viernes, 12 de diciembre de 2014

Monte Plano (Olite). 7/12/2014

Recorrido por los bosques de carrasca, Quercus rotundifolia y algunos pinares de repoblación de pino carrasco o pino de Alepo, Pinus halepensis. Para el tipo de bosque y la latitud en que están bastantes cosas y las más interesantes en los pinares.
El Clitocybe alexandri, también conocida como la Corona de Álava, buen comestible, presenta un aspecto de pardilla o illarraka, Clitocybe nebularis, pero con láminas un poco ocráceas y sombrero con manchas concéntricas hacia los bordes y un poco viscoso en tiempo húmedo. Es propio de zonas mediterráneas, especialmente pinares, pero también aparece en encinares y carrascales.
Junto a la anterior desarrollaba abundante este otro Clitocybe que en principio nos pareció el Clitocybe costata por su borde enrollado, sin embargo sus láminas son muy espaciadas y la cutícula es más escamosilla y sobre todo fuertemente incrustada de pigmento, se trata del Clitocybe sublateritia, una especie también mediterránea, típica de pinares.
Al microscopio se observan perfectamente las hifas de la cutícula con incrustaciones externas de pigmento ocráceo que le confieren el color y el aspecto a la seta.
También estaba presente una variedad de "hongos de vaca" u hongos de pinares, pero peculiar de los pinares mediterráneos de Pinus halepensis, el Suillus mediterraneensis, de sombrero viscoso entre ocre y amarillento, manchado, pie con granulaciones como el Suillus granulatus y micelio de la base del pie rosado.
Tanto en los pinares como en los carrascales abundaba la variedad higrófana del pie azul, la Lepista sordida, también comestible, pero de menos interés por su menor porte y su fragilidad.
Y con más interés micológico que gastronómico y para los verdaderos amantes de la Micología y sobre todo para los que usan el microscopio, los restos de fogatas aparecían poblados de una pequeña seta de apenas unos milímetros que destacaba por su color anaranjado con borde oscuro, la Anthracobia melaloma.
A la lupa se observan los apotecios con reborde ocráceo, aunque sin verdaderos pelos.
Sin embargo es al microscopio donde aparecen las ascas y parafisos cargados del pigmento anaranjado que da color al apotecio donde resalta con todo su esplendor y donde se hace verdaderamente grande y hermosa esta pequeña seta.

RELACIÓN DE ESPECIES OBSERVADAS

En pinar 
Poca variedad pero con bastantes ejemplares de cada uno
Clitocybe alexandri, Clitocybe sublateritia, Galerina badipes, Galerina marginata, Inocybe fuscidula, Suillus mediterraneensis.
En carrascal
Muy pocos ejemplares de cada especie, destacando especies del género Cortinarius.
Amanita ovoidea, Anthracobia melaloma, Clitocybe agrestis, Clitocybe alexandri, Clitocybe dealbata, Clitocybe odora, Cortinarius infractus f_subhygrophanus, Cortinarius platypus, Cortinarius salor, Cyathus olla, Gymnopus dryophilus, Hebeloma laterinum, Hydnum albidum, Inocybe flocculosa, Lepiota subincarnata, Lepista sordida, Peziza badia, Phellinus robustus, Rhodocollybia butyracea f_asema, Stereum hirsutum, Trametes pubescens, Tricholoma scalpturatum, Tulostoma brumale. 

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