Encontramos el hayedo muy seco, las aguas de hace unas semanas están desapareciendo rápidamente y se ha ralentizado toda la explosión micológica que esperábamos.
De los preciados boletos, apenas encontramos unos pocos muy dispersos, pequeños y sin perspectivas de desarrollar más por falta de agua, entre ellos el más común el Boletus aereus de sombrero seco y afelpado y pie pardusco, con poca retícula en la parte alta.
El boleto que debería ser más común porque suele ser el más tempranero, Boletus reticulatus, hongo de primavera, muy escaso.
La presencia de diversos ejemplares de abedules,álamos y chopos, Populus, conlleva la presencia de algunos boletos ennegrecientes como el
Leccinum aurantiacum, de un bonito color anaranjado.
Y el
Leccinum variicolor de coloración grisácea o marrón grisácea, carne apenas ennegreciente y una coloración azulada muy característica en la base del pie.
Bastante más raro el Aureoboletus gentilis, de sombrero algo viscoso y poros muy grandes y angulosos de un expectacular color amarillo de oro.
Empezamos a ver diversas especies de cortinarios que ordinariamente son de fructificación tardía en otoño, pero que las condiciones meteorológicas alteran considerablemente, El P
hlegmacium amoenolens = Cortinarius amoenolens, una especie con bulbo marginado, láminas y pie azulado y un peculiar olor dulzón.
También un cortinario raro, el
Cortinarius xanthoclorus, de sombrero verdoso o amarillo verdoso, sin fibrillas radiales pero unas láminas, pie y carne del pie amarillas, pero blanca en el sombrero.
Más común y más fácil de reconocer el
Thaxterogaster purpurascens = Cortinaris purpurascens, un cortinario azulado general que toma una coloración púrpura más intensa al frotar y en las zonas manipuladas y sobre todo es característico el llamativo color violeta o púrpura que da la carne con el Talio-4.
De las pocas especies que hemos observado en cantidades importantes una de ellas es la
Armillaria mellea de morfología característica.
Si bien hace una semana, y algo más, las galampernas fructificaron en grandes cantidades ahora lo hacen pero mucho más escasamente, especialmente la
Macrolepiota procera.
Y en menor cantidad su hermana pequeña la Macrolepiota mastoidea de sombrero menos escamoso y muy claramente mamelonado.
Por el contrario, algunas setas peligrosas están fructificando con bastante fuerza con es el caso de la
Amanita pantherina.
Y sobre todo de la "engañosa",
Entoloma sinuatum, de la que hemos observado grandes setales muy atractivos. Las láminas escotadas y de una coloración amarillenta que se ponen rosadas en la madurez son los caracteres más importantes para su diferenciación.
Precisamente junto a las anteriores observamos grupos de otra seta comestible, muy parecida, el
Clitopilus prunulus o molinera, de un fuerte olor harinoso, y con láminas decurrentes que también se ponen rosadas en la madurez por las esporas.
Entre la hojarasca destacan elegantemente las fructificaciones de
Coprinopsis picacea con un sombrero oscuro cubierto de escamas blancas que recuerdan los sombrero de algunas amanitas.
Una de las especies más interesantes observadas, en este caso sobre ramas muy descompuestas y semienterradas de haya, ha sido la
Mycena maculata, desarrolla en ramilletes y todo el carpóforo se mancha de rojizo al envejecer, aunque son sus caracteres microscópico, y especialmente sus cistidios de arista, los principales caracteres de identificación.
Mucho más pequeña y sobre finas ramitas de haya destaca por su colorido el Marasmius rotula.
Sobre ramas, troncos y tocones muy descompuestos de haya nos aparecen un buen repertorio de hongos entre los cuales destacaremos dos "patitas de rata" enormemente parecidas, una con extremidades cresteadas y sabor amargo, la
Ramaria stricta.
Y terminaremos el reportaje con dos de esos diminutos hongos en los que nadie se fija, pero que son tan importantes ecológicamente como los más grandes y carnosos, uno de ellos es la
Hypocrea gelatinosa que forma diminutas bolitas blancas de hasta 2 a 3 mm que observadas con detalle presentan manchitas más oscuras que corresponden a los peritecios.
Y por último un precioso Mixomiceto, la Acyria incarnta, muy llamativa por su colorido.
Relación de especies observadas
Amanita rubescens, Arcyria incarnata, Armillaria mellea, Aureoboletus
gentilis, Boletus aereus, Boletus reticulatus, Calonarius xanthochlorus, Calycina
citrina, Clitopilus prunulus, Collybiopsis peronata, Collybiopsis ramealis, Coprinellus
micaceus, Coprinopsis picacea, Crepidotus applanatus, Entoloma sinuatum, Eutypa
spinosa, Fomes fomentarius, Hymenopellis radicata, Hypholoma fasciculare, Hypocrea
gelatinosa, Infundibulicybe gibba, Lacrymaria lacrymabunda, Leccinum
aurantiacum, Leccinum variicolor, Macrolepiota excoriata, Macrolepiota procera,
Mucidula mucida, Mycena austromaculata, Mycena pura, Mycetinis alliaceus, Parasola
plicatilis, Phlegmacium amoenolens, Picipes badius, Pleurotus pulmonarius, Polyporus
tuberaster, Psathyrella conopilus, Ramaria stricta, Singerocybe phaeophthalma, Thaxterogaster
purpurascens, Trametes gibbosa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario