Su nombre técnico es Nostoc.


Aunque tiene una consistencia muy gelatinosa cuando la vemos al microscopio no aparece como un tejido continuo sino como una masa de diminutas lombricillas verdosas immersas en una masa mucosa.


Una observación más detallada nos muestra que las lombricillas son realmente rosarios de células esféricas o globulosas que se parten con facilidad y van dejando sueltas entre la mucosidad numerosas esferillas.


Estos individuos son organismos muy simples formados por cadenas de células independientes que contienen cloroplastos y por tanto realizan la fotosíntesis lo que les permite vivir de la luz y la humedad.


Con más detalle vemos los cloroplastos en el interior de estas células.


Dentro de la masa mucosa se van dividiendo por partición y muchas se sueltan.

De manera dispersa en los extremos de algunas cadenas o de manera intercalar aparecen otras células más gruesas y sin cloroplastos, son los heterocistos, células fijadoras de nitrógeno lo que las convierte en unos seres muy interesantes en agricultura biológica.

martes, 10 de febrero de 2026

Zandio (Valle de Olaibar) (8/2/2026) Pinar Pinus sylvestris

 Pinar extremadamente pobre de fructificaciones de hongos en éstas épocas, sin embargo, hemos observado algunas especies interesantes sobre ramas, troncos o trocones, hongos lignícolas con lo que ha sido un paseo interesante.


De las pocas especies carnosas, Agaricales, observadas es uno de los hongos típicos de piñas, aunque con frecuencia confundido, el Strobilurus tenacellus.


Si bien macroscópicamente tenemos varias especies de piñas muy parecidas, en este caso la principal característica de esta especie es de tipo microscópico, los gigantescos cistidios lanceolados de las aristas de las láminas que los hacen ciliados a la lupa.


Otras especies carnosas observadas han sido hongos nitrófilos, como el Coprinellus micaceus.

O el Panaeolus rickenii con sombrero acampanado y pie pulverulento en toda su longitud.

El resto de especies observadas han sido sobre ramas, troncos o tocones, hongos lignícolas, entre ellos la gelatinosa Auricularia mesenterica, por encima recuerda a un Trametes, pero de consistencia gelatinosa, por debajo una superficie replegada.

Especie muy próxima, la Exidia glandulosa forma almohadillas gelatinosas negruzcas.


Por supuesto, no ha faltado el verdadero Trametes versicolor, con himenio poroso y consisencia coriácea.


Y grandes yesqueros leñosos como el Fomitopsis pinicola.


La Daedaleopsis confragosa, yesquero de himenio poroso que toma coloraciones rosados al manipularlo o con la edad.


Y mucho más pequeños el Trichaptum abietinum con himenio formado por repliegues a modo de aguijones, liláceos en los bordes y al principio completamente lila.


Aunque sin duda lo màs característico de esa especie son los peculiares y numerosos cistidios que presenta en los aguijones del himenio con la extremidad decorada con un capuchón cristalífero.


También los restos de algunos Ascomicetos, los viejos estromas del Hypoxylon fragiforme y el micelio azulado del Chlorociboria aeruginascens.


Aunque son los hongos menos conocidos y que menos atracción presenta, sin duda, las especies más interesantes observadas corresponden a costras o cortezas, como la Basidioradulum crustosum.


Aunque a primera vista parece una costra lisa cuando se observa con detalle se ve que la superficie presenta granulaciones más o menos pronunciadas.


Y gran cantidad de esporas muy pequeñas, cilíndricas o ligeramente curvadas con un par de pequeñas vacuolas en cada extremidad.



Corteza de extensión indefinida de coloración blanquecina o amarillenta y consistencia blanda, el Gloiothele citrina.


Para su identificación es imprescindible comprobar la presencia de grandes cistidios fusiformes y apendiculados.


Así como sus esporas globulosas y provistas de un apiculo ligeramente curvado.


Y la corteza más interesante es el Protomerulius dubius, una corteza de consistencia cérea o más bien gelatinosa y coloración grisácea, y primera cita para la Comunidad Foral de Navarra.


Su observación con lupa muestra una peculiar pilosidad o ramilletes de pelos.


Estos cilios o pestañas que se observan con una lupa en realidad son agrupaciones de cistidios, de tipo leptocistidio, que emergen del interior del hongo.


En su superficie numerosos basidios que producen dos o cuatro esporas.


Esporas elipsoidales, lisas e incoloras y muy poco congófilas.

 

Y lo más característico de esta corteza de consistencia cérea o gelatinosa son sus basidios tabicados longitudinalmente, tipico de las Tremella con la que está muy emparentada.


Y por último, pequeñas costras en forma discoide de coloración ligeramente verdosa.


Una observación más detallada nos muestra pequeños discos con superficie verdosa y pulverulenta.


Esta pulverulencia son cantidades inmensas de esporas verdosas, sin apículo, lo que significa que son esporas asexuales o conidios.


Todas esas esporas surgen de simples hifas convertidas en conidióforos que van dando por gemación esporas. Posiblemente se trate de alguna esecie de Haplotrichum que no hemos podido determinar.

Relación de especies observadas

Auricularia mesenterica, Basidioradulum crustosum, Chlorociboria aeruginascens, Coprinellus micaceus, Daedaleopsis confragosa, Exidia glandulosa, Fomitopsis pinicola, Haplotrichum spec, Hypoxylon fragiforme, Panaeolus rickenii, Protomerulius dubius, Stereum subtomentosum, Strobilurus tenacellus, Trametes versicolor, Trichaptum abietinum,