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Este blog pretende ser un "parte micológico" de las principales observaciones de hongos que vamos haciendo semana a semana en distintos lugares de la Comunidad Foral de Navarra, destacando las especies más raras, relevantes, comestibles o tóxicas, llamativas, etc.

lunes, 21 de septiembre de 2026

Sorogain (Erro) (19/9/2026) Hayedo. Paseo realizado con los participantes del Curso de Iniciación a la Micología

 Bosque extremadamente seco, como está casi toda la Comunidad Foral de Navarra, y por consiguiente han sido muy pocas las especies carnosas, Agaricales, observadas, en general en muy mal estado y con muy reducida representación, la mayor parte de las fructificaciones observadas lo han sido sobre madera que contiene algo de humedad y corresponden a los grupos de Afiloforales con fructificaciones perennes y Ascomicetos Pirenomicetos con fructificaciones tipo estroma.


Lo más generalizado han sido los "yesqueros" de gran porte y leñosos, entre ellos destacaremos El Fomes fomentarius como uno de los más representativos.


El Fomitopsis pinicola son superficia brillante y como lacada, al menos en los bordes.


El Trametes gibbosa con poros por debajo blancos y alargados.


Y muy parecido por encima el Lenzites betulina pero que, sin embargo, por debajo presenta la superficie desgarrada en pseudoláminas. Al lado otro pequeño yesquero con la superficie inferior formada de poros y muy común, el Trametes versicolor.


Con un llamativo color cinabrio e igualmente con poros por debajo el Pycnoporus cinnabarinus.


De consistencia blanda y casi carnosa, basante deleznable, con una bella coloración anaranjada en el borde o por todo y con poros por debajo el Tyromyces kmetii.


Sobre tocones y con un pie excéntrico o lateral, un bonito yesquero que pareceun boleto, el Picipes badius.


Y uno de los que se consideran hongos más grandes del mundo porque producen gran cantidad de fructificaciones de gran tamaño y unidas unas con otras llegando a formar corros de más de 40 metros, se trata del Meripilus giganteus o "políporo gigante".


Y con superficie superior muy parecida a varios de los yesqueros que acabamos de comentar pero con superficie inferior lisa, en este caso se trata del Stereum insignitum.


Y simplemente como muestra y de forma anecdótica mencionares la Phanerochaete sordida, uno de los múltiples hongos corticoides, que desarrollan como simples costras sobre la madera y para cuya identificación es imprescindible el microscopio.


Además de los hongos leñosos o coriáceos de madera también observamos numerosos estromas en mejor o peor estado de Ascomicetes Pirenomicetos que sobreviven a las sequías, como es el caso de Annulohypoxylon cohaerens.


El Diatrype stigma, una corteza negra con diminutos puntitos que corresponden a las afloraciones de los peritecios.


Y el más interesante y difícil de observar, la Hypocrea gelatinosa, diminutas bolitas de menos de 1 mm que observadas con una buena lupa muestran en la superficie pequeños puntitos negros que corresponden a los peritecios inmersos bajo la superficie.


Y de los pocos hongos carnosos, Agaricales, observados habría que destacar el Clitocybe gibba, con sombrero rosado y láminas muy decurrentes blancas.


Con una coloración similar pero láminas escotadas, el Gymnopus dryophilus, sin duda el Agarcial más abundante observado en el paseo.


Es más normal observar otros más diminutos y que requieren menos humedad como el Marasmius rotula, con láminas muy espaciadas que se unen alrededor del pie en un collar.


Junto a tocones con cierta acumulación de humedad el Coprinellus micaceus.


Y ya sobre los tocones musgosos donde también se acumula cierto grado de humedad hemos observados diversas especies, entre las cuales exponemos aquí la Mycena renati, de pie amarillo y en grupos.


Y el Pluteus cervinus, con láminas libres que en la madurez se ponen rosas por las esporas.

Relación de especies observadas

Amanita rubescens, Annulohypoxylon cohaerens, Butyriboletus appendiculatus, Clitocybe gibba, Coprinellus micaceus, Diatrype stigma, Fomes fomentarius, Fomitopsis pinicola, Fuligo septica, Ganodedrma adspersum, Gymnopus confluens, Gymnopus dryophilus, Hymenopellis radicata, Hypholoma fasciculare, Hypocrea gelatinosa, Lactarius pallidus, Lentinus tigrinus, Lenzites betulina, Marasmius rotula, Melanoleuca polioleuca, Meripilus giganteus, Mycena pura, Mycena renati, Mycetinis alliaceus, Mycetinis scorodonius, Mycoacia uda, Phanerochaete sordida, Picipes badius, Pleurotus pulmonarius, Pluteus cervinus, Pycnoporus cinnabarinus, Russula densifolia, Scleroderma verrucosum, Stereum insignitum, Stereum insignitum, Trametes gibbosa, Trametes hirsuta, Trametes versicolor, Trichaptum biforme, Tyromyces kmetii, Xylaria hypoxylon.

lunes, 14 de septiembre de 2026

Alto de Huici (Larraun ) (13/9/2026). Hayedo

 El bosque se encontraba extremadamente seco, incluyendo todos los restos leñosos de ramas y troncos, e incluso las balsas y charcas de los caminos, por lo que solo hemos podido observar hongos lignícolas de consistencia leñosa, coriácea o dura y, en general, en bastante mal estado.


Grandes yesqueros como Fomes fomentarius, de crecimiento plurianual y que, por tanto, perdura durante años.


Muy afín es Fomitopsis pinicola, cuyas bandas de crecimiento recientes presentan una coloración rojiza viva y una corteza lacada que recuerda a la de las Ganoderma.


De porte más pequeño y de vida anual o bianual y, por tanto, más perecederos y en peor estado, encontramos a Trametes versicolor, por supuesto con la superficie inferior recubierta de poros blanquecinos.


Y Trametes hirsuta, de superficie más clara y más afelpada e igualmente con superficie inferior recubierta de poros pequeños y redondeados.


Por encima muy parecidos y de consistencia igualmente coriácea, pero con superficie inferior lisa, aguantan bien la sequedad los estéreos como Stereum subtomentosum, que se estrecha en el punto de sujeción con el sustrato y cuya superficie inferior, el himenio, amarillea algo al frotamiento, mucho menos ahora en tiempo muy seco.


O el Stereum insignitum de sujeción más amplia y superficie inferior no amarilleante.


Con consistencia igualmente coriácea y superficie superior muy parecida, con frecuencia verdosa por el desarrollo de algas, Trichaptum biforme es muy diferente por debajo; el himenio presenta orificios desgarrados en forma de aguijones de una coloración más o menos lila o violácea, al menos hacia el borde del sombrero.


Otro de los hongos leñosos, de afiloforales, observados forma costras de unos pocos milímetros de grosor y con superficie porosa. Se trata de Fuscoporia ferruginosa, completamente cuarteada por la falta de humedad ambiental.


Existen dos especies de aspecto totalmente similar que solo se diferencian por la presencia o ausencia de setas o espículas por debajo de los poros: Fuscoporia ferruginosa presenta estas espículas, mientras que faltan en Fuscoporia ferrea.


Muy tímidamente observamos algunas pequeñas fructificaciones de la Calocera cornea, un hongo gelatinoso que surge de las grietas de la madera.


Y por supuesto, fructificaciones duras, tipo estroma, típicas de Ascomicetos Pirenomicetos, la mayor parte perdurantes del año pasado, como es el caso del Hypoxylon fragiforme.


Las cortras rugosas de los ostiolos de los peritecios de la Eutypa spinosa.


O las costras redondeadas de la Biscogniauxia nummularia.


Sí que observamos ramas de haya muy desscompuestas de una cierta coloración azulada, pero solo si les damos la vuelta, en la parte húmeda, podemos encontrar las fructificaciones del hongo que las está descomponiendo, el Chlorociboria aeruginascens.


Y también, formando una costra, pudimos observar algunos Mixomicetos como Fuligo septica, ya muy deteriorado y decolorado.

lunes, 3 de agosto de 2026

Jauntsarats (Basaburúa) (2/8/2026). Robledal

 Robledal extremadamente seco incluyendo todas las regatas y casi hasta el río cercano, las hojas crujen y las ramas y troncos se desmenuzan al cogerlas por lo que es casi imposible encontrar alguna fructificación de hongos carnosos, Agaricales, y muy pocos leñososo o coriáceos. Sin embargo, siempre el bosque nos guarda sorpresas cuando miramos con cuidado.


La única especie carnosa observada ha sido el Gymnopus fusipes ligada a ramas o tocones de donde obtiene algo de humedad y como se ve en la foto en muy mal estado.


Algunos grupo aparecían negros y momificados.


En realidad parecían setas "hippies" con una gran melena de pelos oscuros y bastante consistentes.


De todos los sombreros les cuelga una gran melena y los pies, momificados, aparecen recubiertos de una vellosidad blanquecina.



Detalle de la "melena" formada por filamentos al principio blanquecinos y al desecarse se oscurecen, no ramificados pero si muy entremezclados en la madurez.


Toda esa melena está formada por los pedúnculos de largos esporangióforos correspondientes a un hongo muy peculiar, Spinellus fusiger, una variedad de "moho" que desarrolla como saprófito o parásito sobre carpóforos de diversos hongos, especialmente del grupo de las Mycena y Collybia.


Presentan una base que se introduce en el carpóforo, especialmente en los sombreros.


La extremidad de todos los filamentos se ensancha en una bolsa, un esporangio, en cuyo interior de forman miles de esporas sexuales.


Esporangio reventándose y soltando miles de esporas.


Esporas de grandes dimensiones, estas observadas a 400 aumentos se dipersan e infectan otros carpóforos.


Por su parte toda la superficie de los pie aparece blanquecina y recubierta por una fina vellosidad blanca.


Observada con detalle esta vellosidad presenta diminutas cabecitas.


El microscopio nos muestra que esta vellosidad es en realidad el micelio del Spinellus fusiger en un desarrolla asexual.


Las diminutas cabecitas que se observan con la lupa en realidad son conidóforos, tipo Penicillium, que producen enormes cantidades de esporas asexuales que es la forma más común de multiplicación de los hongos por ser la más económica y rápida, de manera que primero se reproducen de manera asexual y después sexual dando lugar a esas curiosas cabelleras.


Por lo demás, muy pocas cosas observadas, destacando el Trametes gibbosa, la "licia", de poros alargados.


Restos de estromas de algunos Ascomicetos como la Biscogniaxia nummularia.


El Fuligo candida, un Mixomiceto al principio mucilaginoso y luego blanquecino y pulverulento, pero negro de esporas por dentro.


Y como especie más sobresaliente la Fistulina hepática.